2020·En vuelo a unos 28.000 pies, a la altura del aeródromo Teniente Vidal de Coyhaique (región de Aysén)
Chile.Aysén · la luz azul verde que vio el piloto de Carabineros sobre Coyhaique
Hacia las 20:00 del 20 de abril de 2020, el piloto de un avión de la Prefectura Aérea de Carabineros que volaba de Punta Arenas a Puerto Montt, a unos 28.000 pies, vio a la altura de Coyhaique una luz grande, ovalada y de color azul verde que se mantenía arriba y frente a su avión; la tomó por un avión comercial hasta que se desplazó y se acercó, y luego desapareció hacia el noroeste. El SEFAA identificó el vuelo por los planes de vuelo, pero el piloto dejó de colaborar y no entregó imágenes, y el caso se cerró como «Relato» sin proponer causa.
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Evidencia limitada: un solo testigo, un testimonio recogido años después o un relato sin documentación primaria de la época.
Qué fue
61%causa natural o humana
Lo más probable es una causa ordinaria que nadie ha identificado
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Causa natural o humana
Sin causa conocida
Documentos primarios

Contexto · Coyhaique vista desde la Reserva Nacional Coyhaique
Vista panorámica de la ciudad junto a la que está el aeródromo Teniente Vidal, punto de referencia que dio el piloto. Es una imagen del lugar, tomada de día en 2013, no del fenómeno: del avistamiento no se entregó ninguna imagen.
Coyhaique desde la RNC.jpg (Rakela) · Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0 · abrir original
Informe del SEFAA (DGAC de Chile), caso n.º 1101, Coyhaique, 20 de abril de 2020
Informe de dos páginas de la sección oficial de fenómenos aéreos anómalos. Cita el relato del piloto, explica cómo se identificó su vuelo por los planes de vuelo y el manifiesto de pasajeros del otro avión que hizo la ruta, reproduce su correo declinando seguir colaborando y cierra el caso como «Relato» por falta de material de estudio. Obra de la DGAC sin licencia abierta: se enlaza, no se aloja.
SEFAA, Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile · ver fuente
La noche en cuestión
El lunes 20 de abril de 2020, un piloto de 36 años, identificado en el informe solo por sus iniciales, despegó del aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo de Punta Arenas con destino al aeropuerto El Tepual de Puerto Montt. Según su reporte al entonces CEFAA, hacia las 20:00 hora local, mientras volaba a cerca de 28.000 pies «a la cuadra» del aeródromo Teniente Vidal de Coyhaique, en la región de Aysén, «una luz grande se mantenía arriba, frente a mi avión, creí que era un avión comercial, pero a medida de se desplazaba y acercaba claramente no lo era». La describió como ovalada, de color azul verde, y la situó a 1.000 metros de su aeronave. No supo decir desde dónde apareció, pero indicó que desapareció hacia el noroeste. El informe no registra la meteorología («N/A») ni otros testigos.
El piloto añadió un dato que el informe recoge sin comentarlo: «Posteriormente esa misma luz, en un paseo con mi hijo a Puerto Varas, apareció en unas fotos sacadas al lago Llanquihue». Esas fotos no llegaron nunca a la oficina.
El SEFAA, la sección de la Dirección General de Aeronáutica Civil que estudia estos reportes, empezó por establecer qué avión era. Según el registro de planes de vuelo, ese día solo dos aviones volaron de Punta Arenas a Puerto Montt. El manifiesto de pasajeros de uno de ellos, un Piper Cheyenne de la empresa de transporte aeromédico Aerotac, mostraba un piloto y un copiloto cuyos nombres no coincidían con el del informante; por descarte, el reporte provenía del vuelo C62 de la Prefectura Aérea de Carabineros de Chile. El informe no dice qué tipo de avión era el C62 ni si llevaba más tripulantes o pasajeros.
La oficina pidió al piloto más detalles del vuelo y las imágenes que tuviera de lo relatado. En un correo del 5 de mayo de 2020 respondió que encontraba «engorroso el procedimiento de enviar la información» y que, aunque le habían «tocado varios episodios» con fenómenos anómalos, no quería «entrometerse» en el tema, y cerró con un «lo voy a dejar hasta aquí». Desde el 8 de mayo la carpeta quedó a cargo del director del CEFAA. El usuario, anota el informe, no aportó material de estudio. Tras más de un año y diez meses sin nuevas comunicaciones, el SEFAA cerró la investigación en virtud del numeral 2d de su instructivo técnico, que se refiere a los medios audiovisuales de apoyo, porque no había medios de estudio que permitieran ir más allá del relato, y clasificó el caso como «Relato». El informe no propone ninguna causa ni menciona haber revisado el cielo de esa noche, el radar o los satélites visibles.
Por qué importa
El caso muestra el límite de un reporte de cabina cuando el testigo se retira. El SEFAA hizo lo que podía hacer sin él: identificó el vuelo cruzando planes de vuelo y manifiestos, y así dedujo, por descarte, que el reporte venía del vuelo C62 de Carabineros, que hizo esa ruta esa noche. Pero todo lo demás descansa en un solo relato breve, de un solo tripulante, sin imágenes, sin datos de radar en el informe y sin otros testigos registrados, y el autor declinó ampliarlo. Que dijera haber tenido «varios episodios» con fenómenos anómalos y que viera después «esa misma luz» en fotos del lago Llanquihue, a unos 480 kilómetros al norte y en otro día, son datos del propio relato que el informe no pudo contrastar: las fotos no se entregaron.
El SEFAA no propuso ninguna causa, y esa ausencia no es evidencia contra una causa ordinaria. Por cuenta nuestra, no del SEFAA, calculamos con el programa de efemérides PyEphem la posición de Venus para un observador a 8.500 metros sobre Coyhaique. Si las 20:00 son hora de Aysén (UTC−4, la misma de Santiago en abril de 2020), el planeta estaba hacia el noroeste, con azimut de unos 305 a 307 grados, y en plena puesta: a las 19:50 su altura geométrica era de unos −2,6 grados y a las 20:00 de unos −4,0. Desde 8.500 metros el horizonte aparente queda unos 3 grados por debajo del horizontal, y la refracción en un rayo rasante levanta algo más los astros, así que Venus se ocultaba tras ese horizonte alrededor de las 20:00, delante a la izquierda de un avión con rumbo casi norte. Si el piloto dio la hora de Punta Arenas (UTC−3), eran las 19:00 de Aysén y Venus estaba unos 4 grados sobre la horizontal, unos 7 sobre el horizonte visible desde esa altura, también al noroeste. Brillaba con magnitud −4,4, cerca de su máximo de fines de abril de 2020, el Sol estaba entre 11 y 21 grados bajo el horizonte y la Luna, casi nueva, no había salido.
Esa coincidencia no identifica nada, y el mismo relato tiene detalles que no encajan con ella. El piloto dijo que la luz estaba «arriba» y «frente» al avión, no baja sobre el horizonte y a un lado; que «se desplazaba y acercaba»; que estaba a 1.000 metros, distancia que un testigo no puede medir de noche frente a una luz sin referencias; y que era ovalada y azul verde. Un planeta muy brillante y bajo puede verse alargado y cambiar de color por la turbulencia del aire, pero eso es una posibilidad general, no algo que el informe compruebe. La hora es además aproximada y el informe no da el rumbo ni la posición exacta del avión. Lo que queda es lo que dejó el SEFAA: un relato que no se pudo estudiar más allá de sus propias palabras.
Lo que queda en papel
Evidencia documentada
- Relato del piloto: hacia las 20:00 hora local y a unos 28.000 pies, a la altura del aeródromo Teniente Vidal de Coyhaique, una luz grande, ovalada y azul verde que «se mantenía arriba, frente a mi avión», a 1.000 metros, y que desapareció hacia el noroeste
- El piloto la tomó primero por un avión comercial, hasta que «se desplazaba y acercaba»
- Registro de planes de vuelo: solo dos aviones volaron ese día de Punta Arenas a Puerto Montt; por el manifiesto del otro, un Piper Cheyenne de Aerotac, el reporte se atribuyó al vuelo C62 de la Prefectura Aérea de Carabineros
- El piloto afirmó haber visto después «esa misma luz» en fotos del lago Llanquihue, que no entregó
- Correo del 5 de mayo de 2020: encontró «engorroso» el procedimiento, dijo haber tenido «varios episodios» y que lo dejaba «hasta aquí»
Ver 2 evidencias más
- Sin imágenes, sin datos de radar en el informe ni otros testigos registrados; cierre como «Relato» por el numeral 2d del instructivo técnico, sin causa propuesta
- Deducción nuestra, no del SEFAA: según PyEphem, Venus (magnitud −4,4) se ponía hacia el noroeste, azimut de unos 305 a 307 grados, alrededor de las 20:00 hora de Aysén vista desde 8.500 metros
Fuentes
- SEFAA (Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile) — «Caso N° 1101», Coyhaique, 20 abr 2020 — Fuente primaria: relato del piloto, identificación del vuelo por planes de vuelo y manifiestos, correo del testigo y conclusión oficial.
- AARO — Fiscal Year 2024 Consolidated Annual Report on UAP (14 nov 2024) — Tasa base: los 174 casos resueltos ese año lo fueron como objetos prosaicos; muchos otros siguen sin resolver.
- SEFAA — Sección de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos (DGAC), sitio oficial — Catálogo de casos publicados por la oficina chilena.
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