1961·Estación de Mt Hale, unas 70 millas al oeste de Meekatharra, Australia Occidental
Australia.Mt Hale · doce objetos y una sustancia blanca (Australia Occidental, 1961)
Entre las 8:20 y las 9:15 del 5 de agosto de 1961, en la estación ganadera de Mt Hale, unas 70 millas al oeste de Meekatharra (Australia Occidental), el contratista de esquila Edwin Charles Payne, John Lee-Steere y varios esquiladores vieron pasar de norte a sur doce objetos redondos y plateados, en parejas, que soltaban una sustancia blanca. Payne recogió un poco: una malla fina que se desmoronaba al tocarla.
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Declaró esa misma tarde ante la policía de Meekatharra. La base de la RAAF en Pearce telegrafió a Canberra, pero su comandante decidió no investigar; la Joint Intelligence Bureau pidió copia del informe tras leerlo en la prensa. El resumen oficial del Departamento del Aire lo cerró como «probablemente arañas migratorias», la misma explicación que había propuesto por carta un astrónomo aficionado de Tasmania. No consta que nadie analizara la sustancia.
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La noche en cuestión
Hacia las 8:20 del sábado 5 de agosto de 1961, John Lee-Steere, de la estación de Mt Hale, situada unas 70 millas al oeste de Meekatharra, en el interior de Australia Occidental, fue al cobertizo de esquila y pidió al contratista Edwin Charles Payne, de 37 años, que mirara dos objetos en el cielo. Esa tarde Payne firmó una declaración ante el agente A. J. Coyle: los objetos eran redondos, de color plata brillante, de unos 2 pies de diámetro vistos desde el suelo; parecían volar a 8.000 o 10.000 pies, «posiblemente más alto», a gran velocidad, y cada uno se podía seguir unos dos minutos. Su rumbo parecía definido y no había viento en superficie. En total contaron doce objetos, en parejas, el último hacia las 9:15. Desprendían una sustancia blanca que tomaba formas diversas mientras caía al suelo; la siguieron y Payne logró recoger un poco: era de color blanco nieve, parecía una malla fina y se desmoronaba con mucha facilidad. Además de Lee-Steere, Payne nombró como testigos a cinco esquiladores a su cargo, Rex McCausland, K. Bonshore, T. Sampey, D. Kennedy y Rick Donnelly, y añadió que también los vieron algunos peones de la estación.
Payne se presentó en la comisaría de Meekatharra hacia la una de la tarde. El informe de Coyle al inspector Sunter, fechado ese mismo día, precisa que el rumbo era de norte a sur, que la sustancia la atraparon Payne y Lee-Steere, que Payne pensaba volver a Mt Hale para buscar más y conservarla de algún modo, y que la oficina de Aviación Civil de Meekatharra no sabía nada de los objetos; como Payne tenía curiosidad por su origen, Coyle sugería que quizá se pudiera preguntar en Perth. El encabezado del informe sitúa el avistamiento entre las 8:30 y las 9:15, y el cuerpo, igual que la declaración, hace empezar la primera pareja hacia las 8:20.
El lunes 7 de agosto, la base de la RAAF en Pearce envió al Departamento del Aire un télex prioritario: doce objetos no identificados que volaban alto en parejas habían soltado una sustancia blanca, los habían visto 13 vecinos de Meekatharra, entre ellos Lee-Steere, y ni el meteorólogo del gobierno, ni Aviación Civil, ni la RAAF tenían explicación. Preguntaba si se quería investigar el suceso; una nota manuscrita en el télex dice que se pidió al oficial de guardia de Pearce que obtuviera más información. El 18 de agosto, el comandante de ala A. E. K. Bolleman remitió a Canberra las copias de la policía con el comentario de que añadían poco a lo que ya se sabía. Informó además que el astrónomo del Gobierno del Estado, citado como «Mr Spigel», no encontraba explicación astronómica y que no era propio de los meteoritos viajar en «trains» y que, cuando lo hacían, solía haber ruido y estelas, y que el funcionario de Aviación Civil en Meekatharra no tenía constancia de aviones civiles en la zona ni la RAAF operaba sobre ese territorio.
El mismo 7 de agosto, el director de la Joint Intelligence Bureau en Melbourne envió a su representante en Canberra el mensaje 469/61: «Today's Melbourne Sun reports the sighting of twelve flying objects, which left a white trail of streamers which floated to the ground». Le pedía que solicitara a la Dirección de Inteligencia de la Fuerza Aérea una copia del informe que, según el diario, la RAAF iba a preparar. La respuesta, del 30 de agosto, fue que el capitán de grupo Davis, al mando de Pearce, había comunicado que no pensaba investigar el informe, porque no podía hacer nada más de lo que ya había hecho la policía. Los dos mensajes se archivaron en el expediente de la Bureau que diez años después recibió la minuta de O. H. Turner.
Entre tanto, el 9 de agosto, Harold J. Symonds, presidente de la Astronomical Society of Tasmania, escribió desde Hobart al agente Coyle, en una carta que remitía a otra anterior, porque había oído en las noticias de la ABC que la RAAF iba a investigar. Proponía una solución simple: arañas migratorias, las llamadas arañas de globo, que tejen telas que el viento lleva lejos y que, vistas con la luz adecuada, parecen objetos redondos, brillantes y altos. Sostenía que los testigos podían haberse equivocado en la altura y la velocidad, que objetos pequeños y muy reflectantes a unos 200 pies con brisa ligera darían la misma impresión, y que era muy improbable que un objeto rápido dejara una estela que bajara intacta desde 10.000 pies y fuera a la vez tan frágil al tacto. Sugería revisar la circulación reciente del viento, y él mismo advertía que tenía «very little data to go on» y que su teoría quizá no encajara con los hechos sobre el terreno. El resumen oficial de avistamientos del Departamento del Aire desde 1960 registró el suceso de Meekatharra, fechado por error el 8 de agosto, con la causa posible «Probably migrating "balloon spiders"».
Por qué importa
La explicación descansa en el único dato físico del caso, la sustancia. Una malla blanca, muy fina, que cae despacio, toma formas diversas en el aire y se deshace al tocarla es la descripción habitual de la seda que sueltan las arañas que viajan con el viento, y de ahí parten tanto Symonds como la RAAF. Otros detalles del expediente encajan con esa lectura: el suceso ocurre a primera hora de la mañana, con el sol bajo al noreste (un cálculo de su posición para Mt Hale lo sitúa a unos 18° de altura a las 8:20 y a unos 28° a las 9:15), es decir, con la luz rasante que hace brillar los hilos; el rumbo de norte a sur coincide con el viento del norte que el catálogo de Keith Basterfield anota para Meekatharra a las 9 de la mañana, dato que no figura en los papeles oficiales; y ni la altura ni el tamaño que dieron los testigos se pueden estimar a simple vista cuando no se conoce la distancia, de modo que unos objetos pequeños y cercanos y otros grandes y altos producen la misma imagen. Que Payne no notara viento en el suelo no contradice que lo hubiera a cierta altura.
La explicación no es una conclusión de laboratorio sino una inferencia hecha desde un escritorio, y el propio resumen la califica con un «probably». No consta que nadie de la RAAF fuera a Mt Hale: el comandante de Pearce decidió no investigar, y en los expedientes de la RAAF y de la Bureau no consta que se tomara, se guardara o se analizara una muestra, aunque Payne dijo que intentaría conservar algo. Quedan sin cubrir del todo algunos rasgos del relato, como que los testigos vieran objetos plateados y definidos, en parejas, seis en casi una hora, y a gran velocidad. Al mismo tiempo, el astrónomo del Estado descartó una causa astronómica, el funcionario de Aviación Civil en Meekatharra no tenía constancia de aviones civiles en la zona y la RAAF no volaba allí, lo que deja pocas alternativas prosaicas además de la biológica.
El valor del caso está también en el recorrido de sus papeles, que muestra cómo funcionaba el sistema australiano en 1961: un policía rural toma la declaración, una base de la RAAF telegrafía a Canberra y pregunta si debe investigar, su comandante decide que no, la inteligencia de defensa (la Joint Intelligence Bureau) pide el informe porque lo ha leído en el periódico, y la lista oficial cierra el caso con una causa probable. O. H. Turner criticó en 1971 una lista de identificaciones de 1960 a 1965, por sus fechas probablemente esta, por sus atribuciones a Venus y a meteoros sin comprobar ↗; Turner no la nombra ni comenta casos concretos, y en este la atribución no es astronómica y viene con una salvedad explícita. Pertenece además a la familia de los casos de «cabello de ángel», como el del estadio de Florencia en 1954 ↗, y en este hay una declaración firmada el mismo día y una sustancia recogida a mano.
Lo que queda en papel
Evidencia documentada
- Declaración firmada de Edwin Charles Payne ante el agente A. J. Coyle (Meekatharra, 5 ago 1961): doce objetos redondos y plateados, en parejas, entre las 8:20 y las 9:15, que soltaban una sustancia blanca en forma de malla fina que se desmoronaba
- Testigos con nombre: John Lee-Steere y los esquiladores Rex McCausland, K. Bonshore, T. Sampey, D. Kennedy y Rick Donnelly, además de peones de la estación; el télex de Pearce habla de 13 vecinos
- Informe del agente Coyle al inspector Sunter (5 ago 1961): rumbo de norte a sur, la sustancia la atraparon Payne y Lee-Steere, la Aviación Civil de Meekatharra no sabía nada de los objetos
- Télex prioritario de la base de Pearce al Departamento del Aire (7 ago 1961): sin explicación del meteorólogo del gobierno, de la Aviación Civil ni de la RAAF; pregunta si debe investigarse
- Carta de la base de Pearce (18 ago 1961): el astrónomo del Gobierno del Estado no ve explicación astronómica; el funcionario de Aviación Civil en Meekatharra no tenía constancia de aviones civiles en la zona y la RAAF no operaba allí
Ver 3 evidencias más
- Mensajes de la Joint Intelligence Bureau (7 y 30 ago 1961): pide el informe de la RAAF tras leer el suceso en el Melbourne Sun; el comandante de Pearce no piensa investigar
- Carta de Harold J. Symonds, presidente de la Astronomical Society of Tasmania, al agente Coyle (9 ago 1961): propone arañas migratorias de globo
- Resumen oficial del Departamento del Aire de avistamientos desde 1960: causa posible «Probably migrating "balloon spiders"»; no consta ningún análisis de la sustancia
Fuentes
- RAAF — expediente A703 580/1/1 parte 3 (NAA; espejo de The Black Vault), págs. 152-160 del PDF — Fuente primaria: declaración de Payne, informe policial del agente Coyle, télex de Pearce del 7 ago 1961, carta de Pearce del 18 ago 1961 y carta de H. J. Symonds del 9 ago 1961.
- RAAF — expediente A703 580/1/1 parte 5 (NAA; espejo de The Black Vault), págs. 94-95 y 109-110 del PDF — Fuente primaria: «Summary of unidentified aerial sightings reported to Department of Air», con la causa posible asignada al suceso de Meekatharra.
- Joint Intelligence Bureau / JIO — expediente NAA A13693, 3092/2/000 (espejo de The Black Vault), págs. 45-46 del PDF — Fuente primaria: mensaje 469/61 del 7 ago 1961 sobre la noticia del Melbourne Sun y respuesta del 30 ago 1961 sobre la decisión del comandante de Pearce.
- Keith Basterfield — catálogo de casos australianos de «cabello de ángel» (Project 1947, fuente secundaria) — Fuente secundaria: transcribe la declaración de Payne, cita la prensa de la época y anota el tiempo en Meekatharra a las 9 de la mañana.
Documentos que lo respaldan
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