1957·Ruta Granada–Portalegre–Coruche; el acercamiento final, cerca de Coruche (Portugal)

Portugal.Cuatro F-84 de la base de Ota · la luz que siguió a la formación de Lemos Ferreira (España y Portugal, 1957)

En la noche del 4 de septiembre de 1957, cuatro F-84 de la Fuerza Aérea Portuguesa que hacían un ejercicio de navegación desde la base de Ota vieron durante unos cuarenta minutos, desde Granada hasta cerca de Coruche, una luz que cambiaba de color y de tamaño, de la que salieron cuatro círculos amarillos y que terminó lanzándose hacia la formación.

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El relato firmado del jefe, el capitán José Lemos Ferreira, se publicó en 1958; un despacho de la AFP de noviembre de 1957 lo fecha el 4 de noviembre. No hay expediente oficial publicado, y la variación magnética que, según la AFP y la revista, registró Coimbra coincide con una tormenta geomagnética mundial.

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Evidencia limitada: un solo testigo, un testimonio recogido años después o un relato sin documentación primaria de la época.

Qué fue

55%causa natural o humana

Lo más probable es una causa ordinaria que nadie ha identificado

Causa natural o humanaSin causa conocida
Ver el reparto entre las seis explicaciones

Causa natural o humana

Causa ordinaria probable, sin identificar50%
Tecnología humana clasificada3%
Tecnología adversaria2%

Sin causa conocida

Indeterminado33%
No humano, sin control de ningún Estado8%
No humano, ocultado por un Estado4%
Por qué: Ninguna fuente propone una causa ordinaria: el relato firmado de Lemos Ferreira dice que los pilotos descartaron Venus, otros planetas, estrellas, globos y aviones, y el general dijo en 2007 que no quería aventurar hipótesis; ni el despacho de la AFP de 1957 ni las crónicas posteriores ofrecen ninguna.
Leer el porqué completoVenus y Júpiter estaban bajos al oeste-suroeste al comienzo, pero eso es un cálculo propio que no explica el viraje, los cuatro círculos ni el picado. La falta de un análisis publicado no es prueba contra una causa ordinaria: en su informe de 2024, la AARO dio por resueltos 174 casos, todos como «objetos prosaicos», aunque «muchos otros casos siguen sin resolver».
(Lemos Ferreira, Flying Saucer Review vol. 4 n.º 3 (1958), en Good, «Above Top Secret» (1987) · Lusa (2007) · AARO — Fiscal Year 2024 Consolidated Annual Report on UAP (14 nov 2024), citado por EarthSky, tasa base ↗)

Imagen de contexto (no es un documento del caso)

Contexto · un F-84G de la Fuerza Aérea Portuguesa en el Museo del Aire (Alverca), el modelo que volaba la formación

Contexto · un F-84G de la Fuerza Aérea Portuguesa en el Museo del Aire (Alverca), el modelo que volaba la formación

F-84 no Museu do Ar.jpg · Wikimedia Commons (GualdimG, 2019) · CC BY-SA 4.0 · abrir original

La noche en cuestión

En la noche del 4 de septiembre de 1957, cuatro cazabombarderos F-84 de la Fuerza Aérea Portuguesa despegaron de la base aérea de Ota, al norte de Lisboa, para un ejercicio rutinario de navegación nocturna sobre Portugal y España. Mandaba la formación el capitán José Lemos Ferreira; los otros tres pilotos eran los sargentos Alberto Gomes Covas, Manuel Neves Marcelino y Salvador Alberto Oliveira. Según el relato firmado de Lemos Ferreira que publicó la Flying Saucer Review en su número de mayo y junio de 1958 (y que Timothy Good transcribió en 1987 en su versión inglesa), la noche era despejada, con una luna casi llena y una visibilidad aire-tierra de más de cincuenta millas. El cálculo de efemérides da para esa noche una luna creciente iluminada al 83 %, a media altura hacia el sur-sureste, lo que concuerda con esa descripción.

El relato sitúa el comienzo a las 20:06, cuando la formación llegó a Granada e inició un viraje a la izquierda para tomar rumbo a Portalegre. Lemos Ferreira vio a su izquierda, por encima del horizonte, «una fuente de luz muy poco habitual»; a los tres o cuatro minutos avisó a los demás, y el piloto de su ala derecha le contestó que ya la había visto, mientras que los dos de su izquierda aún no. La describió como «una estrella muy brillante, inusualmente grande y centelleante», con un núcleo que cambiaba de color sin cesar, del verde intenso al azul y pasando por tonos amarillentos y rojizos. Según Good, los pilotos comentaron por radio varias explicaciones y descartaron que fuera Venus u otro planeta, una estrella, un globo o un avión. Luego la luz creció de golpe hasta cinco o seis veces su tamaño inicial y volvió a encogerse hasta quedar como un punto amarillo apenas visible, varias veces y sin periodo fijo, siempre a unos 40° a la izquierda. Al cabo de siete u ocho minutos fue bajando hasta quedar bajo el horizonte y se desplazó a unos 90° a la izquierda.

A las 20:38, escribe Lemos Ferreira, abandonó el ejercicio porque nadie atendía ya a la navegación, y viró unos 50° a la izquierda hacia Coruche. El objeto, dice, se mantuvo a 90° a su izquierda, algo que no podía hacer un objeto fijo. Para entonces estaba muy por debajo de su nivel de 25.000 pies, era de un rojo vivo y parecía cercano, con la forma de una vaina curva vista a la distancia del brazo. Unos minutos después vieron salir de él un pequeño círculo de luz amarilla, y enseguida otros tres iguales a su derecha, que se movían alrededor del objeto mayor, diez o quince veces más grande. Cerca de Coruche, el objeto grande hizo lo que pareció un picado seguido de una subida hacia ellos; la formación casi se deshizo al cruzar por encima y por delante, y en pocos segundos todo desapareció. Aterrizaron sin más incidentes. Desde la primera observación hasta el final, dice, pasaron cuarenta minutos, y cerró con una frase que la revista repitió en sus números siguientes: que después de aquello no les vinieran con «la vieja rutina» de Venus, los globos y los aviones. La transcripción de Good añade, con remisión al mismo número de la revista, que el observatorio meteorológico de Coimbra registró a la misma hora «variaciones localizadas extraordinarias» del campo magnético, «como prueban sus gráficos».

La primera noticia publicada que se ha localizado es un despacho de la Agence France-Presse fechado en Lisboa el 18 de noviembre de 1957, que reproduce Patrick Gross, con referencia al catálogo de casos ibéricos de Vicente-Juan Ballester Olmos. Según la agencia, el relato había aparecido en el diario lisboeta Diário Ilustrado, y el oficial acababa de recibir autorización para contarlo. El despacho coincide en lo esencial (el capitán Ferreira al frente de un grupo de «tres cazas a reacción», la luz sobre Granada que pasaba del verde intenso al rojo, la persecución de cuarenta minutos, los cuatro anillos luminosos que se separaban del objeto y el picado que sembró el pánico en la formación), pero difiere en varios puntos: fecha el incidente el 4 de noviembre, da como nuevo rumbo Córdoba y el Tajo, dice que los demás pilotos vieron el fenómeno «al mismo tiempo» que su jefe (el relato firmado dice que los dos de la izquierda aún no lo habían visto) y añade que la base perdió el contacto por radio con los cuatro aviones. Describe además el objeto a altitud constante, «oscilando», y repite la variación magnética de Coimbra. Dice también que el periódico publicó los testimonios de los cuatro pilotos; ese número del Diário Ilustrado no se ha podido consultar.

La Flying Saucer Review volvió sobre el caso varias veces. En julio de 1958 lo citó, sin fecha, como el artículo «del último número»; en enero de 1959 recordó que el 4 de septiembre de 1957 cuatro reactores salieron de Ota y que la entrevista con el capitán, con las fotografías de sus tres puntos y la suya, se había publicado en mayo y junio de 1958; su cronología de 1961 repite la fecha y lo resume como cuarenta minutos a 25.000 pies con un objeto que soltó cuatro luces pequeñas. En 1969, el director de aquella etapa explicó que la exclusiva la consiguió el corresponsal de la revista en Lisboa, D. Alves, que entrevistó al capitán en la base de Ota y envió el relato firmado con fotos de los pilotos. No se ha localizado ningún expediente oficial: Project Blue Book no tiene en su colección de archive.org ningún caso portugués de septiembre ni de noviembre de 1957, aunque el investigador Joaquim Fernandes afirma en el Correio da Manhã que el testimonio se integró en Blue Book, y el parte conjunto que Lemos Ferreira dijo haber redactado no se ha publicado.

Medio siglo después, en 2007, Lemos Ferreira, ya general retirado, volvió a contarlo a la agencia Lusa con variantes. Habló de unos 35 minutos, de un vuelo de cuatro F-84G entre Ota y las ciudades de Córdoba y Cáceres, y de que vieron el objeto por primera vez sobre Córdoba, a unos nueve mil metros, «ligeramente por encima de la línea del horizonte», como «una especie de esfera amarillenta»; añadió que eran «casi las 22:00» cuando, ya roja la esfera, se separaron de ella cuatro esferas pequeñas, y que nunca llegaron a sobrevolar Cáceres. Dijo que se redactó un informe conjunto «que la Fuerza Aérea debe de haber enviado a la OTAN», que unos oficiales que cazaban cerca de Coruche vieron esa noche «una danza de luces», y que lo de Coimbra se lo contó un oficial que estudiaba allí; relacionarlo todo, concluyó, «sería especular». Ese mismo año, un antiguo operador del radar de Montejunto, que dice haber entrado en las torres de radar ese mismo día, contó al Correio da Manhã que oyó al capitán preguntar si el radar había registrado algo, y que sí lo había hecho; ningún documento conocido lo respalda. Cuando murió, en enero de 2020, la necrológica que publicó Sábado a partir de Lusa repitió la versión de Cáceres, con un objeto que pasó por debajo y por detrás de la formación. Lemos Ferreira había sido jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de 1977 a 1984 y jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de 1984 a 1989.

Por qué importa

Cuatro pilotos militares identificados, en cuatro aviones, describieron durante cuarenta minutos una luz que cambiaba de tamaño y de color, se dividía en cinco y terminó lanzándose hacia la formación. El testigo principal llegó luego a la jefatura de las Fuerzas Armadas portuguesas y sostuvo el relato toda su vida sin atribuirle una causa. Pero la evidencia es más delgada de lo que esa biografía sugiere: no hay expediente oficial publicado, el relato llegó a la prensa en noviembre de 1957 y a través de un periódico, el texto firmado lo publicó una revista de platillos volantes, y los tres sargentos vieron lo mismo a la vez y lo comentaron por radio, de modo que cuentan como un solo testimonio compartido y no como cuatro independientes. Lo que se conserva de la época es la versión del jefe de la formación.

Las versiones posteriores no coinciden en lugar ni en hora. Las fuentes de 1957 y 1958 sitúan el comienzo sobre Granada, a las 20:06, y el final cerca de Coruche unos cuarenta minutos después; la entrevista de Lusa de 2007 y la necrológica de 2020 lo llevan a Córdoba y Cáceres y a casi las 22:00, y la del Correio da Manhã del mismo 2007 mantiene la vuelta desde Granada, pero sitúa el primer avistamiento sobre Portalegre. La fecha del 4 de septiembre está mejor asentada que el 4 de noviembre del despacho de la AFP: la dan el relato firmado, la revista y su cronología de 1961 y el propio general, y el texto de la agencia dice que el oficial acababa de recibir permiso para hablar, lo que encaja con un suceso de septiembre contado en noviembre. Hay además un dato físico. El índice Kp del centro geofísico de Potsdam (GFZ) registra para el 4 de septiembre de 1957 una tormenta geomagnética severa, con Kp entre 8 y 9 desde las 12 UTC y valor 8 entre las 18 y las 21 UTC, justo cuando volaba la formación; la literatura geofísica la estudia como «la tormenta geomagnética del 4 de septiembre de 1957». El 4 de noviembre, en cambio, fue un día magnéticamente tranquilo. Las fuentes hablan de una variación «localizada», pero la del 4 de septiembre fue una tormenta de alcance mundial: si Coimbra anotó una variación extraordinaria esa noche, lo más probable es que registrara esa tormenta, que afectó a todo el planeta, y no una perturbación local causada por el objeto. Una tormenta de ese tamaño puede producir auroras rojas a latitudes bajas, pero no se ha localizado ninguna observada en la península esa noche, y una aurora habría aparecido al norte, a la derecha de la formación, no a su izquierda.

Un cálculo propio de efemérides muestra qué había en el cielo al comienzo. A las 20:06 hora local (19:06 UTC), desde Granada, Venus (magnitud −3,9) estaba al oeste-suroeste a unos 12° de altura y Júpiter (magnitud −1,5) al oeste a unos 6°; con el rumbo de unos 306° hacia Portalegre, los dos quedaban entre 40° y 55° a la izquierda, donde Lemos Ferreira situó la luz. A esa hora el Sol estaba 6° bajo el horizonte, al final del crepúsculo civil. El relato no dice si sus horas son locales o de Greenwich, que era la referencia habitual en la aviación militar. Si son locales, Venus siguió a más de 10° sobre el horizonte visible toda la media hora y no llegó a ponerse. Si son de Greenwich, a las 20:06 estaba a unos 3° sobre el horizonte y a unos 45° a la izquierda, y fue bajando hasta ponerse hacia las 20:38, cuando el relato sitúa el objeto ya por debajo del nivel de vuelo y rojo; esa segunda lectura encaja también con el «casi las 22:00» que el general dio en 2007. Un planeta bajo puede centellear y cambiar de color a través de la atmósfera, y un primer avistamiento «ligeramente por encima de la línea del horizonte», como lo describió en 2007, es la posición de un astro bajo. El cálculo, sin embargo, no explica el resto del relato: los pilotos dijeron haber descartado Venus, y tras el viraje de 50° hacia Coruche un planeta habría quedado casi de frente con cualquiera de las dos horas (Venus estaba entonces entre los 254° y los 263° de acimut, y el nuevo rumbo era de unos 249°), mientras que el relato mantiene el objeto a 90° a la izquierda y por debajo; tampoco dan cuenta de los cuatro círculos ni del picado. Ninguna de las fuentes consultadas propone una causa ordinaria para el conjunto. La falta de un análisis publicado no es prueba contra una causa ordinaria: en su informe de 2024, la AARO dio por resueltos 174 casos, todos como objetos prosaicos, aunque muchos otros siguen sin resolver.

Lo que queda en papel

Evidencia documentada

  1. Relato firmado del capitán José Lemos Ferreira, Flying Saucer Review, vol. 4, n.º 3 (mayo y junio de 1958), págs. 2 y 3, recogido por el corresponsal en Lisboa D. Alves en la base de Ota: cuatro F-84, salida de Ota, luz vista desde las 20:06 al virar sobre Granada, viraje a las 20:38 hacia Coruche, cuarenta minutos en total
  2. El mismo relato nombra a los otros tres pilotos, los sargentos Alberto Gomes Covas, Manuel Neves Marcelino y Salvador Alberto Oliveira, y describe la luz a 40° y luego a 90° a la izquierda, su crecimiento y encogimiento repetidos, los cuatro círculos amarillos y el picado cerca de Coruche
  3. Despacho de la AFP fechado en Lisboa el 18 de noviembre de 1957, según el Diário Ilustrado: Granada, luz del verde al rojo, cuarenta minutos, cuatro anillos luminosos, pérdida de contacto por radio con la base y variación magnética en Coimbra; fecha el suceso el 4 de noviembre
  4. Flying Saucer Review de enero de 1959 da la fecha del 4 de septiembre de 1957 y la salida desde Ota, y su cronología de julio de 1961 repite la fecha; el número de julio de 1958 remite al artículo «del último número»; el número de septiembre de 1969 atribuye la entrevista al corresponsal D. Alves
  5. Entrevista de Lemos Ferreira con Lusa (2007): unos 35 minutos, F-84G, Córdoba y Cáceres, casi las 22:00, informe conjunto que cree enviado a la OTAN, y la relación con Coimbra calificada por él mismo de especulación
Ver 2 evidencias más
  1. Índice Kp del GFZ de Potsdam: tormenta geomagnética severa el 4 de septiembre de 1957 (Kp 8 entre las 18 y las 21 UTC, 9 entre las 15 y las 18 UTC); el 4 de noviembre de 1957, Kp de 1,7 como máximo
  2. Ningún caso portugués de septiembre ni de noviembre de 1957 en la colección de Project Blue Book de archive.org; el parte conjunto de la formación no se ha publicado

Fuentes

  1. Flying Saucer Review, enero y febrero de 1959 (archive.org, colección completa de la revista, fichero 31) — Revista de la época: «el 4 de septiembre de 1957, cuatro reactores de la Fuerza Aérea Portuguesa salieron de la base de Ota»; remite a la entrevista con el capitán Lemos Ferreira publicada en mayo y junio de 1958 con fotos de los cuatro pilotos.
  2. Flying Saucer Review, julio y agosto de 1958 (archive.org, fichero 29) — Cita el artículo «Air Force Pilots Spend 40 Minutes with Saucers» como publicado en el número anterior (mayo y junio de 1958), que no está en la colección digitalizada.
  3. Flying Saucer Review, julio y agosto de 1961, cronología (archive.org, fichero 43) — Resume el caso: 4 de septiembre de 1957, el capitán Lemos Ferreira y tres sargentos pilotos, cuatro F-84 a 25.000 pies, cuarenta minutos, un objeto que soltó cuatro luces pequeñas; remite al vol. 4, n.º 3.
  4. Flying Saucer Review, septiembre y octubre de 1969 (archive.org, fichero 89) — El antiguo director cuenta que la exclusiva de mayo y junio de 1958 la consiguió el corresponsal en Lisboa D. Alves, que entrevistó al capitán Ferreira en la base de Ota y envió el relato firmado y fotos de los pilotos.
  5. NICAP · transcripción del relato de Lemos Ferreira según Timothy Good, «Above Top Secret» (1987), págs. 147 y 148 (fuente secundaria) — Texto inglés del relato firmado publicado en Flying Saucer Review, vol. 4, n.º 3: horas, rumbos, nombres de los tres sargentos, los cuatro círculos y el picado cerca de Coruche. Es la única versión extensa accesible del relato de 1958.
  6. Patrick Gross · despacho de la AFP, Lisboa, 18 de noviembre de 1957 (transcripción secundaria) — Traducción del despacho que cita al Diário Ilustrado; fecha el suceso el 4 de noviembre y añade la pérdida de contacto por radio y la variación magnética en Coimbra. Remite al catálogo ibérico de Ballester Olmos (CUFOS, 1976).
  7. RTP / Lusa · «General Lemos Ferreira recorda encontro nos céus 50 anos depois» (2007) — Entrevista al testigo cincuenta años después: Córdoba y Cáceres, unos 35 minutos, casi las 22:00, informe conjunto, las luces vistas por cazadores cerca de Coruche y el dato de Coimbra, que él mismo llama especulación.
  8. Correio da Manhã · «Os caçadores de OVNIs» (29 de abril de 2007) — Entrevista con el general (vuelo de vuelta desde Granada, Portalegre, Coruche) y testimonio del antiguo operador del radar de Montejunto Heitor Morais, que afirma que el radar registró el objeto; no hay documento que lo respalde.
  9. Sábado · «Morreu José Lemos Ferreira, o general que jurou ter visto um OVNI» (23 de enero de 2020) — Necrológica de Lusa: 4 de septiembre de 1957, cuatro F-84 desde Ota, ejercicio conjunto con España, objeto sobre Cáceres que pasó del verde al naranja y al rojo; trayectoria del general (jefe de la Fuerza Aérea en 1977-1984 y de las Fuerzas Armadas en 1984-1989).
  10. GFZ Potsdam · índices Kp, ap y Ap desde 1932 — Datos definitivos: el 4 de septiembre de 1957 el Kp sube a 8,3 a las 12 UTC, llega a 9 entre las 15 y las 18 UTC y vale 8 entre las 18 y las 21 UTC; el 4 de noviembre de 1957 no pasa de 1,7.
  11. Antsilevich y Sofienko, «Ionospheric current system of the initial phase of the geomagnetic storm of September 4, 1957», Geomagnetism and Aeronomy 6 (1966) (ficha de OSTI) — Artículo geofísico que estudia la tormenta geomagnética de ese mismo día, de alcance mundial.
  12. Project Blue Book · colección en archive.org, expedientes de septiembre de 1957 — Los 52 expedientes de septiembre de 1957 no incluyen ninguno de Portugal ni de España.
  13. Correio da Manhã · «Ovnis: as novas descobertas sobre um velho tema» (Joaquim Fernandes) — El investigador Joaquim Fernandes afirma que el testimonio de Lemos Ferreira «se integró en el Proyecto Libro Azul» de la Fuerza Aérea estadounidense; la colección de Blue Book en archive.org no tiene ningún caso portugués de 1957.
  14. EarthSky — artículo sobre el informe anual 2024 de la AARO — Tasa base: la AARO dio por resueltos 174 casos, todos como objetos prosaicos, y deja muchos otros sin resolver.