1967·Shag Harbour, Nova Scotia

Canadá.Shag Harbour

El 4 de octubre de 1967, varios testigos de Shag Harbour (Nueva Escocia) vieron una hilera de luces descender hacia el mar; los agentes de la RCMP llegaron a tiempo de ver una luz flotando en el agua y hallaron espuma. El centro de rescate de Halifax comprobó aviones y bengalas sin resultado, y buzos de la Marina rastrearon el fondo dos días sin encontrar nada. El Informe Condon anota que, al parecer, nadie vio realmente el objeto entrar en el agua.

Tier A · Aceptable¿Qué significan? →

Evidencia institucional: varios testigos independientes identificados, o documentación oficial de la época, sin un registro instrumental que los corrobore.

Qué fue

65%sin causa conocida

La evidencia no alcanza para decidir entre las explicaciones

Sin causa conocidaCausa natural o humana
Ver el reparto entre las seis explicaciones

Sin causa conocida

Indeterminado35%
No humano, sin control de ningún Estado27%
No humano, ocultado por un Estado3%

Causa natural o humana

Causa ordinaria probable, sin identificar22%
Tecnología humana clasificada8%
Tecnología adversaria5%
Por qué, si fue algo mundano, sería causa ordinaria probable, sin identificar: Ninguna fuente se decanta por una causa. Brian Dunning (Skeptoid, 2017) propone dos, de clases distintas, un bólido y bengalas de socorro, y dice que no hay razón para excluir «ninguna de al menos dos explicaciones corrientes»; el télex del RCC de 1967 registra que las demás pistas («aviones, bengalas, etc.») se comprobaron con «resultado nulo». La falta de un análisis publicado no es prueba contra una causa ordinaria: en 2024, AARO dio por resueltos 174 casos, todos como «objetos prosaicos», aunque «muchos otros casos siguen sin resolver». (Dunning, B. — «The Shag Harbour UFO», Skeptoid 565 (2017); télex del RCC Halifax (oct 1967), NRC RG 77 vol. 310 · AARO — Fiscal Year 2024 Consolidated Annual Report on UAP (14 nov 2024), tasa base ↗)

Documentos primarios

Contexto · Shag Harbour (Nueva Escocia, Canadá)

Contexto · Shag Harbour (Nueva Escocia, Canadá)

Shag Harbour.jpg · Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0 · abrir original

Télex del RCC Halifax del 5 de octubre de 1967 y mensajes de la búsqueda submarina (RG 77, vol. 310), págs. 35–44 de la parte 17

Télex prioritario del Centro de Coordinación de Rescate de Halifax al cuartel general de las Fuerzas Canadienses, fechado 051320Z OCT 67, en formato de informe OVNI: suceso a las 0210Z del 5 de octubre, noche clara y sin luna; observador, el cabo Wercicky, de la RCMP de Barrington Passage, y seis testigos más. Un objeto oscuro de más de 60 pies con cuatro luces blancas en línea horizontal «descendió rápidamente al agua con un silbido agudo» y dio un destello al tocarla; la luz que quedó flotando permaneció mucho tiempo y se hundió (corrección manuscrita «SANK») antes de que la RCMP llegara en bote. Aviones, bengalas y demás pistas, comprobados con resultado nulo. Siguen los mensajes del Maritime Command sobre la búsqueda con buzos.

Consejo Nacional de Investigación de Canadá, RG 77, vol. 310 (Library and Archives Canada), vía archive.org · ver fuente

La noche en cuestión

La noche del 4 de octubre de 1967, poco después de las 23:00 hora local (el télex del centro de rescate la fija a las 02:10 Z del día 5; un memorando del cuartel general, a las 23:45), varios residentes de Shag Harbour y Lower Woods Harbour (Nueva Escocia, Canadá) vieron una hilera horizontal de tres o cuatro luces descender en ángulo hacia el mar, a unas 200 o 300 yardas de la costa. Según el cabo de la RCMP que habló con el Proyecto Colorado, el primer aviso lo dieron cinco jóvenes de 15 a 20 años que circulaban en coche junto a la orilla: vieron tres o cuatro luces amarillas en fila, del tamaño de un avión «de buen tamaño», que bajaban a unos 45 grados; las perdieron de vista unos diez segundos al pasar tras una pequeña colina y, al recuperar la visual, vieron una sola luz blanca sobre el agua donde calculaban que debía de haber caído. Otro testigo, a unas dos millas, describió tres luces rojo-anaranjadas que bajaban a «velocidad de avión» con un silbido como el de una bomba que cae, y pensó que era un avión; dos jóvenes que conducían por la isla vieron las luces inclinarse y descender y después una luz amarilla en el agua. La impresión general fue que un avión se había precipitado al mar.

El cabo del destacamento de Barrington Passage y dos agentes llegaron unos quince minutos después, a tiempo de ver la luz sobre el agua, que persistió unos cinco minutos más y parecía derivar con la marea menguante. Diez minutos después de que se apagara, los agentes estaban en el lugar en un bote de remos, junto con el bote salvavidas 101 de la Guardia Costera y seis pesqueros. Solo encontraron manchas de espuma de 30 a 40 yardas de ancho que los pescadores no consideraron espuma normal de marea; los relatos posteriores de los testigos la describen amarillenta y con olor a azufre, detalles que no aparecen en los documentos oficiales de 1967. No se halló superviviente ni resto alguno. El cabo informó al Proyecto Colorado de que la luz no pertenecía a ninguna embarcación, de que el servicio de búsqueda y rescate no tenía aviones desaparecidos y de que una estación de radar de la RCAF cercana no registró operaciones aéreas canadienses ni estadounidenses en la zona ni ningún eco inusual. La noche era despejada y sin luna.

El télex prioritario del Centro de Coordinación de Rescate (RCC) de Halifax, de las 13:20 Z del día 5 y conservado en el fondo del Consejo Nacional de Investigación (RG 77, vol. 310), resume el parte de la RCMP, con el cabo Wercicky de Barrington Passage como observador y otros seis testigos: un «objeto oscuro» de más de 60 pies con cuatro luces blancas en línea horizontal, que «descendió rápidamente al agua con un silbido agudo» y produjo un «destello brillante» al tocarla, tras lo cual una luz quedó flotando «mucho tiempo» y se hundió antes de que la RCMP pudiera llegar en bote (la palabra está corregida a mano en el télex); añade que se comprobaron las demás pistas posibles, aviones y bengalas incluidos, con resultado nulo. Un memorando del cuartel general de las Fuerzas Canadienses recoge que el RCC descartó que lo hubiera producido un avión, bengalas, flotadores «u otros objetos conocidos»; el télex, sin embargo, no dice cómo se descartaron: solo consigna que la comprobación no halló nada, y es el memorando el que lo convierte en un descarte. Ese mismo día el RCC pidió al Maritime Command que considerara una búsqueda submarina, y este envió a Clark's Harbour un oficial de buceo y tres hombres del mando de buceadores del Atlántico, con el HMCS Granby entre los destinatarios de las órdenes y el apoyo del guardacostas 101; el 7 de octubre un helicóptero llevó tres buceadores más desde Shearwater. El parte del día 8 informa de que dos días de búsqueda submarina «en buenas condiciones», en una zona de media milla por milla y media, «han producido resultados nulos», y el siguiente da la búsqueda por terminada esa tarde. Los mensajes navales no mencionan sonar, magnetómetros ni perturbaciones en el fondo.

La documentación posterior tiene sus matices. El Proyecto Colorado (Informe Condon, caso 34) se limitó a llamar por teléfono al oficial de guardia del Maritime Command y a la RCMP, y registró dos datos que la versión popular omite: que, «al parecer, nadie vio realmente nada entrar en el agua», y que el radar cercano no detectó ningún eco inusual. El télex del RCC, en cambio, describe el descenso hasta el agua y el destello del impacto, y el oficial de guardia llegó a leer al proyecto un parte de la RCMP según el cual un objeto de 60 pies «estalló» al tocar el agua: las versiones de la misma cadena policial no coinciden. El télex, el memorando del cuartel general y la carta del director de Operaciones cuentan al propio cabo de la RCMP entre los observadores, junto con otros seis testigos, y dicen que la luz que quedó flotando se hundió antes de que su bote pudiera alcanzarla, mientras que el Proyecto Colorado recogió que la luz se apagó y que los agentes llegaron al lugar unos diez minutos después. Esa carta del director de Operaciones del cuartel general, de octubre de 1967, resume que ni la búsqueda de superficie ni la submarina hallaron «prueba material» que permitiera explicar o identificar el objeto. Una carta posterior del mismo director de Operaciones, en nombre del jefe del Estado Mayor de la Defensa, al Instituto de Estudios Aeroespaciales de la Universidad de Toronto, explica que el cuartel general separaba primero los informes que encajaban con bólidos y meteoritos, que remitía al centro de meteoritos del Consejo Nacional de Investigación, y clasificaba el resto por importancia: de los 190 informes OVNI recibidos entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 1967, solo nueve merecieron investigación formal (clase A), y el de Nueva Escocia del 5 de octubre figura entre los cinco que destaca, con esta conclusión: la investigación, que incluyó una búsqueda submarina con buzos militares, «no logró localizar nada que pudiera relacionarse» con el avistamiento y se cerró «sin conclusiones definitivas». En la prensa de esos días, el Halifax Herald citó a un portavoz de la RCAF en Ottawa según el cual este podía ser uno de los rarísimos casos en que «se encuentre algo». El Proyecto Colorado recogió además el aviso del capitán de un pesquero, a unas 16 millas, que había visto tres luces rojas intermitentes e inmóviles sobre el agua y cuatro ecos en su radar, que tomó por buques de la Marina, y una luz que subió en vertical y que tomó por un helicóptero; como la posición que dio quedaba a unas 175 millas náuticas del lugar, el informe concluyó que ambos episodios no parecían relacionados. No existe una explicación convencional firme. Un meteoro no deja una luz flotando varios minutos, el cuartel general no lo clasificó entre los informes compatibles con bólidos, y los observadores de la orilla continental y las dos jóvenes de la isla, con el supuesto punto de caída entre ambos, describieron el descenso y después una luz en el agua, lo que apunta a una fuente cercana y no a un bólido lejano. No había aviones desaparecidos y el radar no registró operaciones aéreas. Queda la hipótesis de una o varias bengalas, la primera que se barajó sobre el terreno en 1967: el RCC la comprobó entonces sin resultado, y en 2017 la defendió el divulgador escéptico Brian Dunning, que señala que un cartucho de bengala difícilmente habría dejado rastro. En su contra están el silbido, las luces en fila y la duración de la luz sobre el agua: los agentes llegaron unos quince minutos después de verla los jóvenes y aún la vieron unos cinco minutos más, unos veinte en total, y el télex dice que permaneció «mucho tiempo». Eso encaja mal con una bengala de pistola, que arde poco, pero no descarta una luz flotante de señalización marina, uno de los objetos, los «flotadores», que el memorando da por descartados. Pero la ausencia total de restos, la discrepancia sobre si alguien vio el impacto y el hecho de que la espuma solo la juzgaran los pescadores dejan abierta la posibilidad de que la luz en el agua y las luces en el aire no fueran la misma cosa.

Por qué importa

La respuesta gubernamental multiagencia está documentada en mensajes de la época que el propio gobierno ha hecho públicos: el télex del centro de rescate, los mensajes de operaciones del Maritime Command, un memorando y una carta del cuartel general, todos en el fondo del Consejo Nacional de Investigación. La búsqueda submarina, con buzos de la Marina durante dos días en una zona acotada, convierte el episodio de testimonio civil en una operación militar registrada y verificable.

Sobre la naturaleza del objeto, los documentos no permiten afirmar nada. Sus límites son claros: no se recuperó material físico, de modo que el caso no aporta evidencia material directa; los propios documentos discrepan sobre si alguien vio el impacto; y el radar de la zona no registró nada inusual. A favor está la convergencia de testigos civiles independientes con agentes de la RCMP que vieron la luz sobre el agua, un centro de rescate que comprobó aviones y bengalas sin resultado, un memorando del cuartel general que recoge por escrito que el RCC descartó aviones, bengalas y flotadores, un cuartel general que lo contó entre los nueve informes de 1967 dignos de investigación formal, y un archivo que registra el cierre «sin conclusiones definitivas».

Lo que queda en papel

Evidencia documentada

  1. Télex prioritario del RCC de Halifax al cuartel general (13:20 Z, 5 oct 1967): observador, el cabo Wercicky de la RCMP, con otros seis testigos; «objeto oscuro» de más de 60 pies, cuatro luces blancas, descenso con silbido y destello; la luz flotante se hundió antes de que llegara el bote; aviones y bengalas comprobados con resultado nulo (NRC, RG 77, vol. 310)
  2. Mensajes de operaciones del Maritime Command (5-8 oct 1967): un oficial de buceo y tres hombres, más tres buceadores llevados en helicóptero; dos días de búsqueda en media milla por milla y media con resultado nulo; búsqueda terminada el 8 oct
  3. Memorando y carta del director de Operaciones del cuartel general (oct 1967): repiten al cabo entre los observadores y que la luz se hundió; el RCC descartó aviones, bengalas, flotadores u otros objetos conocidos; ninguna prueba material
  4. Carta del director de Operaciones del cuartel general, en nombre del jefe del Estado Mayor de la Defensa, a la Universidad de Toronto (dic 1967): el informe de Nueva Escocia del 5 de octubre, fuera de la categoría de bólidos y meteoritos, figura entre los nueve de clase A de 1967; la investigación, con búsqueda submarina, se cerró «sin conclusiones definitivas» (NRC, RG 77, vol. 311)
  5. Informe Condon, caso 34: los agentes de la RCMP vieron la luz en el agua unos cinco minutos; espuma de 30 a 40 yardas; el radar de la RCAF no registró ecos inusuales; «al parecer, nadie vio realmente nada entrar en el agua»

Fuentes

  1. Consejo Nacional de Investigación de Canadá, RG 77, vol. 310 — télex del RCC Halifax, mensajes CUROPS del Maritime Command y memorandos del CFHQ (oct 1967), en «8,000 pages of Declassified Canadian UFO Documents», parte 17 (archive.org) — Fuente primaria: escaneo de los documentos de Library and Archives Canada con su capa OCR; el bloque de Shag Harbour va del télex del RCC al parte final de la búsqueda.
  2. Consejo Nacional de Investigación de Canadá, RG 77, vol. 311 — carta del coronel W. W. Turner, director de Operaciones del CFHQ, al Instituto de Estudios Aeroespaciales de la Universidad de Toronto (dic 1967), con el télex del RCC como anexo D, en «8,000 pages of Declassified Canadian UFO Documents», parte 18 (archive.org) — Fuente primaria: describe el método de clasificación del cuartel general y resume el caso de Nueva Escocia como investigación cerrada sin conclusiones definitivas.
  3. Condon, E. U. (dir.) — Scientific Study of Unidentified Flying Objects (1968), caso 34, «North Atlantic, Fall 1967» — Fuente primaria: entrevistas telefónicas del investigador Levine con el oficial de guardia del Maritime Command y con la RCMP.
  4. Library and Archives Canada — «1967 Shag Harbour UFO Sighting and Related Research» — Guía de LAC: remite al microfilme T-1744 (RG77, vol. 310) y a los informes del Instituto Herzberg.
  5. Shag Harbour Incident Society — Official Account — Fuente secundaria local; incluye detalles de entrevistas posteriores que no figuran en los documentos de 1967.
  6. Ledger, Don & Styles, Chris — Dark Object (2001) — Fuente secundaria: investigación basada en entrevistas a testigos décadas después.
  7. Brian Dunning — «The Shag Harbour UFO», Skeptoid, episodio 565 (2017) — Fuente secundaria escéptica: propone bengalas o un bólido y señala que el télex del RCC solo dice que la comprobación no halló nada.

Casos relacionados

Actores asociados (1)