· metodología · MECE
Cómo leer las probabilidades del corpus
Cuando ves que un caso reparte «46% mundano/natural, 25% indeterminable, 9% no-humano abierto…», eso no es una corazonada disfrazada de número. Es una distribución: cada caso de incidente reparte el 100% entre las mismas seis narrativas mutuamente excluyentes y exhaustivas (un modelo MECE). Porque todos los casos usan la misma partición, los números son comparables —se puede decir, coherentemente, qué explicación da cuenta de más casos.
Pero comparable no es lo mismo que verdadero. Estos posteriores son juicios analíticos estructurados, no frecuencias calibradas empíricamente: el modelo dice qué explicación es más coherente con el análisis de cada caso, no cuál es objetivamente correcta. Por eso existe la narrativa «indeterminable» —la masa que la evidencia disponible no permite asignar—. Es la válvula de honestidad del modelo: no todo se puede resolver.
El agregado del corpus suma esos posteriores en el número esperado de casos por narrativa. Al ser una esperanza (lineal), vale aunque los casos estén correlacionados. Cuando dudes de un número, no mires el decimal aislado: mirá el posterior completo del caso y cuánta masa cae en «indeterminable». Ahí está, a la vista, lo que todavía no sabemos.