1989·Voronezh, USSR

URSS / Rusia.Voronezh

Tras los reportes de un grupo de niños sobre un objeto y figuras humanoides en un parque de Voronezh, la agencia oficial soviética TASS publicó en plena Glasnost un comunicado que calificó la visita de 'hecho científicamente comprobado'.

Tier B · Indiciario¿Qué significan? →

Evidencia limitada: un solo testigo, un testimonio recogido años después o un relato sin documentación primaria de la época.

Qué fue

62%causa natural o humana

Explicación más probable: causa psicológica, médica o social

Causa natural o humanaSin causa conocida
Ver el reparto entre las seis explicaciones

Causa natural o humana

Causa psicológica, médica o social59%
Tecnología humana clasificada2%
Tecnología adversaria1%

Sin causa conocida

Indeterminado26%
No humano, sin control de ningún Estado9%
No humano, ocultado por un Estado3%
Por qué: Posner no encontró más testigos que los niños y sugirió que «quizá actuó la imaginación creativa de niños pequeños». (Kurtz, «Paranormal Pandemonium in the Soviet Union», Skeptical Inquirer (1990), según Wikipedia — Voronezh UFO incident ↗)

Documentos primarios

Cargando visor…

FBIS, Foreign Press Note «USSR: Media Report Multitude of UFO Sightings» (22 nov 1989, 5 págs.)

Resumen del servicio de escucha de prensa extranjera de la CIA sobre la avalancha de noticias de ovnis en la prensa soviética de 1989. Registra que «On 9 October the Soviet news agency TASS reported that a UFO had landed in a park in the city of Voronezh» y que el objeto fue visto por muchos testigos antes de irse; que Krasnaya Zvezda del 13 de octubre sugirió que la histeria colectiva podía explicar parte de la oleada; y que Literaturnaya Gazeta del 1 de noviembre informó de que Vorónezh se había vuelto lugar de «pilgrimage» de corresponsales en busca de noticias sensacionales, sin importar la naturaleza discutible de las supuestas pruebas. Es un registro de la época de cómo circuló el caso, no una investigación del suceso.

FBIS (CIA), Foreign Press Note · CIA Reading Room 0000042346 (copia de archive.org) · Dominio público · obra del Gobierno de EE. UU. · abrir original

Contexto · la ciudad de Vorónezh (Rusia), escenario del avistamiento del parque en 1989

Contexto · la ciudad de Vorónezh (Rusia), escenario del avistamiento del parque en 1989

Voronezh. Central Market P7241263 3950.jpg · Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0 · abrir original

La noche en cuestión

El 27 de septiembre de 1989, hacia el atardecer, un grupo de niños que jugaba en el parque municipal de Voronezh (Oblast de Voronezh, en la Rusia central soviética) reportó la aparición de un objeto rojo o rosado brillante en el cielo. Según esos testimonios, el objeto descendió y de él salieron una o más figuras humanoides altas, acompañadas en algunas versiones por una entidad más pequeña o un 'robot'. Los relatos describían un ser de gran estatura con tres ojos y otros detalles que se hicieron célebres por los dibujos de los niños testigos.

El 9 de octubre, la agencia oficial soviética TASS difundió un despacho, que la prensa internacional resumió como que la visita era un hecho científicamente comprobado: según el texto que reprodujo UPI, «los científicos han confirmado que un objeto volador no identificado aterrizó recientemente en un parque» de Voronezh, de él salieron «uno, dos o tres» seres de 3 o 4 metros con cabezas muy pequeñas y un pequeño robot, y los visitantes volvieron «al menos tres veces» de noche. TASS citaba a Genrikh Silanov, director del Laboratorio Geofísico de Voronezh, que decía haber localizado el lugar por «biolocalización» y haber hallado un círculo de 20 metros, cuatro hendiduras de 4 a 5 centímetros y dos piedras rojizas cuya sustancia, según el análisis mineralógico, «no se encuentra en la Tierra»; los propios científicos admitían que hacían falta más pruebas. Al día siguiente, el autor del despacho, el corresponsal Vladimir Lebedev, dijo a UPI que no había visto ningún aterrizaje y que su fuente eran «unos 10 jóvenes de 12 a 13 años», y añadió: «creo que hay una parte de verdad, pero no se excluye que también haya fantasía», y que «la gente mayor pudo haber añadido ciertas cosas». La cobertura internacional fue inmediata y masiva: Reuters, Associated Press, la BBC y la propia Pravda reprodujeron el caso. El contexto político es inseparable del fenómeno: la Glasnost de Gorbachov (la apertura informativa) estaba en su pico, y por primera vez la prensa soviética podía publicar material que antes habría sido suprimido.

Lo que vino después erosiona buena parte del caso. Dos días después la propia TASS reconoció que su nota quizá había salido demasiado adornada, en especial por la «biolocalización», técnica de la que muchos científicos estadounidenses dijeron no haber oído hablar, y el jefe del consejo de ufología soviético, Vladimir Azhazha, declaró a Izvestia que unos visitantes de tres metros, tres ojos y traje plateado no prueban un vuelo interplanetario. Según la cobertura posterior, también Silanov tomó distancia de la versión de TASS y dijo que nunca les había dado parte de lo que publicaron. La supuesta 'roca extraterrestre' hallada en el sitio resultó ser, según el propio Silanov, una forma de hematita común en la URSS. Según un despacho de la agencia France-Presse del 28 de octubre citado por Paul Kurtz, las inspecciones posteriores del lugar no arrojaron trazas físicas verificables (ni radiación anómala ni alteraciones del suelo atribuibles a una nave). Jacques Vallée, que investigó el caso, expresó perplejidad ante términos como 'biolocación' que Silanov decía haber usado para ubicar el sitio del aterrizaje. La consistencia entre los dibujos infantiles, que algunos investigadores tomaron como corroboración, puede leerse también como imaginación compartida o sugestión, sobre todo porque el relato se parecía mucho a historias publicadas en la revista estadounidense Saga, un parecido que señaló la cobertura de la época y ante el que los reporteros de TASS respondieron que los testigos «probablemente no la han leído». El periodista soviético Vladimir Posner envió un equipo a Voronezh, no encontró más testigos que los niños y sugirió que «quizá actuó la imaginación creativa de niños pequeños». El caso es citado hoy menos como evidencia de una visita que como estudio de la interpretación cruzada del fenómeno por contexto cultural soviético frente al occidental, y de cómo una agencia de noticias amplificó un relato testimonial.

Por qué importa

El interés del caso es institucional y cultural, no probatorio. La prensa mundial leyó el despacho de TASS como 'hecho científicamente comprobado'. El caso es un dato sobre cómo la apertura de la Glasnost transformó de golpe lo que la prensa soviética podía publicar, y sobre el papel amplificador de una agencia estatal.

Pero la calidad evidencial interna es baja. La base es testimonial, con protagonistas principalmente infantiles, sin instrumentación, sin trazas físicas con cadena de custodia y con una 'roca extraterrestre' que resultó ser hematita ordinaria. El corresponsal que firmó el despacho admitió al día siguiente que no vio nada y que su fuente eran unos diez niños de 12 y 13 años, la propia TASS reconoció que la nota había salido demasiado adornada y el científico citado, Silanov, se distanció de ella. En otras palabras, el «comunicado oficial» famoso no fue una validación científica del Estado soviético sino un despacho de agencia que su propio autor relativizó. Por eso el peso del caso recae en la conducta mediática e institucional (cómo se comunicó, no qué ocurrió) y aporta poco a cualquier lectura exótica. Es un buen recordatorio de que el respaldo institucional de un relato y su solidez probatoria son ejes independientes.

Lo que queda en papel

Evidencia documentada

  1. Despacho de TASS del 9 de octubre de 1989, reproducido por UPI: «los científicos han confirmado» el aterrizaje
  2. Citación oficial al Dr. Silanov (Laboratorio Geofísico Voronezh)
  3. Marcas en el parque atribuidas al aterrizaje por la cobertura inicial; según un despacho de France-Presse del 28 oct 1989 citado por Kurtz, 16 análisis radiométricos, 19 del suelo, 9 microbiológicos y 20 espectroquímicos no hallaron «ninguna anomalía ni en la tierra ni en la vegetación circundante»
  4. Cobertura simultánea AP, Reuters, BBC con el mismo material fuente
  5. Vladimir Posner no encontró más testigos que los niños y sugirió que «quizá actuó la imaginación creativa de niños pequeños»
  6. El corresponsal de TASS Vladimir Lebedev a UPI (10 oct 1989): no vio ningún aterrizaje; su fuente fueron «unos 10 jóvenes de 12 a 13 años»

Fuentes

  1. TASS communiqué — '9 octubre 1989 (archived translations)
  2. Vallée, J. — UFO Chronicles of the Soviet Union (1992) — Capítulo dedicado a Voronezh
  3. Hopkins, B. & Hopkins, C. — Reuters/AP archive Voronezh 1989 — Sintetizado en NICAP archive
  4. Kurtz, Paul — «Paranormal Pandemonium in the Soviet Union», Skeptical Inquirer 14 (primavera 1990), pp. 255–262 — Posner y la imaginación de los niños, la hematita de Silanov y las pruebas del suelo sin anomalía. El artículo está tras registro; se leyó a través del resumen de Wikipedia, que lo cita.
  5. Wikipedia — Voronezh UFO incident — Fuente secundaria (enciclopedia). Resume a Kurtz y la cobertura de The New York Times (Fein, 10 oct 1989), fuente del parecido con Saga, de la respuesta de TASS y de la frase de Silanov sobre TASS.
  6. UPI — «Soviets report UFO landing» (9 oct 1989) — Prensa de la época: texto del despacho de TASS y declaraciones de Silanov
  7. UPI — «Correspondent waffles on UFO report» (10 oct 1989) — Prensa de la época: el corresponsal Lebedev admite que no vio nada y que su fuente fueron unos diez niños
  8. UPI — «Soviet UFO experts doubt nocturnal space visit reported by Tass» (11 oct 1989) — Prensa de la época: Azhazha en Izvestia y TASS reconociendo que la nota salió demasiado adornada

Fisionomía de la entidad (2)

Casos relacionados

Actores asociados (1)