1909·Anglia Oriental, Gales y todo el Reino Unido

Reino Unido.Scareships británicos · 1909

En la primavera de 1909, decenas de británicos (entre ellos un policía en Peterborough) reportaron 'naves aéreas' con forma de cigarro o torpedo y potentes reflectores cruzando el cielo de noche, sobre todo en Anglia Oriental y Gales. La prensa los bautizó 'scareships' y muchos supusieron que eran zepelines alemanes espiando, pese a que la aviación alemana no podía alcanzar Gran Bretaña en 1909; la prensa de ese mismo verano habló de una maqueta publicitaria y de un supuesto inventor que resultó ser un bulo.

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Evidencia limitada: un solo testigo, un testimonio recogido años después o un relato sin documentación primaria de la época.

Qué fue

72%causa natural o humana

Explicación más probable: aeronave

Causa natural o humanaSin causa conocida
Ver el reparto entre las seis explicaciones

Causa natural o humana

Aeronave68%
Tecnología adversaria3%
Tecnología humana clasificada1%

Sin causa conocida

Indeterminado22%
No humano, sin control de ningún Estado6%
No humano, ocultado por un Estado0%
Por qué: «Fear of Floating» (Air & Space/Smithsonian, 2009) recoge causas concretas: «durante algunos días y noches antes de la visión del agente Kettle hubo una cometa muy buena volando» sobre Cobden Street; en Gales, bromistas soltaron globos de fuego, y hubo un fraude con una maqueta de dirigible para anunciar coches.
Leer el porqué completoBrett Holman (Airminded) añade que «nunca ha aparecido prueba de archivo» de vuelos de dirigibles sobre Gran Bretaña entonces. Pero ninguna causa cubre todos los avisos: Holman deja Cardiff sin explicar, y la de Venus atribuida a David Clarke no vale para 1909, pues el planeta estuvo en conjunción superior el 28 de abril.
(Vergano, D. — «Fear of Floating», Air & Space/Smithsonian (2009) · Holman, B. — «Post-blogging the 1909 scareships: thoughts and conclusions», Airminded (11 jun 2009) · Venus Phase Cycle (alabe.com): conjunción superior de Venus, 28 abr 1909 ↗)

Documentos primarios

Punch, 2 de junio de 1909, p. 379: «In phantom airships Great Britain is now facile princeps» (Charivaria) y la sátira «The New Terror», con dispositivos para protegerse de los dirigibles

Punch, 2 de junio de 1909, p. 379: «In phantom airships Great Britain is now facile princeps» (Charivaria) y la sátira «The New Terror», con dispositivos para protegerse de los dirigibles

Punch, or the London Charivari, vol. 136, vía archive.org · Dominio público · publicado en 1909 · abrir original

La noche en cuestión

El pánico de los 'scareships' fue la versión británica (y con tintes de ansiedad bélica) de la ola de dirigibles misteriosos que había recorrido Estados Unidos en 1896-1897. Comenzó con un avistamiento notable: a las 5:10 de la madrugada del martes 23 de marzo de 1909, media hora antes del alba, el agente de policía Kettle, de servicio en Cromwell Road, en Peterborough, oyó lo que creyó un automóvil, miró arriba y vio «lo que no podía ser otra cosa que un dirigible»: oblongo, a bastante altura, con una luz muy potente y un motor que oía con claridad, a la velocidad de un tren expreso y rumbo al noreste; otro policía, en otra parte de la ciudad, corroboró la descripción, según el cable reproducido por la prensa neozelandesa, y dos noches después el señor Banyard y la señora Day, de la cercana March, vieron por separado algo parecido, según el historiador Brett Holman. Su relato llegó a la prensa en mayo, cuando las denuncias se multiplicaron por el este de Inglaterra (Anglia Oriental) y el sur de Gales; según recuentos posteriores, los periódicos de Londres recogieron decenas de avistamientos ese mes. A la 1:15 de la madrugada del 19 de mayo, un guardavías de la King's Junction, en el muelle Queen Alexandra de Cardiff, vio «un objeto extraño» con forma de barco o cigarro, con dos luces y un zumbido, a gran velocidad, y lo confirmaron un guardagujas, un capataz de tráfico, tres descargadores de carbón y el tercer oficial del vapor Arndale.

Las descripciones eran notablemente uniformes: como señaló el London Standard en mayo, «con pocas excepciones, todos hablan de un objeto con forma de torpedo, con dos potentes reflectores, que sale temprano por la noche». Un tal Egerton Free, de Clacton-on-Sea (Essex), relató haber visto una larga nave «con forma de salchicha» sobre los acantilados, y en Caerphilly un hombre contó haber encontrado un tubo largo en el suelo junto a dos hombres con abrigos de piel que hablaban un idioma extraño y que se elevaron con él. La consistencia de los relatos (cilindro o torpedo, luces de búsqueda, vuelo nocturno) alimentó la sensación de que algo real surcaba los cielos británicos.

La interpretación dominante en la prensa y la opinión pública fue inmediata y reveladora del momento histórico: se asumió que los 'scareships' eran zepelines alemanes que probaban las defensas británicas en vísperas de la guerra que muchos veían venir. Sin embargo, esa explicación era técnicamente imposible. En 1909 los dirigibles alemanes eran lentos, de poca autonomía y potencia, y habría sido extraordinariamente peligroso (de hecho, inviable) que cruzaran el Mar del Norte hasta Gran Bretaña; en mayo, desde Berlín se afirmaba que, por el viento del este, ningún dirigible alemán había salido de su hangar, y el historiador Brett Holman señala que nunca ha aparecido prueba de archivo de tales vuelos. La propia prensa de la época fue desinflando la historia: a finales de mayo varios diarios daban la aparición por «el juguete de algún anunciante emprendedor», y según Holman apareció un dirigible estrellado junto con la versión de que la firma de automóviles Jarrott and Letts lo había remolcado de noche por los condados del este como reclamo publicitario, y en julio un tal doctor Boyd se atribuyó los avistamientos de Caerphilly, Cardiff y Northampton con un dirigible propio que habría cruzado el mar de Irlanda, hasta que el Daily Chronicle informó, con la autoridad del propio Boyd, de que la historia era una invención. Una segunda oleada, aún más cargada de paranoia anti-germana, volvería a sacudir al Reino Unido en 1912-1913, ya estudiada por los historiadores como un fenómeno de psicología colectiva pre-bélica más que de aeronáutica.

Por qué importa

Los scareships de 1909 importan como el segundo gran caso (tras la ola estadounidense de 1896-1897) que demuestra cómo una oleada de avistamientos puede ser un fenómeno social robusto y bien documentado sin que medie ningún objeto anómalo. Su valor añadido es que aísla con claridad la variable de la ansiedad geopolítica: a diferencia de la ola estadounidense, impulsada por la expectativa tecnológica optimista, la británica está teñida de miedo a una potencia rival, y eso permite ver el mismo mecanismo perceptivo operando bajo una emoción distinta. Para seguir la dimensión cultural-institucional del fenómeno, tener ambas variantes (esperanza y miedo) es metodológicamente valioso.

La explicación más sólida es un compuesto: identificación errónea de cometas con faroles, globos de fuego y otras luces, sembrada por un primer relato y amplificada por una prensa que vendía con el pánico, todo sobre un sustrato de pavor a un ataque alemán que predisponía a 'ver' zepelines enemigos. La hipótesis de los zepelines (la lectura adversaria de la época) queda técnicamente descartada: la aeronáutica alemana de 1909 no podía hacerlo, y los documentos consultados no registran que lo hiciera. Ninguna de las causas propuestas cubre todos los avisos, como los de Cardiff, y no se puede auditar a testigos de hace más de un siglo. Los scareships son la prueba histórica de que la atribución a un adversario puede ser tan infundada como la atribución a lo no humano: el recordatorio de que el cielo se llena de lo que la sociedad teme o desea.

Lo que queda en papel

Evidencia documentada

  1. Relato del agente Kettle (Peterborough, 5:10 del martes 23 mar 1909): objeto oblongo con luz potente y ruido de motor, corroborado por otro policía
  2. Decenas de avistamientos recogidos por la prensa británica en mayo de 1909, sobre todo en Anglia Oriental y el sur de Gales
  3. Cardiff (1:15 del 19 may 1909): un guardavías del muelle Queen Alexandra, un guardagujas, un capataz, tres descargadores y el tercer oficial del vapor Arndale ven un objeto con forma de cigarro y dos luces
  4. Desmentidos de la época: desde Berlín se afirmó que ningún dirigible alemán había salido de su hangar; la prensa habló de un juguete publicitario
  5. Bulo del «doctor Boyd» (julio de 1909): se atribuyó los avistamientos y luego admitió que la historia era falsa
  6. Segunda oleada de pánico en 1912-1913, estudiada como psicología colectiva prebélica

Fuentes

  1. Airminded — 'The Scareship Age'
  2. Smithsonian Air & Space — 'Fear of Floating'
  3. Mysterious Britain & Ireland — 'Scareships or Motherships: The British phantom airship scare 1909-1918'
  4. Holman, B. — «Post-blogging the 1909 scareships: thoughts and conclusions», Airminded (11 jun 2009) — Conclusión del historiador: no hay prueba de archivo de vuelos de dirigibles sobre Gran Bretaña en 1909 fuera de los conocidos.
  5. Mataura Ensign, «Spying out the land» (21 may 1909), Papers Past — Fuente primaria: cable de Londres con la declaración del agente Kettle reproducida de la prensa inglesa.
  6. Nelson Evening Mail (10 jul 1909), Papers Past: extracto de prensa inglesa sobre Cardiff — Fuente primaria: declaración del guardavías de Cardiff (19 may 1909) y lista de testigos.
  7. Evening Post, «All nerves» (2 jul 1909), carta del corresponsal en Londres del 21 de mayo, Papers Past — Fuente primaria: ambiente de pánico, el globo «Muller Fabrik Bremen», Caerphilly y el desmentido de Berlín.
  8. Taranaki Daily News, «An airship hoax» (14 jul 1909), Papers Past — Fuente primaria: cable de Londres sobre el bulo del doctor Boyd.

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