Caso Nº 230·Irak
2018·Base de operaciones conjunta, Irak
Irak.Vídeo 'medusa' · Iraq
En 2018, un sensor infrarrojo de una base militar conjunta en Irak captó un objeto con forma de 'medusa' que sobrevoló la instalación, descendió sobre el agua y, según el periodista Jeremy Corbell que filtró el vídeo en enero de 2024, se sumergió antes de volver a emerger y partir. El Pentágono no confirmó ni desmintió la autenticidad del material.
Año
2018
Tier
B
Probabilidad
34%
Categoría
Incidente
Evidencia limitada: testigo único, local o sin verificación primaria. Tres ejes independientes: el «tier» mide la fuerza de la evidencia; la «probabilidad» estima cuán genuinamente inexplicado está el caso —un fenómeno natural puede seguir sin explicación, así que no equivale a «no-prosaico»—; y la partición de explicaciones (abajo) dice qué fue más plausiblemente. Por eso un caso bien documentado puede tener como causa más plausible un posible fraude, y un Tier B no es, por eso, un fraude.
Parte 01
La noche en cuestión
El material, conocido popularmente como el 'vídeo de la medusa' (jellyfish UAP), fue hecho público por el periodista de investigación Jeremy Corbell a comienzos de enero de 2024, aunque según su relato la grabación databa de 2018 y procedía de una base de operaciones conjunta de Estados Unidos en Irak. El clip difundido, en blanco y negro y captado con un sensor térmico/infrarrojo (FLIR), muestra una forma irregular con apéndices colgantes que evocan los tentáculos de una medusa, desplazándose lentamente sobre la instalación.
“no comentamos sobre la autenticidad de presunto material del DoD que pueda haber sido filtrado”
Según Corbell, el vídeo corto es un fragmento de una grabación mucho más larga —de unos 30 minutos— en la que el objeto sobrevuela la base sensible, se desplaza hacia una masa de agua cercana, realiza lo que describe como un descenso controlado y se sumerge, permaneciendo bajo el agua unos 17 minutos antes de reemerger y alejarse a gran velocidad. De ser cierta, esa secuencia implicaría una capacidad 'transmedio' (aire-agua), uno de los rasgos más extraordinarios y menos verificados que se atribuyen al fenómeno. Corbell afirma además que el objeto fue clasificado oficialmente como UAP y que el material fue revisado en canales de inteligencia.
La respuesta del Departamento de Defensa fue característicamente ambigua: la portavoz Sue Gough declaró que 'no comentamos sobre la autenticidad de presunto material del DoD que pueda haber sido filtrado', una fórmula que ni valida ni desmiente. Aparecieron testimonios de respaldo parcial: Michael Cincoski, identificado como controlador táctico de inteligencia, vigilancia y reconocimiento destinado en la base iraquí en 2018, afirmó haber visto el vídeo completo y sostuvo que la grabación se había tomado desde un aerostato —un globo cautivo tipo dirigible empleado para vigilancia perimetral—, y que el personal no supo qué hacer con la imagen.
Es importante delimitar lo verificable. Lo que existe en el dominio público es un clip corto, de procedencia no confirmada oficialmente, presentado por un divulgador con un historial de filtraciones de material militar real (es el mismo periodista que difundió los vídeos 'Gimbal', 'GoFast' y los de los orbes pirámide del USS Russell, posteriormente reconocidos como auténticos por el Pentágono). La cadena de custodia, los metadatos, la geolocalización exacta y la grabación completa de 30 minutos no se han publicado ni confirmado de forma independiente. El caso vive, por tanto, en la frontera entre una filtración potencialmente significativa y una pieza imposible de auditar con el material disponible.
Parte 02
Por qué este caso movió la aguja
El 'vídeo de la medusa' importa por lo que representa más que por lo que prueba: es un ejemplo nítido del patrón de canales de divulgación no autorizada (8r), en el que material presuntamente militar llega al público a través de un periodista en lugar de por liberación oficial, y la institución responde con una no-confirmación calculada que mantiene viva la ambigüedad sin asumir coste. Que el mismo divulgador haya filtrado antes vídeos luego reconocidos como auténticos eleva el caso por encima del ruido, pero no lo convierte en evidencia: la afirmación más fuerte —el comportamiento transmedio, la inmersión de 17 minutos— descansa íntegramente en un metraje que no se ha publicado.
Por eso el posterior se reparte entre la indeterminación y las lecturas mundanas, con masa menor para hipótesis exóticas. La forma de 'medusa' en infrarrojo es justamente el tipo de imagen que los artefactos térmicos producen con facilidad: un globo de mylar, un objeto caliente con estela, un ave o un racimo de basura aerotransportada pueden generar siluetas irregulares con 'apéndices' cuando se ven a través de un sensor FLIR de baja resolución, y el propio testigo señala un aerostato como plataforma de captura, lo que introduce parallax y artefactos ópticos. La posibilidad de un programa propio (un dron experimental, un sensor de vigilancia) tampoco puede descartarse en una base activa. La masa que el caso concede a lo no humano es real pero modesta, condicionada a que la grabación completa exista y resista análisis —algo que hoy no podemos verificar. Su lugar en el corpus es el de un caso-frontera de la era de las filtraciones: significativo como fenómeno mediático-institucional, insuficiente como prueba ontológica.
Parte 03
Lo que queda en papel
Evidencia documentada
- Clip infrarrojo (FLIR) en blanco y negro de un objeto con forma de medusa, difundido por Jeremy Corbell en enero de 2024
- Atribución por Corbell a una base de operaciones conjunta de EE. UU. en Irak, año 2018
- Afirmación de una grabación completa de ~30 min con descenso, inmersión de ~17 min y partida (no publicada)
- No-confirmación oficial del DoD (portavoz Sue Gough): 'no comentamos la autenticidad de presunto material filtrado'
- Testimonio de Michael Cincoski (controlador ISR) que dice haber visto el vídeo completo y sitúa la captura en un aerostato
- Historial previo del mismo periodista filtrando vídeos (Gimbal, GoFast, orbes USS Russell) luego reconocidos como auténticos
Patrones que exhibe (2)
Ubicación
Base de operaciones conjunta, Irak · 33.32°, 44.37°
Distribución de explicaciones
Este caso se clasifica entre las hipótesis del modelo: la barra reparte el 100% según cuánto pesa cada explicación (la incertidumbre se reparte entre las hipótesis que el caso apoya). Sumadas en todo el corpus producen la partición comparable. Es una pregunta distinta de la Probabilidad de arriba: aquella estima qué tan probable es que el caso sea un fenómeno genuinamente no explicado; esta reparte cuál sería la explicación.
Hipótesis modal: Misidentificación 55% · suma 100%
Se confundió con: Sin objeto único identificado
Juicio analítico estructurado, no frecuencia calibrada. Clasificación forzada: la masa que la evidencia no permite asignar se reparte entre las hipótesis que el caso sí apoya.
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