2013·Cheliábinsk, Rusia
Rusia.Meteoro de Cheliábinsk
El 15 de febrero de 2013, un meteoroide de unos 20 metros entró en la atmósfera sobre Cheliábinsk (Rusia) y explotó a ~30 km de altura con una energía de unos 500 kilotones de TNT, del orden de 30 bombas de Hiroshima. La onda expansiva rompió ventanas en seis ciudades e hirió a unas 1.500 personas. Fue el primer impacto de esa magnitud documentado masivamente en vídeo (dashcams).
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Evidencia fuerte: un registro instrumental de la época (radar, sensor, película o foto con procedencia conocida) que corrobora a varios testigos independientes.
Qué fue
96%causa natural o humana
Explicación más probable: meteoro o bólido
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Causa natural o humana
Sin causa conocida
Documentos primarios

Meteoro de Cheliábinsk · rastro de vapor tras la entrada atmosférica (15 feb 2013)
Wikimedia Commons · Alex Alishevskikh (CC BY-SA 2.0) · CC BY-SA 2.0 · abrir original
La noche en cuestión
La mañana del 15 de febrero de 2013, poco después del amanecer, un objeto extraordinariamente brillante cruzó el cielo del óblast de Cheliábinsk, en los Urales rusos, dejando una larga estela de humo. Se trataba de un meteoroide de aproximadamente 20 metros de diámetro que entró en la atmósfera terrestre a unos 19 kilómetros por segundo. A una altura cercana a los 30 kilómetros sobre la superficie, la enorme presión y el calor lo hicieron estallar en un airburst (una explosión en el aire) que liberó una energía estimada en unos 500 kilotones de TNT (570 ± 150 kilotones según los datos de infrasonido de Rusia y Kazajistán), del orden de 30 veces la de la bomba atómica de Hiroshima. El estudio de referencia (Popova y colaboradores, Science, 2013) fija la entrada a 19,16 km/s con 18,3° sobre el horizonte, el diámetro en 19,8 ± 4,6 metros y el máximo de brillo a 29,7 km de altura, a las 03:20:32 UTC.
A diferencia de un impacto directo contra el suelo, el estallido en altura proyectó una potentísima onda de choque que tardó unos minutos en alcanzar el suelo. Esa onda rompió ventanas y derribó partes de edificios en seis ciudades rusas; más de 7.300 edificios resultaron afectados. Unas 1.500 personas (según algunas fuentes 1.613) buscaron asistencia médica, en su gran mayoría por cortes producidos por los cristales rotos al asomarse a las ventanas tras ver el destello; 112 fueron hospitalizadas, dos en estado grave. No hubo víctimas mortales, en buena medida por la altura del estallido.
Fue el primer impacto de esta magnitud registrado de forma masiva en vídeo: decenas de cámaras de salpicadero (dashcams), muy comunes en Rusia, y cámaras de seguridad y de tráfico captaron la entrada y el estallido desde múltiples ángulos. Los investigadores calibraron ese metraje y obtuvieron de él la trayectoria, la órbita previa a la entrada y una curva de luz con un brillo máximo de magnitud –27,3, reconstruyendo con precisión la altura del estallido y la deposición de energía; solo en la ciudad de Cheliábinsk, 3.613 edificios de viviendas (cerca del 44 %) tuvieron cristales rotos. Fragmentos del meteorito se recuperaron en tierra, incluido uno de gran tamaño extraído del fondo del lago Chebarkul. El análisis confirmó que se trataba de un asteroide condrítico ordinario, sin relación con ningún satélite o cohete y sin advertencia previa, ya que su órbita lo había traído desde la dirección del Sol, oculto al seguimiento astronómico.
Por qué importa
Cheliábinsk está resuelto: un evento aéreo espectacular (un destello más brillante que el Sol, una explosión de cientos de kilotones, ondas de choque que hirieron a mil quinientas personas) con una explicación natural completa, cuantitativa y reconstruida a partir de evidencia física y videográfica abundante. Es un contraejemplo frente a la tentación de leer todo fenómeno aéreo extraordinario como anómalo: aquí la ciencia recuperó los fragmentos, calculó la órbita y cerró el caso.
Sirve para dos cosas. Primero, calibra la magnitud: muestra qué aspecto tiene en el cielo y en los sensores un objeto natural de 20 metros, un patrón contra el que contrastar reportes de 'bólidos' o 'explosiones' inexplicadas. Segundo, ilustra un punto de seguridad real: Cheliábinsk llegó sin aviso desde la dirección del Sol, un ángulo ciego para los telescopios, lo que recalibró al alza la estimación del riesgo de impactos de ese tamaño. Cheliábinsk es el recordatorio de que el cielo produce, de tanto en tanto, espectáculos genuinamente apocalípticos que son, sin embargo, perfectamente naturales.
Lo que queda en papel
Evidencia documentada
- Decenas de vídeos de dashcams y cámaras de seguridad/tráfico de la entrada y el estallido (15 feb 2013)
- Reconstrucción científica de la trayectoria y la altura del airburst (~30 km) a partir de vídeos calibrados (Popova y colaboradores, 2013)
- Energía estimada en unos 500 kilotones de TNT (del orden de 30 bombas de Hiroshima); meteoroide de 19,8 ± 4,6 m a 19,16 km/s
- ~1.500 heridos (mayoría por cristales) y 7.300+ edificios afectados en seis ciudades
- Fragmentos del meteorito recuperados, incluido uno grande extraído del lago Chebarkul
- Análisis que confirma un asteroide condrítico ordinario, llegado desde la dirección del Sol sin aviso
Fuentes
- Wikipedia — Chelyabinsk meteor
- EarthSky — 'Chelyabinsk meteor: February 15, 2013'
- Popova et al. — 'Chelyabinsk Airburst, Damage Assessment, Meteorite Recovery, and Characterization' (Science, 2013)
- Popova, O. P. et al. — «Chelyabinsk Airburst, Damage Assessment, Meteorite Recovery, and Characterization», Science 342 (2013), manuscrito (CAMS/SETI) — Estudio primario: velocidad, ángulo, diámetro, altura del máximo, energía (~500 kt), daños y clasificación LL5.
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