1996·Yukon Territory
Canadá.Carretera del Yukón
Veintidós testigos identificados en tres zonas de la carretera Klondike, en el Yukón, vieron la noche del 11 de diciembre de 1996 una enorme hilera de luces silenciosa; la mayoría de los relatos se concentra hacia las 20:30, y en 2012 el especialista en órbitas Ted Molczan la identificó con la reentrada de la segunda etapa del cohete de Cosmos 2335.
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Evidencia limitada: un solo testigo, un testimonio recogido años después o un relato sin documentación primaria de la época.
Qué fue
75%causa natural o humana
Explicación más probable: reentrada
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Causa natural o humana
Sin causa conocida
Imagen de contexto (no es un documento del caso)

Contexto · el Territorio del Yukón (Canadá)
View of Ogilvie Mountains, Yukon, Canada.jpg · Wikimedia Commons · CC BY 2.0 · abrir original
La noche en cuestión
La noche del 11 de diciembre de 1996, a partir de las 20:00 hora local aproximadamente, observadores dispersos a lo largo de la North Klondike Highway, en el Yukon Territory (Canadá), reportaron un objeto enorme y silencioso en el cielo. El primer testigo lo avistó cerca de Fox Lake, al notar una luz que iluminaba lo que percibió como una superficie larga y lisa; en las horas siguientes, observaciones independientes llegaron desde Carmacks, Pelly Crossing, Mayo y otras localidades sobre el corredor de la carretera. El investigador que documentó el caso identificó por su nombre a 22 testigos (6 en Fox Lake, 9 en Carmacks y 7 en Pelly Crossing, a lo largo de 216 km de carretera) y entrevistó a 19 entre febrero y septiembre de 1999; la versión ampliada de su informe, de junio de 2000, sumó testigos hasta un total de 31.
Las descripciones convergen en rasgos llamativos: un objeto colosal (algunos lo compararon con varias veces el tamaño de un estadio de fútbol), con luces en su periferia, ausencia total de sonido y un desplazamiento lento. Varios testigos describieron, además, estructura aparente: hileras de luces que interpretaron como ventanas a baja altura. Entre los testigos había un trampero, Don Trudeau, el único que dio su nombre, dos hermanos que viajaban en coche, cuatro mujeres que salían de una clase en Pelly Crossing, cuatro hombres en una camioneta y una familia que lo vio desde la ventana de su casa en Carmacks. Seis de los nueve grupos lo vieron por primera vez desde un vehículo, y todos los que iban en coche circulaban hacia el norte.
El investigador civil Martin Jasek, ingeniero, publicó su informe en octubre de 1999, actualizado en febrero de 2000. Por triangulación entre testigos que miraban a la vez desde lugares distintos, estimó que el objeto medía entre 0,88 y 1,8 km de largo. Las horas que dieron los testigos van de cerca de las 19:00 a las 22:00, pero se agrupan hacia las 20:30: un testigo de Fox Lake leyó las 20:23 en el reloj del coche, y la familia de Carmacks calculó después que lo vio hacia las 19:00. Los ocho testigos que estimaron cuánto duró dieron entre 30 segundos y 5 a 10 minutos.
La explicación mundana dominante es robusta y conviene presentarla de frente. En abril de 2012, Ted Molczan (uno de los principales expertos civiles en cálculo de órbitas de satélites) revisó la base de datos de Space Track y halló una sola reentrada ese día: la segunda etapa del cohete Tsiklon-2 que había lanzado el satélite ruso Cosmos 2335 desde Baikonur esa misma mañana (designación 1996-069B), un cuerpo de 9,4 m y 3.700 kg en una órbita de perigeo muy bajo. Con los elementos orbitales calculó la caída final hacia las 20:22–20:26 hora local, con una incertidumbre de 10 a 20 minutos, y una trayectoria de oeste a este, a unos 90 km de altura y entre 200 y 400 km al norte de los testigos, visible entre 11 y 35 grados sobre el horizonte norte durante 1,4 a 2,2 minutos desde Fox Lake, Carmacks, Pelly Crossing y Mayo. Eso coincide con lo que describen casi todos: luces que avanzan de izquierda a derecha cerca del horizonte norte, sin ruido, y que se apagan una a una al este. La testigo de Pelly Crossing que lo comparó con la Osa Mayor dibujó la trayectoria casi donde la sitúa el cálculo. Molczan señaló que el cálculo puede tener error y pidió análisis alternativos; días después, Harro Zimmer propagó la órbita con su propio programa de perturbaciones y confirmó que el descenso final ocurría a la vista de los testigos entre las 20:25 y las 20:27, bajando de unos 83 a 68 km, y que la fragmentación final probablemente empezó durante los avistamientos. Molczan explicó la percepción de un objeto cercano y gigante: algo a 200 km, de 100 km de largo y a 7 km/s puede parecer a 200 m, de 100 m y a 7 m/s, porque la velocidad angular es la misma. Las duraciones que dieron los testigos son de dos a cinco veces más largas que el paso calculado, algo que él atribuye a lo poco fiables que son esas estimaciones.
Por qué importa
Es un caso con una reconstrucción cartográfica basada en 22 testigos identificados en tres comunidades separadas por más de 200 km.
La explicación por reentrada del cuerpo de cohete de Cosmos 2335 no es una conjetura escéptica débil: proviene de uno de los mejores especialistas civiles en mecánica orbital, se apoya en los elementos orbitales publicados, y coincide en fecha, hora, dirección y elevación con el avistamiento. Un fenómeno de reentrada explica de manera natural los rasgos centrales del reporte (tamaño aparente enorme, silencio, lentitud, hilera de luces) y explica también por qué el evento se vio simultáneamente desde comunidades separadas por cientos de kilómetros: porque ocurría muy alto, no a baja altura sobre la carretera.
La tensión que queda abierta es acotada: algunos testigos describieron detalles estructurales (ventanas, una superficie sólida iluminada a baja altura) y dos de Fox Lake dijeron que la luz iluminó todo el valle y que podían ver sus sombras, rasgos que el investigador original considera difíciles de reconciliar con una reentrada a gran altitud. Esa discrepancia puede explicarse por la reconstrucción narrativa posterior y la sugestión entre testigos, fenómenos bien documentados, o señalar un residuo genuino. Yukon muestra cómo un evento astronáutico mundano puede generar, de buena fe, un reporte de 'nave nodriza' multitestigo, y por qué la calibración exige resistir la lectura más dramática cuando existe una explicación física verificada.
Lo que queda en papel
Evidencia documentada
- 22 testigos identificados por Jasek en Fox Lake, Carmacks y Pelly Crossing (19 entrevistados en 1999); 31 en la versión de junio de 2000
- Triangulación de Jasek: objeto de 0,88 a 1,8 km de largo
- Horas de los testigos agrupadas hacia las 20:30; un testigo leyó las 20:23 en el reloj del coche
- Molczan (2012): reentrada de 1996-069B estimada a las 20:22–20:26, al norte de los testigos y de oeste a este, coincidente con la dirección y la elevación descritas
Fuentes
- Jasek, M. — UFO Over the Klondike Highway (UFO*BC 2003)
- Rutkowski, C. — The Canadian UFO Report (2006) — Capítulo sobre Yukon
- Jasek, M. — «22+ Witnesses Observe a UFO Larger than a Football Stadium», UFO*BC (oct 1999, act. feb 2000) — Fuente primaria: testimonios de los testigos, dibujos, horas y triangulación
- Molczan, T. — «Old Unknown Identified as a Re-entry», SeeSat-L (30 abr 2012) — Cálculo de la reentrada de 1996-069B a partir de los elementos orbitales y comparación con cada testigo
- Molczan, T. — «RE: Old Unknown Identified as a Re-entry», SeeSat-L (2 may 2012), sobre el análisis de Harro Zimmer — Confirmación independiente de Zimmer: descenso final de 83 a 68 km entre las 20:25 y las 20:27, a la vista de los testigos
- Sheaffer, R. — «Top Ten UFO Case: Yukon, Canada, 1996», Bad UFOs (abr 2012) — Fuente secundaria: resume la identificación de Molczan y la confirmación de Zimmer
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Actores asociados (1)