1951·Al norte de la base aérea de Kadena, Okinawa (hoy Japón)
Japón.Okinawa · un radar sigue algo que nadie vio en el cielo
A las 22:27 del 3 de octubre de 1951, un radar de la Fuerza Aérea al norte de la base de Kadena (Okinawa) siguió unos minutos un eco alargado, de dos a tres veces el de un B-29. Giró unos 90° y se alejó hacia el norte; dos operadores y un mecánico lo vieron en la pantalla, pero nadie vio nada en el cielo. Las velocidades estimadas, de 2.520 a 4.800 millas por hora, salieron de marcas a lápiz sin hora, y otros tres radares, dos de ellos más cercanos, no lo detectaron. Dos análisis técnicos llegaron a conclusiones opuestas; la Fuerza Aérea calificó de «pura conjetura» seguir teorizando y Blue Book lo cerró como no identificado.
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Evidencia fuerte: un registro instrumental de la época (radar, sensor, película o foto con procedencia conocida) que corrobora a varios testigos independientes.
Qué fue
53%causa natural o humana
Explicación más probable: fenómeno natural
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Causa natural o humana
Sin causa conocida
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Es una propuesta débil y en disputa, no refutada: Frank C. Anton, de Philco, la rechazó por la velocidad casi constante y el giro de unos 90° en 15 segundos, pero esa cinemática sale de posiciones marcadas a lápiz sin hora; Bush propuso un blanco real y Anton un misil con baliza, y el ATIC, ante «conflicting explanations», no siguió. A favor de una causa natural, el expediente registra que los ecos fijos de las islas ganaron brillo a la hora de la detección y que al día siguiente los dos haces estaban desviados varios grados en rumbo, aunque ningún documento vincula esos hechos con el eco. La tarjeta concluye «UNIDENTIFIED».Qué pasó
En octubre de 1951, Okinawa estaba bajo administración de EE. UU.; hoy es territorio japonés. En lo alto de un monte de 750 pies, unos kilómetros al norte de la base aérea de Kadena, la estación de radar 51 del 529.º Grupo de Control y Alerta Aérea vigilaba el cielo y guiaba a los cazas hacia lo que detectaba. Su radar de búsqueda emitía dos haces, uno alto y uno bajo, que se veían en pantallas distintas: la noche del 3, la del haz alto estaba ajustada de 0 a 120 millas, y la de largo alcance del haz bajo, de 110 a 230. La antena daba una vuelta cada 15 segundos, y en cada vuelta lo que el radar detectaba aparecía en la pantalla como una mancha de luz.
A las 22:27 del 3 de octubre de 1951 (las 13:27 en hora de Greenwich), un sargento que vigilaba la pantalla del haz alto vio aparecer una mancha a 14° de rumbo y 90 millas. Declaró que se veía con facilidad sin ser brillante, y que, si lo hubiera sido, habría parecido unas tres veces mayor que la de un B-29; la describió con forma de salchicha, recta, de unas 2 millas de ancho por 4 de largo, y siempre atravesada respecto a la dirección en que avanzaba. Entre dos vueltas de la antena, en menos de 15 segundos, cambió de dirección sin que se viera el giro, y se alejó hacia el norte. No notó cambios de velocidad, tamaño ni forma, y la última de las seis posiciones, a 340° y 152 millas, fue la más brillante. El informe advierte que no se anotó la hora de cada posición («No written record of the time of detection of consecutive plots was made»), de modo que su tabla, que pone las cinco primeras de 15 en 15 segundos desde las 13:27:00 y la sexta sin hora, es una reconstrucción.
Cuando la mancha salió del haz alto, un soldado aprendiz de operador la captó en la pantalla del haz bajo, a 355° y 200 millas. La vio cuatro veces, a 200, 210, 225 y 247 millas: más brillante que una mancha corriente, entre 2,5 y 3 veces mayor que la de un B-29, sólida, de 2,5 a 3 millas de ancho por 6 a 8 de largo y también atravesada; a 247 millas «desapareció en el segundo pulso transmitido». Un sargento mecánico de radar que miraba las mismas pantallas confirmó lo que contaban los dos operadores y añadió que, hacia la hora de la detección, los ecos fijos, las manchas que siempre están en la pantalla, empezaron a ganar brillo, sobre todo la isla de Yoron, a 54 millas, y que poco después de desaparecer el objeto se vio en el haz bajo parte de la isla de Okinoerabu, a 83 millas. La mancha nunca apareció en la pantalla de corto alcance del haz bajo.
Esa noche las dos pantallas se habían revisado y orientado al norte verdadero. No se veía lluvia en ellas; antes de la detección se habían seguido dos barcos a 55 millas, y el reflejo del mar llegaba hasta 35 millas. En la misma sesión, el radar había seguido hasta 150 millas un B-29 que llegaba y hasta 165 un C-54 que salía, ambos a 9.000 pies, y según el informe funcionaba con normalidad. Nadie intentó ver el objeto ni enviar cazas tras él. El intento de pasar los datos al centro de defensa aérea de Itazuke fracasó por una fuerte interferencia de radiotelegrafía, registrada a las 13:50 (hora de Greenwich) en 5.850 kilociclos. El teniente coronel T. D. Bradley, jefe de defensa aérea de la 20.ª Fuerza Aérea, fue avisado a las 13:35, y el aviso por radio a la inteligencia de las Fuerzas Aéreas del Lejano Oriente (FEAF), el mando aéreo de EE. UU. en la región, salió a la 01:35 del 4 de octubre.
El informe de la estación, del 8 de octubre y firmado por el controlador jefe (nombre tachado), estimó 4.800 millas por hora en el primer minuto, a partir de cinco posiciones que el operador del haz alto había marcado con lápiz graso sobre la pantalla sin anotar la hora de cada una. Añade que ese operador no vio la mancha entre 112 y 152 millas, lo que atribuyó a que estaba reajustando el alcance de su pantalla, y que el del haz bajo no la vio entre 225 y 247 millas, aunque el haz barrió esa zona al menos una vez; también él reajustó el alcance de su pantalla, que estaba en 110–230 millas cuando apareció la mancha, mientras esta pasaba por ese tramo. Califica a los dos sargentos de «extremely reliable» y al soldado de «reliable». También recoge qué radares funcionaban en las estaciones vecinas: en la 52, la 54 y la 55 solo funcionaba uno de sus equipos, y en la 53, los dos.
La 20.ª Fuerza Aérea retuvo el informe el 9 de octubre a la espera de un análisis que intentaba sostener que la traza era la de un objeto natural, y no la de un avión o un misil; para hacerlo hacía falta una calibración especial del radar que aún no se había hecho. Ni la calibración ni el análisis están en el archivo de Blue Book. Sí hay dos estudios que discrepan. Wallace W. Bush, de la Dirección de Inteligencia de las FEAF, entrevistó al personal en Kadena y calculó 2.520 millas por hora con el haz alto y 3.088 con el bajo, cifra que juzgó «probably close to being the actual velocity». Explicó la anchura de la mancha con un objeto ancho, «possibly several objects flying in a wide formation», y calculó que salió del haz alto a 129 millas de distancia sobre el suelo y 49.000 pies de altura y entró en el bajo a 194 millas y 45.000 pies. Bajaba, pues, unos 3.000 pies por minuto, y el giro habría sido gradual, de 2 o 3 veces la gravedad. Bush rechazó además el gráfico de calibración reciente de la estación, que no permitía seguir nada en el haz alto más allá de 80 millas cuando esta mancha se siguió hasta 152, y lo rehízo.
Bush añadió que las estaciones 52 y 55, más cerca de la trayectoria, no detectaron nada a esa hora, aunque «the Bogie passed over site #55 at approximately the same time the initial plot was obtained by site #51»: el desconocido pasó sobre la 55 casi a la vez que la 51 lo detectaba. La 54, al suroeste de la 51, tampoco lo vio. La interferencia de origen desconocido era frecuente en esa red, y no pudo determinar si fue un intento deliberado de bloquear el aviso. Entre la población local nadie había visto nada fuera de lo común, y una comprobación del día siguiente halló que los dos haces discrepaban en rumbo «several degrees».
El segundo estudio, de Frank C. Anton, técnico de la empresa Philco, rechazó el objeto natural por la velocidad casi constante, el giro de unos 90° en 15 segundos, el cambio de forma de la mancha al cambiar el rumbo, que no fluctuara y que dos estaciones más cercanas no lo vieran. Concluyó que la señal salía probablemente del propio objeto: un misil fabricado, «possibly guided», con una baliza, un emisor que contesta al pulso del radar con una señal propia, en la banda S. Eso explicaría que no lo vieran las estaciones 52 y 55, que trabajan en las bandas L o P. Admitió que eran «merely assumptions», pero pidió estudiar el informe con mucho más detalle («are great enough to warrant further study of the report in much greater detail»). Bush vio difícil justificar la baliza, porque el receptor de balizas de la estación no estaba conectado a las pantallas en las que se marcó el objeto.
Las FEAF reunieron todo en el informe IR-25-52 del 26 de junio de 1952, preparado por el capitán Charles J. Malven, que pidió que se le enviara cualquier hallazgo significativo de su evaluación. El 19 de septiembre, el Centro de Inteligencia Técnica Aérea (ATIC) lo pasó a su rama de electrónica como un informe «extremely detailed» que podía resultar interesante «as a possible unidentified aerial object». El 1 de octubre de 1952, el teniente coronel H. C. Johnston respondió que, como dos expertos en radar habían propuesto explicaciones contradictorias, seguir teorizando sería «pure conjecture». La tarjeta de Blue Book lo registra como observación por radar de tierra, de fuente militar, y concluye «UNIDENTIFIED».
Por qué importa
Un radar militar, con tres hombres que lo manejaban y lo miraban, dejó una traza de algo más de dos minutos y medio, según las vueltas de antena que contó Bush, con un hueco sin hora entre 152 y 200 millas, y la Fuerza Aérea la estudió durante un año sin poder explicarla. No hay testigo visual, ni foto de la pantalla, ni la hora de cada posición, y los dos estudios técnicos llegaron a conclusiones opuestas: un objeto real, quizá una formación, que bajaba a unas 3.000 millas por hora, o una señal emitida por un misil con baliza. El análisis del objeto natural que anunció la 20.ª Fuerza Aérea, una tercera lectura, no está en el archivo.
Lo que pesa en contra de un objeto extraordinario está en los mismos papeles. Ningún otro radar lo vio: ni las estaciones 52 y 55, más cercanas, aunque según Bush el objeto pasó sobre la 55 casi a la hora de la primera posición, ni la 54, ni el radar que medía la altura en la propia estación 51; Anton lo atribuye a la banda de frecuencias. Las velocidades salen de marcas a lápiz sin hora y de huecos de decenas de millas en los que los operadores no vieron la mancha mientras reajustaban sus pantallas. Al día siguiente los dos haces discrepaban en varios grados de rumbo, y el gráfico de calibración de la estación estaba en entredicho. El mecánico anotó que las manchas fijas de las islas ganaron brillo justo a esa hora y que apareció en pantalla una isla a 83 millas; ningún documento lo relaciona con el objeto.
Una lectura propia, que no decide la clasificación del caso: que las islas se vean más lejos y más brillantes de lo normal es un indicio habitual de propagación anómala, cuando las capas de aire curvan el haz del radar y lo llevan más allá de su alcance corriente. Además, con 350 pulsos por segundo, el radar solo sitúa bien lo que está a menos de unas 266 millas terrestres (cálculo propio): el eco de algo más lejano vuelve después de que haya salido el pulso siguiente y aparece plegado, a una distancia menor que la real. La mancha se perdió en el borde de ese intervalo. Pero un eco plegado conserva la velocidad con que algo se acerca o se aleja del radar y, si acaso, subestima la de través, así que no rebaja la velocidad medida; y la mancha plegada de una isla no se desplazaría (cálculo propio). Ninguna de las dos posibilidades explica por sí sola la forma ni el giro que describen los operadores, y nadie las examinó en 1951 y 1952.
Documentos y fuentes
Documentos primarios
Expediente de Blue Book de Kadena, Okinawa (3 de octubre de 1951): tarjeta, hoja del ATIC, informe IR-25-52 y dos diagramas, extracto de 16 págs.
Extracto de 16 de las 91 páginas del expediente 1951-10-7010654 del Proyecto Blue Book. Por orden: la tarjeta (conclusión «UNIDENTIFIED»); la hoja de trámite del ATIC del 19 de septiembre y el 1 de octubre de 1952 («pure conjecture»); el informe IR-25-52 de FEAF del 26 de junio de 1952 completo, preparado por el capitán Charles J.
Ver más
Malven con evaluación B-2, con el informe original del sitio 51 del 8 de octubre de 1951, la tabla de trazas, las declaraciones de los dos operadores y del mecánico, el endoso de la 20.ª Fuerza Aérea, el análisis de Wallace W. Bush y el estudio de Frank C. Anton; y dos de sus ocho anexos, los diagramas de lóbulos (el alcance del haz según la altura), uno de ellos calculado con la entrada del eco en el haz bajo, ambos con trazas de vuelos de calibración de ida y vuelta. Los demás anexos son la traza, los diagramas de cobertura del sitio entre 500 y 30.000 pies y el perfil del terreno. Se omiten copias duplicadas de páginas del informe y los diagramas de cobertura, que siguen en el original de archive.org.
Proyecto Blue Book (NARA), vía archive.org · Dominio público · obra del Gobierno de EE. UU. · abrir original
Evidencia documentada
- Tarjeta de Blue Book (ATIC Form 329) del expediente 1951-10-7010654: 3 de octubre de 1951, 13:27 Z, base aérea de Kadena (Okinawa), observación por radar de tierra, fuente militar, sin fotos, duración, número de objetos y rumbo «N/A», resumen «See case file» y conclusión «UNIDENTIFIED». Hoja de trámite del ATIC: 19 de septiembre de 1952, «extremely detailed», posible objeto aéreo no identificado; 1 de octubre de 1952, teniente coronel H. C. Johnston, jefe de la Rama de Electrónica: dos expertos en radar con explicaciones contradictorias, seguir teorizando sería «pure conjecture».
- Informe original del sitio 51 «A» del 529.º Grupo de Control y Alerta Aérea (26° 24′ 55″ N, 127° 47′ 49″ E), 8 de octubre de 1951, firmado por el controlador jefe (nombre tachado): posición inicial 27° 42′ N 128° 10′ E, rumbo oeste, un objeto «extremely maneuverable», altitud desconocida; observación electrónica, «No attempt made to sight object visually. No known visual sighting»; ninguna interceptación; los dos sargentos, «extremely reliable», y el soldado, «reliable».
- Mismo informe: seis trazas en el haz alto del radar de búsqueda AN/CPS-1 (14° y 90 millas a las 13:27:00; 4° a las 13:27:15; 352° a las 13:27:30; 339° y 95 millas a las 13:27:45; 339° y 112 millas a las 13:28:00; 340° y 152 millas), horas reconstruidas, y cuatro en el haz bajo a 355°, de 200 a 247 millas, donde el eco «disappeared into the second transmitted pulse»; eco de 2 por 4 millas en el haz alto y de 2,5–3 por 6–8 en el bajo, con el eje largo a 90° del avance; trazas y trayectoria «have been concurred in by the radar operators».
- Mismo informe: velocidad estimada de 4.800 mph en el primer minuto a partir de cinco posiciones marcadas con lápiz graso sin hora; sin ecos entre 112 y 152 millas (haz alto) ni entre 225 y 247 (haz bajo) mientras los operadores reajustaban el alcance. Estado de los sitios vecinos: en el 52 solo funcionaba el TPS-1B (el SCR-270DA, inoperativo); en el 55 solo el SCR-270DA (el TPS-1B, inoperativo); en el 54 solo el SCR-270DA (el TPS-1B y el TPS-10, en reserva); en el 53, los dos.
- Mismo informe: el mecánico de radar vio aumentar el brillo de los ecos fijos (isla de Yoron, 54 millas) y aparecer parte de la isla de Okinoerabu (83 millas) en el haz bajo; sin ecos de precipitación; radar a 2.860/2.700 MHz, 350 pulsos por segundo, pulso de 1 µs, 4 rpm, antena a 750 pies. Meteorología en la terminal de Kadena a las 13:00 Z: 3/10 de altocúmulos con bases a 10.000 pies y 1/10 de estratocúmulos a 2.000, visibilidad de 15 millas, 73 °F y punto de rocío de 68 °F, «Very few clouds to the north»; vientos en altura a las 15:00 Z del oeste a 35–46 nudos entre 25.000 y 35.000 pies.
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- Primer endoso de la 20.ª Fuerza Aérea, 9 de octubre de 1951: el informe se retiene a la espera de un análisis que intenta apoyar que la traza era la de un objeto natural y que requiere una calibración especial del radar aún no hecha.
- Análisis preliminar de Wallace W. Bush, de la Rama de Reconocimiento Clasificado de la Dirección de Inteligencia de FEAF: 2.520 y 3.088 mph, posible formación ancha, salida del haz alto a 49.000 pies y entrada en el bajo a 45.000; los sitios 52 y 55, más cercanos, y el 54 no detectaron nada; nadie en la población local vio nada inusual; al día siguiente, los dos haces desviados varios grados en rumbo.
- Estudio de Frank C. Anton, representante técnico de Philco: no fue un objeto natural; probablemente un misil fabricado, «possibly guided», con baliza respondedora en banda S, presentado como «merely assumptions»; el radar de altura AN/CPS-4 del sitio 51 tampoco lo detectó.
Fuentes
- Proyecto Blue Book — expediente 1951-10-7010654, Kadena AFB, Okinawa (NARA), espejo en archive.org — Documento primario de 91 páginas, embebido en extracto en el visor de este caso: tarjeta, hoja de trámite del ATIC, informe IR-25-52 de FEAF (con el informe original del sitio 51, el endoso de la 20.ª Fuerza Aérea, el análisis de Bush y el estudio de Anton) y sus ocho anexos, varios en más de una copia.
- UAP Discovery — «October 3, 1951 — Okinawa, Japan — Large Sausage-Shaped Blip on Radar» (fuente secundaria) — Resumen secundario del caso; da cifras que no coinciden del todo con el expediente, que prevalece.
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