2018·Punto de control DABIT, sobre la provincia de Petorca (región de Valparaíso), en la aproximación a Santiago
Chile.Petorca · los destellos que el LXP337 vio cruzar hacia Argentina
Pasada la medianoche del 12 de febrero de 2018, el comandante del vuelo LXP337 de LATAM, que bajaba hacia Santiago cerca del punto DABIT, sobre Petorca, preguntó por radio al control de Santiago si había un tráfico a gran altura que entrara al espacio aéreo argentino desde el Pacífico: veía unos destellos «como de stoplights» que cruzaban de oeste a este, siguiendo una ruta «como la nube de Magallanes».
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No había nada en los radares. El SEFAA no logró que el piloto respondiera a cinco mensajes y, con la opinión de un asesor, circunscribió el origen a tránsito aeroespacial a gran altitud o a luminiscencia atmosférica, sin identificar un objeto concreto.
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Evidencia institucional: varios testigos independientes identificados, o documentación oficial de la época, sin un registro instrumental que los corrobore.
Qué fue
72%causa natural o humana
Explicación más probable: objeto espacial
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Causa natural o humana
Sin causa conocida
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Uno de sus asesores «se inclina por asociar lo descrito en los audios a un fenómeno atmosférico por sobre la troposfera», y solo como «una posibilidad» apuntó «el reingreso atmosférico de chatarra espacial con movimiento rotatorio, capaz de brillar». El informe no identifica ningún objeto y el piloto no respondió a las consultas. Por separado, comprobación de esta ficha: el catálogo GCAT no registra reentradas ese día, lo que no excluye restos sin catalogar.Documentos primarios

Contexto · las nubes de Magallanes sobre el cerro Tololo, en Chile
La Gran y la Pequeña Nube de Magallanes sobre los telescopios del observatorio interamericano del cerro Tololo, en la región de Coquimbo. No es una imagen del suceso: muestra la referencia que usó el comandante del LXP337 para describir la ruta de los destellos, dos galaxias satélite de la Vía Láctea que se ven como manchas difusas en el cielo oscuro del centro y el norte de Chile.
Large and Small Magellanic Clouds over Cerro Tololo (noirlab2030c).jpg (CTIO/NOIRLab/NSF/AURA/H. Stockebrand) · Wikimedia Commons · CC BY 4.0 · abrir original
Informe del SEFAA (DGAC de Chile), caso n.º 792, Petorca, 12 de febrero de 2018 (resuelto el 30 de enero de 2019)
Informe de cinco páginas de la sección oficial de fenómenos aéreos anómalos. Transcribe el diálogo entre el LXP337 y el control de Santiago, reconstruye el descenso del avión, reúne la meteorología y una carta celeste desde DABIT, recoge las opiniones de la Fuerza Aérea y de otro asesor y circunscribe el origen a tránsito aeroespacial o luminiscencia atmosférica. Obra de la DGAC sin licencia abierta: se enlaza, no se aloja.
SEFAA, Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile · ver fuente
La noche en cuestión
El 23 de febrero de 2018, por instrucción del jefe del Centro de Control de Área Santiago, un controlador de tránsito aéreo reportó como «suceso» algo que había afectado al vuelo LXP337 de LATAM once días antes, el 12 de febrero. El informe del SEFAA, la sección de la Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile que estudia los fenómenos aéreos anómalos, dice que ocurrió «al amanecer», pero da la hora: las 0:53 hora local, 3:53 UTC, es decir, en plena noche. El avión, un Airbus A320 de matrícula CC-BAZ que cubría la ruta de Antofagasta a Santiago, estaba cerca del punto de control DABIT, sobre la provincia de Petorca, y su comandante informó de una luz destellante que se desplazaba de oeste a este, a gran altitud respecto de su aeronave. Preguntó si había tráfico cerca y se le dijo que no había señales en los radares.
El SEFAA unió los audios en un archivo y transcribió el diálogo. El piloto pregunta si hay «un tráfico a gran altura, que esté ingresando al espacio aéreo argentino viniendo desde el Pacífico», de oeste a este. «No señor. Sin tráfico de mar a cordillera». «Puedo ver unos destellos arriba. Déjelo así no más». Poco después, el control vuelve a llamarlo para confirmar que la consulta era suya y si aún tiene los destellos a la vista. El piloto dice que sí, que lo que veía «estaba siguiendo la ruta más menos… para decir de alguna forma… como la nube de Magallanes. Esa era la ruta que se veía». Ya no lo ve, «pero se veía un destello como de… “stoplights”». El informe pone el diálogo con el centro de control de Santiago, aunque su resumen dice que el reporte se hizo a la torre.
La investigación identificó al comandante y le escribió para pedirle precisiones, con el formulario del CEFAA para pilotos civiles; a la fecha del informe se le habían enviado cinco mensajes sin respuesta. Para que trazara sobre ella el rumbo de lo que vio, la oficina preparó una carta celeste del momento, centrada en DABIT, que sitúa en 32° 15′ 05″ S y 70° 50′ 06″ O (el rótulo de la propia carta dice 32,0902° S y la fecha para las 0:50, UTC −3). Comprobó con los informes de La Serena y de Santiago que existieron buenas condiciones de visibilidad en la ruta y reconstruyó el descenso: el avión pasó SIMOK a 30.525 pies y DABIT a 20.300, con trayectoria 178° y unos 362 nudos, camino de Santiago. El delegado de la Fuerza Aérea en el comité dijo el 15 de mayo de 2018 que no se trataba de un vuelo de la FACh. Otro asesor, el 30 de enero de 2019, se inclinó por un fenómeno atmosférico por encima de la troposfera, gases ionizados por los campos eléctricos que se manifiestan como luces, y apuntó como posibilidad la reentrada de chatarra espacial con movimiento rotatorio, capaz de brillar; añadió que, por su altitud y porque los radares no lo detectaron, no suponía riesgo inmediato y parecía razonable archivar el caso. La conclusión, de ese mismo día, dice que el fenómeno no amenazó la seguridad de los vuelos y que la información disponible permite circunscribir su origen al «tránsito aeroespacial a gran altitud y, eventualmente a la manifestación de luminiscencia atmosférica». La cabecera lo clasifica como «Resuelto».
Por qué importa
El caso vale por el testimonio en directo, no por la solución. La grabación conserva las palabras del comandante en el momento, con una dirección (de oeste a este, del Pacífico hacia Argentina), una posición relativa (por encima del avión) y una referencia celeste, la nube de Magallanes, que permitiría fijar su trayectoria en el cielo. Pero el piloto no contestó a ninguno de los cinco mensajes ni trazó la ruta sobre la carta que se le preparó, y no hubo imagen ni eco de radar. Con eso, el SEFAA no identificó un objeto: circunscribió el origen a dos familias de explicaciones, una espacial y otra atmosférica, y archivó el caso porque no afectaba a la seguridad de los vuelos. La clasificación «Resuelto» de la cabecera dice más que la conclusión.
Algunas comprobaciones propias acotan esas dos opciones; son deducciones de esta ficha, no del informe. A las 3:53 UTC, desde DABIT, el Sol estaba unos 41° bajo el horizonte, de modo que los satélites de órbita baja, la mayoría, estaban en la sombra de la Tierra y no podían reflejar su luz: sobre la vertical solo seguía iluminado lo que estuviera a más de unos 2.100 kilómetros de altura, y hacia la Gran Nube de Magallanes, que estaba en el mismo acimut que el Sol, el umbral bajaba a unos 1.200 kilómetros. Etapas de cohete o satélites en órbitas altas que destellan al girar siguen siendo posibles. El catálogo de satélites de Jonathan McDowell no registra ninguna reentrada el 12 de febrero de 2018; la más cercana con hora registrada, la del satélite Iridium SV043, figura el 11 de febrero hacia las 14:20 UTC (con la hora marcada como dudosa), unas trece horas antes, y el mismo catálogo da otra el 13 de febrero, la del Iridium SV049, y restos del Kosmos 2251 el 11 y el 13 sin hora. La ausencia en el catálogo no excluye una reentrada, porque los restos sin catalogar no figuran. La Luna estaba bajo el horizonte. La Gran Nube de Magallanes estaba hacia el sur-suroeste, a unos 44° de altura, es decir, por delante y algo a la derecha de un avión con trayectoria 178°: la referencia del piloto apunta a esa parte del cielo. Nada de esto descarta un objeto espacial ni un fenómeno luminoso de la alta atmósfera, pero tampoco los confirma.
Lo que sí excluye el expediente es un tráfico conocido: el control de Santiago no tenía ninguno «de mar a cordillera», los radares no mostraban nada y la Fuerza Aérea dijo que no era un vuelo suyo. El testigo era un piloto comercial en descenso, con buena visibilidad, que se limitó a preguntar y a describir sin dar interpretación, y el reporte se tramitó once días después por iniciativa del control. Es un ejemplo de los reportes breves de tripulaciones que el SEFAA recibe del corredor entre el norte de Chile y Santiago, donde la falta de imágenes deja el caso en una explicación genérica.
Lo que queda en papel
Evidencia documentada
- Transcripción del audio con el control de Santiago: destellos a gran altura de oeste a este, hacia el espacio aéreo argentino, siguiendo una ruta «como la nube de Magallanes»
- Sin señales en los radares ni tráfico «de mar a cordillera»; la Fuerza Aérea confirmó que no era un vuelo suyo (15 may 2018)
- Airbus A320 CC-BAZ en descenso: DABIT a 20.300 pies, trayectoria 178°; buenas condiciones de visibilidad según los partes de La Serena y Santiago
- El comandante no respondió a cinco mensajes ni al formulario del CEFAA; se le preparó una carta celeste para trazar la trayectoria
- Opinión de un asesor (30 ene 2019): fenómeno luminoso por encima de la troposfera o reentrada de chatarra espacial en rotación
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- Conclusión del SEFAA: origen circunscrito al tránsito aeroespacial a gran altitud y, eventualmente, a luminiscencia atmosférica; cabecera «Resuelto»
- Comprobación propia: Sol unos 41° bajo el horizonte (satélites de órbita baja en sombra) y ninguna reentrada registrada en el catálogo GCAT el 12 de febrero de 2018, lo que no excluye restos sin catalogar
Fuentes
- SEFAA (Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile) — «Caso N°: 792», Petorca, 12 feb 2018 (resuelto el 30 ene 2019) — Fuente primaria: transcripción del audio, datos del vuelo, meteorología, carta celeste, opiniones de los asesores y conclusión oficial.
- Jonathan McDowell — General Catalog of Artificial Space Objects (GCAT), catálogo de satélites — Fechas de reentrada consultadas para el 11 y el 12 de febrero de 2018: ninguna registrada el día 12; Iridium SV043 el 11 hacia las 14:20 UTC (hora dudosa) e Iridium SV049 el 13.
- SEFAA — Sección de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos (DGAC), sitio oficial — Catálogo de casos publicados por la oficina chilena.
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