2008·Aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez, Pudahuel (Santiago, región Metropolitana)

Chile.Pudahuel · el objeto plateado sobre el aeropuerto de Santiago

La mañana del 17 de octubre de 2008, el personal de la torre de control del aeropuerto de Santiago y un meteorólogo vieron sobre el aeródromo un pequeño objeto plateado que reflejaba el Sol; lo miraron unos 20 minutos mientras derivaba despacio hacia el norte, y con binoculares al meteorólogo le pareció amorfo.

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El CEFAA, antecesor del SEFAA, entrevistó a los testigos en 2010, encontró la reja de la pista con gran cantidad de bolsas plásticas y lo atribuyó a una bolsa levantada por el viento. Un grupo ufológico pidió reabrir el caso en 2018, y en 2022 el SEFAA mantuvo la conclusión: un cuerpo inerte arrastrado por el viento, muy posiblemente una bolsa de basura.

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Evidencia limitada: un solo testigo, un testimonio recogido años después o un relato sin documentación primaria de la época.

Qué fue

88%causa natural o humana

Explicación más probable: desechos aéreos

Causa natural o humana
Ver el reparto entre las seis explicaciones

Causa natural o humana

Aeronave · Desechos aéreos85%
Tecnología humana clasificada2%
Tecnología adversaria1%

Sin causa conocida

Indeterminado7%
No humano, sin control de ningún Estado3%
No humano, ocultado por un Estado2%
Por qué: Informe del SEFAA, caso n.º 820: «no existen razones para modificar la conclusión alcanzada en cuanto a que no considerar a lo informado como un FANI, sino como un cuerpo inerte arrastrado por el viento, muy posiblemente algún tipo de bolsa de basura».
Leer el porqué completoLa ficha del CEFAA de 2010 la basaba en que el objeto «fue observado remontar vuelo desde la calle de rodaje Delta» y en las bolsas plásticas acumuladas en el costado oeste de la reja, que el viento levanta. En contra, el supervisor de la torre describió un objeto «sólido», de 1,5 a 2 metros, detenido a unos 200 pies «un buen rato», y su relato no coincide con el del meteorólogo.
(SEFAA (DGAC Chile) — «Caso N°: 820», Pudahuel, 2008 ↗)

Documentos primarios

Contexto · el aeropuerto Arturo Merino Benítez desde el aire, en 2014

Contexto · el aeropuerto Arturo Merino Benítez desde el aire, en 2014

Vista aérea del aeropuerto internacional de Santiago, en Pudahuel, tomada desde un avión en noviembre de 2014: la terminal, las plataformas y las pistas con sus calles de rodaje. No es una imagen del suceso; muestra el aeródromo sobre el que se vio el objeto en 2008 y en cuyo perímetro el CEFAA encontró las bolsas plásticas.

Aero Merino Benitez aire.JPG (Ivotoledo45) · Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0 · abrir original

Informe del SEFAA (DGAC de Chile), caso n.º 820, Pudahuel, 2008 (resuelto el 12 de octubre de 2022)

Informe de cuatro páginas de la sección oficial de fenómenos aéreos anómalos. Reúne los partes meteorológicos y el perfil de vientos, las entrevistas de 2010 en la torre de control y la ficha del CEFAA de ese año, y mantiene la conclusión de una bolsa arrastrada por el viento. Obra de la DGAC sin licencia abierta: se enlaza, no se aloja.

SEFAA, Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile · ver fuente

Informe de publicación del SEFAA, caso n.º 820

Versión de tres páginas preparada para la publicación del mismo caso. Atribuye las citas al meteorólogo y al controlador, indica que no se pudo contar con las imágenes originales y lo clasifica como «Probablemente explicado»; su cabecera fecha el suceso, por error, en 2018. Obra de la DGAC sin licencia abierta: se enlaza, no se aloja.

SEFAA, Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile · ver fuente

La noche en cuestión

El viernes 17 de octubre de 2008, entre las 10 y las 11 de la mañana, el personal de la torre de control del aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez, en Pudahuel, vio algo sobre el aeródromo y llamó por teléfono a la oficina meteorológica para preguntar si habían lanzado un globo. No lo habían hecho, y los meteorólogos salieron a mirar. Así lo resume la ficha que el antiguo CEFAA, el comité de la Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile que estudiaba los fenómenos aéreos anómalos, elaboró en 2010 a partir del correo de un meteorólogo del aeropuerto que había llegado a un grupo ufológico, CIFAE Chile: durante media hora, varias personas observaron un «elemento anómalo» sobre el aeropuerto, y uno de ellos lo grabó con su celular; el grupo decía tener ese video, «incluido el audio». La Secretaría General de la DGAC ordenó responder a la solicitud, que el representante de CIFAE había hecho a través de la Oficina de Informaciones, Reclamos y Sugerencias (OIRS); la ficha registra «Nº de testigos: 02».

El 10 de marzo de 2010, el jefe del CEFAA, Ricardo Bermúdez, y su secretario ejecutivo, Gustavo Rodríguez, visitaron la torre y entrevistaron al personal de servicio de aquel día. Vieron una gran cantidad de bolsas plásticas enganchadas en la reja que protege el perímetro de la pista 17R. Según la publicación del SEFAA, el meteorólogo describió un «objeto bastante pequeño» y «poco llamativo a simple vista», que «reflejaba la luz del Sol», al noreste de la torre y a unos 45° de elevación. A simple vista le pareció algo rígido y geométrico, pero con binoculares «tenía un aspecto más bien amorfo, no parecía una pirámide». En los cerca de 20 minutos que lo miraron derivó hacia el norte, «muy lento», haciéndose más pequeño y bajando de elevación, hasta que dejó de verse. Él mismo planteó que, si era un desecho, pudo estar cayendo, y añadió que en el aeropuerto «hay material de embalaje que tiene aspecto aluminizado, hay bolsas que salen volando y se ven allá arriba y llaman la atención». El supervisor de turno de la torre contó otra cosa: un objeto pequeño, sólido, plateado, que asoció a un globo sonda, que «empezó a subir desde el suelo» y se quedó a unos 200 pies «un buen rato», en total «por lo menos 3 minutos». Lo vio circular, «no tanto como triángulo, como lo vieron mis compañeros, mis compañeras», de 1,5 a 2 metros y a entre 500 metros y un kilómetro. Dijo que meteorología y el servicio de salvamento y extinción de incendios descartaron un globo sonda o un dispositivo espantapájaros, y que no hubo registro de radar, «ni siquiera como traza primaria». Los partes meteorológicos de esa mañana daban cielo despejado, visibilidad de al menos 10 kilómetros y viento flojo en superficie; por encima, el viento venía del sureste, con hasta 8 nudos, hasta los 172 metros, y del sur-sureste y del sur, con hasta 14 nudos, entre los 172 y unos 830 metros. El comité concluyó en 2010 que no era un fenómeno anómalo propiamente tal, «habida cuenta que éste fue observado remontar vuelo desde la calle de rodaje Delta, es decir desde el interior del aeropuerto», y añadió que a lo largo de la reja del perímetro de la pista, en su «costado weste», se acumulaba una gran cantidad de bolsas plásticas que «de tiempo en tiempo son levantadas por el viento predominante». Anotó: «Resuelto: bolsa plástica».

El 6 de mayo de 2018, el director de CIFAE escribió al comité pidiendo reabrir el «CASO OVNI AEROPUERTO PUDAUEL (sic) 2008». El SEFAA reexaminó el expediente y no pudo contar con las imágenes originales del meteorólogo. Su conclusión, del 12 de octubre de 2022, es que no hay razones para modificar la de 2010: no fue un fenómeno anómalo, sino «un cuerpo inerte arrastrado por el viento, muy posiblemente algún tipo de bolsa de basura». La cabecera del informe del caso lo clasifica como «Resuelto»; el informe de publicación dice que se cerró como «Probablemente explicado».

Por qué importa

Es un caso de aeropuerto con testigos profesionales y una explicación de lo más prosaica, y vale por lo que muestra del método: el CEFAA fue al lugar, miró la reja de la pista y encontró la fuente probable del objeto colgando de ella. La explicación encaja con varios datos del propio expediente, y algunas comprobaciones de esta ficha, no del informe, la refuerzan. La ficha de 2010 apoya la conclusión en que el objeto se vio despegar desde la calle de rodaje Delta, dentro del aeropuerto, y en las bolsas que el viento levanta del costado oeste de la reja. El viento en altura venía del sureste y del sur, así que empujaba hacia el norte y el noroeste, y el objeto derivó hacia el norte; el meteorólogo, eso sí, lo situó al noreste de la torre. A esa hora el Sol estaba a unos 42° de altura hacia el este-noreste, cerca de donde el meteorólogo situó el objeto, al noreste y a 45°, lo que cuadra con algo pequeño que «reflejaba la luz del Sol». El testigo con binoculares vio una forma amorfa, y él mismo mencionó las bolsas y el embalaje aluminizado que el viento levanta en el aeropuerto.

El expediente, sin embargo, no está libre de grietas. Lo que se opone a la bolsa es el relato del supervisor de la torre: un objeto «sólido», de 1,5 a 2 metros, que subió desde el suelo y estuvo detenido a unos 200 pies «un buen rato». Y los dos testimonios no describen lo mismo: el meteorólogo habla de un objeto alto, al noreste, seguido unos 20 minutos, amorfo con binoculares; el supervisor, de uno circular que se quedó quieto durante unos tres minutos, y menciona a compañeras que lo vieron triangular cuyos testimonios no recoge el informe. Las entrevistas se hicieron casi año y medio después, el video que el grupo ufológico decía tener nunca llegó a la oficina, y la fotografía o grabación del meteorólogo tampoco. Los dos documentos del SEFAA atribuyen la primera cita a personas distintas: el informe del caso, a un controlador; el de publicación, al meteorólogo. El informe de publicación fecha el suceso en 2018 en su cabecera, en lugar de 2008, y la clasificación difiere entre «Resuelto» y «Probablemente explicado».

Nada de eso apunta a algo distinto de un objeto ligero llevado por el viento, pero sí explica por qué la conclusión lleva un «muy posiblemente»: nadie recuperó el objeto ni hay imagen que lo muestre. El caso documenta también cómo llegan estas carpetas a la oficina oficial: por un correo personal que salió del aeropuerto, por un grupo civil que lo difunde y por la petición de reabrirlo diez años después, que el SEFAA atendió con el mismo expediente de 2010.

Lo que queda en papel

Evidencia documentada

  1. Ficha del CEFAA de 2010 (reporte n.º 14517102008): el personal de la torre preguntó a meteorología si habían lanzado un globo; varias personas lo observaron media hora y uno lo grabó con su celular
  2. Visita del CEFAA a la torre (10 mar 2010): gran cantidad de bolsas plásticas enganchadas en la reja de la pista 17R
  3. Meteorólogo: objeto pequeño que reflejaba el Sol, al noreste y a unos 45°, amorfo con binoculares, que derivó hacia el norte durante unos 20 minutos
  4. Supervisor de la torre: objeto plateado que subió desde el suelo y quedó a unos 200 pies unos tres minutos; descartados globo sonda y espantapájaros; sin traza de radar
  5. Cielo despejado y viento del sureste y del sur en altura, que empujaba hacia el norte
Ver 2 evidencias más
  1. Las imágenes del meteorólogo y el video que decía tener CIFAE no llegaron al SEFAA
  2. Conclusión del SEFAA (12 oct 2022): cuerpo inerte arrastrado por el viento, muy posiblemente una bolsa de basura; «Resuelto» en la cabecera, «Probablemente explicado» en la publicación

Fuentes

  1. SEFAA (Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile) — «Caso N°: 820», Pudahuel, solicitud del 6 may 2018 (resuelto el 12 oct 2022) — Fuente primaria: meteorología, vientos en altura, entrevistas de 2010, ficha del CEFAA de 2010 y conclusión oficial.
  2. SEFAA — «Informe de publicación de caso N° 820» — Versión de publicación del mismo caso: identifica al meteorólogo y al controlador como testigos, señala que no se obtuvieron las imágenes originales y lo cierra como «Probablemente explicado».
  3. SEFAA — Sección de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos (DGAC), sitio oficial — Catálogo de casos publicados por la oficina chilena.

Casos relacionados