1959·Redmond, Oregon

Estados Unidos.Redmond, Oregon · policía, FAA y seis F-102

Antes del amanecer del 24 de septiembre de 1959, el policía Robert Dickerson y el especialista de la FAA Laverne Wertz observaron más de una hora una luz muy brillante sobre Redmond (Oregon), baja en el noreste, en torno a un punto, aunque parecía acercarse y alejarse rápidamente.

Seguir leyendo el resumen

A la vez, el radar de Keno tenía un eco en la zona, y se enviaron seis F-102, un F-89, un helicóptero y una avioneta con contador Geiger, sin encontrar nada. Los operadores atribuyeron ese eco, que no se movió, a una antena sobre una montaña. En junio de 1960 la Fuerza Aérea concluyó que la luz era la refracción de Venus y Régulo, muy bajos por el este.

Tier A · Aceptable¿Qué significan? →

Evidencia institucional: varios testigos independientes identificados, o documentación oficial de la época, sin un registro instrumental que los corrobore.

Qué fue

69%causa natural o humana

Explicación más probable: planeta o estrella

Causa natural o humanaSin causa conocida
Ver el reparto entre las seis explicaciones

Causa natural o humana

Objeto astronómico · Planeta o estrella65%
Tecnología humana clasificada2%
Tecnología adversaria2%

Sin causa conocida

Indeterminado22%
No humano, sin control de ningún Estado6%
No humano, ocultado por un Estado3%
Por qué: Análisis de ATIC (junio de 1960): «se concluyó que la causa del avistamiento visual fue la refracción de la luz del planeta Venus»; la dirección coincidía y Venus tenía magnitud −4,2. Al inicio del avistamiento, según ATIC, el planeta estaba «ligeramente bajo el horizonte» y se hizo visible por la refracción atmosférica. El eco de radar lo atribuyeron los operadores a la antena o a un pico montañoso, otra capa. (Project Blue Book — expediente «24 Sep 59, Redmond, Oregon» ↗)

Documentos primarios

Cargando visor…

Expediente de Blue Book de Redmond (septiembre de 1959): tarjeta, télex del 24 de septiembre, registros de la FAA de Redmond y Seattle, télex del 827.º escuadrón y conclusiones de ATIC, 13 págs.

La tarjeta marca «probablemente astronómico (Venus)» y comenta que la refracción de Venus y Régulo era posible. El télex del 24 de septiembre describe una luz blanca «como una luz de aterrizaje» que pasa a anaranjada, con cuatro luces salientes, y que cae, se queda a 800 pies y sube a 3.000. Los registros de la FAA de Redmond y Seattle recogen el aviso del policía Dickerson, las «lenguas» de luz, la forma de hongo y los ecos del radar de Klamath Falls entre 6.000 y más de 50.000 pies. El télex de marzo de 1960 detalla los despegues de los cazas, y los resúmenes de ATIC de junio de 1960 atribuyen la luz a la refracción de Venus y el eco a una antena o al terreno.

Proyecto Blue Book (NARA), vía archive.org · Dominio público · obra del Gobierno de EE. UU. · abrir original

Contexto · Redmond (Oregón), donde policía, FAA y seis F-102 siguieron el objeto

Contexto · Redmond (Oregón), donde policía, FAA y seis F-102 siguieron el objeto

Redmond, Oregon, Business Hwy 97.jpg · Wikimedia Commons · CC BY-SA 2.0 · abrir original

La noche en cuestión

Antes del amanecer del 24 de septiembre de 1959, el policía municipal Robert Dickerson vio una luz brillante sobre Redmond, en el centro de Oregon. El registro de la estación de comunicaciones de la FAA en el aeropuerto, firmado por su jefe L. E. Davis, anota a las 12:59 UTC que Dickerson informó de una extraña luz brillante que «descendía rápidamente al norte de la estación», que a varios cientos de pies «se detuvo y quedó suspendida varios minutos», y que, cuando él se acercó por la carretera de Prineville, la luz se volvió naranja y se desplazó rápidamente hacia el noreste, hasta situarse unos 16 km al noreste a unos 900 metros de altura estimada. El télex militar enviado esa misma mañana a la Base Aérea Hamilton lo resume así: una luz blanca «como una luz de aterrizaje» que pasa a anaranjada, cuatro luces salientes (roja, verde, amarilla y blanca) y una luz que cae, queda suspendida a 800 pies y sube a 3.000. Dickerson fue a la estación de la FAA, y el especialista de servicio de vuelo Laverne Wertz observó el objeto con él. En las entrevistas telefónicas posteriores de la Fuerza Aérea, ambos lo describieron como una luz extremadamente brillante, muy baja sobre el horizonte noreste, que parecía moverse de forma errática alrededor de un punto y acercarse y alejarse rápidamente, durante más de una hora; según el resumen de la propia ATIC, al cabo de ese tiempo Wertz dijo que el objeto «pareció salir disparado hacia arriba a gran velocidad». No se encontró ningún otro testigo visual.

Wertz avisó al Centro de Control de Ruta Aérea de Seattle, que preguntó al 827.º escuadrón de control y alerta aérea, con radar en Keno, cerca de Klamath Falls, si tenía un blanco en la zona; el operador respondió que sí. Según el registro de Wertz, el objeto proyectaba «largas lenguas de luz roja, amarilla y verde» que se alargaban y se retraían; cuando se acercó un avión rápido desde el sureste tomó forma de hongo, soltó una llama por su parte inferior, subió y desapareció sobre una capa de nubes estimada a unos 4.300 m, y reapareció unos 30 km al sur de Redmond. Seattle informó de un eco de radar unos 40 km al sur de la ciudad, a «altitudes variadas de 6.000 a 52.000 pies» (unos 1.800 a 15.800 m), y a las 15:20 UTC anotó que el sitio de Klamath Falls seguía detectando un objeto «suspendido» unos 50 km al sur. Los registros clasificados del escuadrón, resumidos en un télex de marzo de 1960, detallan la respuesta: dos F-102 despegaron de Portland a las 13:00 UTC para identificar el blanco, que recibió el número de pista JB129; dos más a las 14:52; uno a las 16:08; otro a las 17:18, ya dentro de un ejercicio de defensa aérea que había empezado a las 17:00; un F-89 a las 18:24; un helicóptero H-19 a las 19:49; y una avioneta civil Tri-Pacer salió de Redmond con un contador Geiger. Fueron seis F-102 en total, en cuatro oleadas a lo largo de cinco horas, no a la vez. Ninguno obtuvo contacto visual ni en su radar de a bordo, la avioneta no detectó radiación, y a las 21:55 la 25.ª División Aérea ordenó borrar la pista. Un B-47 que volaba por la zona informó de un avistamiento negativo.

Tres directores de radar, de turno desde las 15:00 UTC, declararon que el eco JB129 no se movió en todo ese periodo; el director jefe de servicio cuando se informó del objeto por primera vez, el capitán Gordon R. Toland, había sido trasladado a Islandia y no fue entrevistado, así que la declaración no cubre las primeras horas, entre las 13:00 y las 15:00 UTC. Los directores añadieron que estaba muy cerca de una antena de relleno de radar instalada en una montaña a 8.010 pies, el pico sur de Paulina, unos 64 km al sur de Redmond, y que después del 24 de septiembre habían visto varias veces ecos inmóviles en ese mismo lugar; los interceptores pasaron por la posición entre 12.000 y 40.000 pies sin encontrar nada. El personal de comunicaciones de la 25.ª División Aérea no creía que la responsable fuera la antena, sino «un pico montañoso normalmente fuera de alcance». La explicación oficial también varió, aunque no en el orden que suele contarse. El caso quedó primero archivado en la ATIC como «datos insuficientes». En enero de 1960, el mayor Lawrence Tacker, portavoz del Pentágono, escribió a NICAP que el objeto «probablemente era un globo» y que el expediente no mostraba seguimiento por radar. NICAP respondió con los registros de la FAA, que sí lo mencionaban, y escribió al secretario de la Fuerza Aérea y al presidente Eisenhower; en abril de 1960 la ATIC seguía manteniendo «pruebas insuficientes». En junio de 1960, tras entrevistar por teléfono a Dickerson, a Wertz y al mayor Creasman, del escuadrón de Keno, la ATIC concluyó que la luz era probablemente la refracción de Venus y de la estrella Régulo, y que el eco de radar era un blanco fijo sin relación con el avistamiento. Esa es la conclusión de la tarjeta del caso: «probablemente astronómico, Venus». El expediente no contiene ningún veredicto de 1963.

Por qué importa

Redmond muestra cómo se infla un caso cuando se funden en uno solo registros que la propia documentación mantiene separados. El relato habitual une el descenso a baja altura que vio el policía, una pista de radar de dos horas con subidas y bajadas de casi 15 km y un despliegue simultáneo de seis cazas. El expediente de Blue Book los separa. El avistamiento visual tiene dos testigos, Dickerson y Wertz, y los dos lo describieron a la Fuerza Aérea como una luz muy brillante, baja en el noreste, que durante más de una hora se mantuvo en torno a un punto aunque parecía acercarse y alejarse rápidamente. El eco de radar era, según los directores de turno desde las 15:00 UTC, un blanco fijo junto a una montaña, que los operadores volvieron a ver en días posteriores; nadie declaró sobre las primeras horas. Las cifras de altitud salen del registro de Seattle, que las transmitió de segunda mano, y los cazas despegaron en cuatro oleadas a lo largo de cinco horas, parte de ellas dentro de un ejercicio. La respuesta militar fue grande, pero se dirigió contra un eco de radar, no contra la luz que vio el policía. El cálculo astronómico apoya la identificación: a las 12:00 UTC, Venus, de magnitud −4,4, había salido una media hora antes y estaba a unos 5 grados de altura casi al este, con Régulo muy cerca; a las 12:59 ya estaba a unos 16 grados. Los testigos hablaron del noreste, una diferencia de unos 20 a 40 grados que es fácil cometer sin brújula. La tarjeta dice que los dos astros estaban «justo bajo el horizonte», y no es exacto: ya habían salido, lo que refuerza la explicación en lugar de debilitarla. Pero hay una tensión que la identificación no resuelve: en la hora y media siguiente Venus subió de unos 5 a unos 21 grados, mientras los testigos describían una luz que seguía muy baja sobre el horizonte.

Queda un residuo. El registro de la FAA anota cosas que Venus no explica bien: una luz que baja rápido y se detiene, el cambio de posición hacia el noreste, la forma de hongo con una llama cuando se acercó un avión y la desaparición entre nubes. Esas anotaciones se escribieron en el momento, pero proceden de los mismos dos testigos, que después contaron a la Fuerza Aérea algo más compatible con un astro. Además, la hora del registro de la FAA (12:59 UTC) no coincide con la del télex y la tarjeta (12:00 UTC). A eso se suma que, según el resumen de la ATIC, Wertz vio al final que el objeto salía disparado hacia arriba. El eco de radar tiene una explicación prosaica aportada por los propios operadores, aunque no unánime: la antena para los directores, un pico montañoso para el personal de comunicaciones. El expediente también documenta la relación entre NICAP y la Fuerza Aérea: el portavoz dio primero una explicación, «un globo», sin haber visto los registros de la FAA, y ese error alimentó durante décadas la idea de un encubrimiento. Pero el archivo muestra una investigación que, aunque lenta, llegó a entrevistar a los testigos y a los operadores de radar, y no una ocultación. Redmond muestra así cómo una probable confusión astronómica y un eco fijo, sumados por la prensa y por NICAP, llegaron a presentarse como un caso radar-visual.

Lo que queda en papel

Evidencia documentada

  1. Registro de la estación de la FAA en Redmond (L. E. Davis): a las 12:59 UTC Dickerson informa de una luz que desciende al norte, se detiene «a varios cientos de pies» y se desplaza al noreste; lenguas de luz de colores, forma de hongo y desaparición entre nubes a unos 4.300 m
  2. Télex del 24 de septiembre a la Base Aérea Hamilton: luz blanca que pasa a anaranjada, cuatro luces salientes, suspendida a 800 pies y luego a 3.000; dos testigos, Dickerson y el especialista Laverne Wertz
  3. Registro de Seattle: eco de radar unos 40 km al sur de Redmond, a altitudes de 6.000 a 52.000 pies según el radar de altura
  4. Registros del 827.º escuadrón (Keno): pista JB129; seis F-102 en cuatro oleadas entre las 13:00 y las 17:18 UTC, un F-89, un helicóptero H-19 y una avioneta con contador Geiger, todos sin resultado; pista borrada a las 21:55
  5. Declaración de tres directores de radar de turno desde las 15:00 UTC: el eco JB129 no se movió, estaba junto a una antena en el pico sur de Paulina y reapareció en el mismo lugar en días posteriores; el director jefe al inicio, el capitán Toland, trasladado a Islandia, no fue entrevistado, y el personal de comunicaciones de la 25.ª División Aérea culpó a «un pico montañoso normalmente fuera de alcance»
Ver 2 evidencias más
  1. Veredictos sucesivos: «datos insuficientes»; «probablemente un globo» (mayor Tacker, enero de 1960); refracción de Venus y Régulo (ATIC, junio de 1960), que es la conclusión de la tarjeta
  2. Cálculo de posiciones: a las 12:00 UTC Venus (magnitud −4,4) estaba a unos 5° de altura casi al este, y a unos 16° a las 12:59

Fuentes

  1. Proyecto Blue Book — expediente «24 Sep 59, Redmond, Oregon» (tarjeta: refracción de Venus y Régulo), NARA, espejo en archive.org — Fuente primaria. 56 páginas: tarjeta, télex del 24 de septiembre, registros de la FAA de Redmond y Seattle, télex del 827.º escuadrón con los despegues y la declaración de los directores de radar, correspondencia con NICAP y memorando de la ATIC de junio de 1960
  2. Texto OCR del expediente Blue Book de Redmond (archive.org) — Transcripción automática del mismo expediente; útil para buscar, pero con errores de lectura
  3. NICAP — directorio del caso Redmond 1959 — Fuente secundaria: compilación de NICAP, que difundió los registros de la FAA y defendió que el objeto era un aparato bajo control inteligente

Casos relacionados