Caso Nº 390·Estados Unidos

En desarrollo

1977·Campo de misiles del 44th Missile Wing, carretera 79, sur de Rapid City, Dakota del Sur

Estados Unidos.Ellsworth · Woods y Johnson

El sargento Mario Woods, del 44th Missile Security Squadron en Ellsworth AFB, relata que en 1977 él y su jefe de equipo Michael Johnson respondieron a una alarma en el silo November-5 y se encontraron con un objeto enorme y seres pequeños, con pérdida de memoria. Woods declaró ante la AARO. En 2026 apareció Johnson y confirmó el objeto, no la abducción. No debe confundirse con el documento del «Sitio L-9», un fraude probado desde 1984.

Año

1977

Tier

B

Probabilidad

20%

Categoría

Incidente

Evidencia limitada: testigo único, local o sin verificación primaria. Tres ejes independientes: el «tier» mide la fuerza de la evidencia; la «probabilidad» estima cuán genuinamente inexplicado está el caso —un fenómeno natural puede seguir sin explicación, así que no equivale a «no-prosaico»—; y la partición de explicaciones (abajo) dice qué fue más plausiblemente. Por eso un caso bien documentado puede tener como causa más plausible un posible fraude, y un Tier B no es, por eso, un fraude.

Documentos primarios · visor

Contexto · instalación de lanzamiento Minuteman Delta-09 (44th Missile Wing, Dakota del Sur)

Contexto · instalación de lanzamiento Minuteman Delta-09 (44th Missile Wing, Dakota del Sur)

Minuteman Missile Delta-09 Missile Silo.jpg · Wikimedia Commons · CC0 · abrir original

Parte 01

La noche en cuestión

En 1977 el sargento Mario Woods servía en el Security Response Team del 44th Missile Security Squadron, en la base aérea de Ellsworth (Dakota del Sur), donde estuvo destinado entre 1975 y 1983 —la misma base que el corpus ya registra por el incidente de radar y caza de 1953 ()—. Según su relato, hacia las 22:45 el centro de control lanzó una alarma de zona exterior en una de las instalaciones de lanzamiento del campo de misiles Minuteman: el silo designado November-5. Woods avisó a su jefe de equipo, Michael Johnson, y ambos salieron a verificar la incidencia.

Conviene fijar desde el principio qué significa ese nombre, porque de él depende buena parte del caso: «November-5» no es una fecha, es el distintivo de una instalación. El 44th Missile Wing organizaba sus silos en escuadrones designados con letras del alfabeto fonético y numeraba las instalaciones de cada uno del 01 al 11; November-5 es, literalmente, el quinto emplazamiento del escuadrón November. Woods describe que, al tomar la carretera 79, el cielo empezó a iluminarse hasta un resplandor que compara con el amanecer, y que al doblar una curva se encontraron con un objeto enorme suspendido a escasa altura sobre el terreno; su comparación habitual para el tamaño es la de una gran superficie comercial. A partir de ahí el relato entra en el territorio de la abducción clásica: seres pequeños de piel grisácea, una interrupción de la memoria y un salto hasta encontrarse en otro lugar, con su compañero tan alterado como él. Woods ha declarado sobre el episodio ante la AARO, la oficina del Pentágono para fenómenos anómalos, y ha caracterizado esa comparecencia como una conversación en la que se le indicó qué podía y qué no podía divulgar. Su versión pública más difundida se emitió en abril de 2025.

Un punto de higiene documental es indispensable aquí, porque quien busque «Ellsworth 1977» encontrará antes que nada un documento fraudulento. Circula un supuesto mensaje militar fechado el 16 de noviembre de 1977 que narra una intrusión con seres y daños en un silo llamado Sitio L-9. Ese papel es un fraude probado. Bob Pratt lo desmontó en «The Truth About the Ellsworth Case» (MUFON UFO Journal, enero de 1984); Tom Deuley, antiguo oficial de comunicaciones de armamento atómico, verificó que parte del personal citado no estaba destinado allí y que rangos y nombres aparecían mezclados; Brad Sparks señaló que las lecturas de radiación —«1,7 a 2,9 roentgen»— tienen una precisión que ningún instrumento de la época entregaba, y que el texto confunde dosis con tasa. El mensaje carece además de la clasificación que habría exigido una ojiva desaparecida y está redactado, en palabras de sus revisores, como una nota de prensa y no como un informe de incidente nuclear. Se difundió atribuido a Warren York, que lo entregó a Vangard Sciences afirmando haberlo obtenido por FOIA, sin que nunca se presentara sello de entrega, número de solicitud ni agencia respondiente; Sparks apuntó como sospechoso principal a Richard Doty, destinado en Ellsworth entre 1977 y 1978. El NICAP lo cataloga como fraude. Y el dato decisivo para no confundir los dos asuntos es que L-9 y November-5 son instalaciones distintas: Lima-9 y November-5 pertenecían ambas al 68th Missile Squadron, pero son emplazamientos separados. El relato de Woods no es el documento, ni depende de él.

En 2026 apareció el segundo testigo. Un espectador del canal de Jesse Michels localizó en Facebook a un Michael Johnson de Carolina del Sur que había mencionado su paso por Ellsworth entre 1975 y 1977; siguió una llamada en frío en junio y, en agosto, Michels anunció el hallazgo en el pódcast de Joe Rogan. El material difundido es un reencuentro grabado entre los dos hombres medio siglo después. En él Johnson confirma haber visto el objeto —recuerda que era grande, muy luminoso y que estaba muy cerca, a menos de cincuenta pies según su estimación—, pero en lo publicado no confirma el episodio de abducción. Se anunció además que Johnson accedería a una sesión completa de regresión hipnótica ante la cámara, y se abrió una recaudación en línea a beneficio de ambos.

Parte 02

Por qué este caso movió la aguja

Este expediente no entra al corpus por lo que prueba sobre el fenómeno, que es prácticamente nada, sino por una función de desambiguación que ningún otro caso cumple. La consulta «Ellsworth 1977» devuelve, en la práctica, el documento del Sitio L-9, un fraude desmontado desde 1984 que sigue circulando como si fuera un expediente desclasificado. El relato de Mario Woods es un asunto separado, con un testigo identificable, hoja de servicio verificable y una comparecencia ante la AARO, y merece ser evaluado por sus propios méritos y sus propias debilidades, no absorbido por la reputación del papel falso ni blindado por ella. Separar las dos cosas —incluido el detalle de que nombran silos distintos— es el trabajo que justifica la ficha.

Hecha esa separación, la calibración es severa y debe serlo. La aparición de un segundo testigo suena a refuerzo y, examinada, empuja en sentido contrario. Johnson no fue localizado a ciegas: llegó por una búsqueda dirigida a partir del nombre que Woods ya había hecho público, fue contactado en frío y grabado en un reencuentro con el otro testigo, no en una toma de declaración independiente. Lo que corrobora es la capa banal —que hubo un objeto grande, luminoso y cercano—, no la capa extraordinaria, que sigue apoyada en una sola persona. Y la regresión hipnótica anunciada no es una promesa de corroboración futura sino un techo: cualquier detalle que emerja de ella nacerá después de semanas de contacto entre ambos hombres, con la contaminación ya documentada. El corpus tiene el precedente escrito en , donde cuatro testigos «concordantes» que se trataban entre sí y compartían hipnotizador convergieron por contagio y uno acabó admitiendo que la abducción era inventada; aquí la contaminación es previa, pública y anterior a la sesión.

Falta además todo lo que convertiría el testimonio en expediente: no se han producido hojas de servicio, listas de guardia, registros de alarma del centro de control, partes de vehículos, historiales médicos que respalden las dolencias atribuidas al episodio ni informes de investigación de la época. Por eso el posterior carga sobre la narrativa prosaica y deja una indeterminación amplia, y por eso la ficha no lleva el patrón de efectos físicos: el corpus reserva ese patrón para efectos fisiológicos documentados, y aquí están afirmados, no documentados. Lo que movería el caso es material, no relato: un registro de alarma de aquella noche, una hoja de servicio que sitúe a ambos en el mismo turno, o una declaración de Johnson tomada por separado antes del reencuentro. La sesión de hipnosis, por sí sola, no lo hará.

Parte 03

Lo que queda en papel

Evidencia documentada

  1. Hoja de servicio de Mario Woods en la USAF: Security Response Team, 44th Missile Security Squadron, Ellsworth AFB, 1975-1983
  2. Comparecencia de Woods ante la AARO, descrita por él como conversacional y con indicaciones sobre qué podía divulgar
  3. Relato público de Woods, sostenido en apariciones desde abril de 2025
  4. Testimonio grabado de Michael Johnson (2026): confirma un objeto grande, muy luminoso y muy próximo; no confirma la abducción en el material publicado
  5. November-5 identificado como instalación de lanzamiento del 44th Missile Wing, distinta del «Sitio L-9» del documento fraudulento
  6. Fraude del documento del Sitio L-9 establecido por Bob Pratt (MUFON UFO Journal, enero de 1984), Tom Deuley y Brad Sparks; catalogado como fraude por el NICAP
  7. Ausencia de hojas de servicio, listas de guardia, registros de alarma, partes de vehículos, historiales médicos e informes de investigación de la época

Fuentes

  1. NICAP — «Ellsworth incident: A Hoax» (catálogo del caso del 16 nov 1977) Reúne el desmontaje de Pratt, las verificaciones de personal de Deuley y las objeciones técnicas de Sparks sobre las lecturas de radiación.
  2. Pratt, Bob — «The Truth About the Ellsworth Case», MUFON UFO Journal, enero de 1984 Investigación original que estableció el fraude del documento del Sitio L-9; sin edición en línea de acceso abierto.
  3. Measured Unknown — «Jesse Michels' Team Says It Found a Second Witness to Mario Woods' 1977 UFO Account» Cobertura crítica; enumera el material documental que no se ha producido y advierte que el valor depende del contenido de la entrevista, no de la emoción del reencuentro.
  4. Wikipedia — 44th Missile Wing LGM-30 Minuteman Missile Launch Sites Nomenclatura de las instalaciones: escuadrones por letra fonética y emplazamientos 01-11; confirma que Lima-9 y November-5 son sitios distintos del 68th Missile Squadron.
  5. American Alchemy (Jesse Michels) — canal donde se publicó el reencuentro de Woods y Johnson (2026) Fuente del material del segundo testigo; formato de reencuentro grabado, no de declaración independiente.

Ubicación

Campo de misiles del 44th Missile Wing, carretera 79, sur de Rapid City, Dakota del Sur · 43.98°, -103.18°

Distribución de explicaciones

Este caso se clasifica entre las hipótesis del modelo: la barra reparte el 100% según cuánto pesa cada explicación (la incertidumbre se reparte entre las hipótesis que el caso apoya). Sumadas en todo el corpus producen la partición comparable. Es una pregunta distinta de la Probabilidad de arriba: aquella estima qué tan probable es que el caso sea un fenómeno genuinamente no explicado; esta reparte cuál sería la explicación.

Misidentificación69%
No-humano sin gestión estatal16%
Tecnología humana clasificada7%
No-humano + encubrimiento estatal7%
Tecnología adversaria1%

Hipótesis modal: Misidentificación 69% · suma 100%

Se confundió con: Sin objeto único identificado

Juicio analítico estructurado, no frecuencia calibrada. Clasificación forzada: la masa que la evidencia no permite asignar se reparte entre las hipótesis que el caso sí apoya.

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