1944–1945·Valle del Rin (frente occidental)
Frente del Rin · Europa (415th NFS).Foo Fighters
Entre fines de 1944 y 1945, pilotos aliados (sobre todo del 415th Night Fighter Squadron sobre el valle del Rin, y también en el Pacífico) reportaron luces y esferas brillantes que seguían a sus aviones, maniobraban y desaparecían. Los llamaron «foo fighters».
Seguir leyendo el resumen
El control de tierra no tenía aviones enemigos en la zona cuando los pilotos lo consultaban, y las luces no atacaron; se sospechó que eran un arma secreta enemiga. Es el primer fenómeno UAP militar moderno documentado en partes oficiales, anterior a Kenneth Arnold y Roswell, y un caso de control sobre fenómenos «naturales pero no explicados» (plasma, fuego de San Telmo).
Tier A · Aceptable¿Qué significan? →
Evidencia institucional: varios testigos independientes identificados, o documentación oficial de la época, sin un registro instrumental que los corrobore.
Qué fue
65%causa natural o humana
Explicación más probable: atmosférico
Ver el reparto entre las seis explicaciones
Causa natural o humana
Sin causa conocida
Documentos primarios
SHAEF / Air Ministry — mensajes sobre 'night phenomena (foo-fighters)', flak rockets y el 415th Night Fighter Squadron (1944-1945)
Department of War (PURSUE Release 01) · Dominio público · obra del Gobierno de EE. UU. · abrir original
FBI (nov 1957) — entrevista a Wladyslaw Krasuski: vehículo circular ascendente, Alemania 1944
FBI (PURSUE Release 01) · Dominio público · obra del Gobierno de EE. UU. · abrir original
Los años en cuestión
Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, los partes de misión de las tripulaciones aliadas que volaban de noche empezaron a incluir un elemento extraño. Junto a los detalles de los combates sobre el valle del Rin, en la Europa ocupada, los pilotos reportaban luces inexplicables que seguían a sus aviones. Según la crónica de prensa y los relatos posteriores, el primer avistamiento ocurrió en noviembre de 1944: la tripulación de un caza nocturno Bristol Beaufighter del 415th Night Fighter Squadron (el piloto Edward Schlueter, el operador de radar Donald Meiers y el oficial de inteligencia Fred Ringwald) vio entre ocho y diez luces naranjas brillantes a gran velocidad junto al ala izquierda, sin que el radar de a bordo ni el control terrestre registraran nada. Meiers les puso nombre tomando una palabra sin sentido de la tira cómica de bomberos «Smokey Stover»: «foo fighters».
“, incorporado al visor de este caso. En él, el Group Captain E. D. M. Hopkins reconoce que las tripulaciones del Bomber Command venían reportando ”
El patrón se repitió en decenas de misiones. El informe del 415th de diciembre de 1944 lo resumía así: «Hemos encontrado un fenómeno que no podemos explicar; a las tripulaciones las siguen luces que se encienden y se apagan, cambian de color, etc. Las luces se acercan mucho y vuelan en formación con nuestros aviones». Los extractos de los partes de vuelo que la escuadrilla remitió el 30 de enero de 1945 describen una gran luz roja, cinco o seis luces rojas y verdes en forma de T que al principio el piloto tomó por fuego antiaéreo, dos luces que subieron desde el suelo, se nivelaron y se le pegaron a la cola dos minutos «bajo perfecto control en todo momento», estelas amarillas de llama, una luz que lo siguió cinco minutos pese a las maniobras evasivas y otra que se apagó cuando el avión giró hacia ella. Y añade: «En todos los casos en que el piloto llamó al control GCI y preguntó si había un avión en la zona, recibió una respuesta negativa». Nunca atacaron. La hipótesis inmediata de los aviadores, en plena guerra, fue la más prosaica posible dentro del contexto: un arma secreta alemana (quizá un dispositivo psicológico o de seguimiento) diseñada para desorientar a las tripulaciones. El fenómeno no se limitó a Europa: tripulaciones del teatro del Pacífico reportaron observaciones similares contra Japón.
El caso saltó al público de inmediato, lo que es parte de su valor documental. En la Nochevieja de 1944, el corresponsal de guerra de Associated Press Robert C. Wilson pasó el fin de año con el 415th; al día siguiente su crónica sobre los foo fighters apareció en la portada de periódicos de todo Estados Unidos. Así, a diferencia de tantos casos posteriores reconstruidos años después, los foo fighters quedaron registrados casi en tiempo real (en partes militares y en prensa contemporánea) por testigos entrenados (pilotos y operadores de radar) cuya credibilidad profesional no estaba en duda. La cadena de mando no tenía respuesta: el 5 de febrero de 1945 la First Tactical Air Force escribió que no tenía «más información ni explicación» y que «se cree que está justificada una investigación más a fondo», y el 11 de febrero el SHAEF remitió el asunto al Air Ministry. Los relatos posteriores sostienen que tras la guerra no apareció un arma alemana o japonesa que correspondiera a las descripciones.
La lectura más sólida es la de fenómenos físicos atmosféricos y eléctricos mal entendidos en su momento, más que objetos estructurados. El fuego de San Telmo (descargas de plasma en los bordes de las aeronaves), reflejos de cristales de hielo, efectos electromagnéticos y posibles ilusiones de movimiento por el vuelo nocturno explican buena parte de la casuística; el panel Robertson de 1953, dos de cuyos miembros habían participado en su investigación, escribió que «se creyó» que eran fenómenos electrostáticos, electromagnéticos o reflejos en cristales de hielo, pero que «su causa o naturaleza exacta nunca se definió», y Robertson y Alvarez los calificaron de «sin explicar hasta la fecha pero no peligrosos», aunque consideraban que no estaban «fuera del dominio del conocimiento actual de las ciencias físicas». Pero «natural» no es lo mismo que «explicado»: algunas observaciones (objetos que parecían acelerar, maniobrar de forma coordinada y mantener el ritmo de cazas a alta velocidad) no encajan limpiamente en el plasma o el hielo, y permanecen sin una explicación cerrada. Por eso los foo fighters siguen siendo, ocho décadas después, menos un misterio sobre naves que un caso de control sobre lo que la física atmosférica de la época no alcanzaba a nombrar.
Entre los documentos primarios que PURSUE desclasificó figura un memorándum del Air Ministry británico (D.D.I.2) al SHAEF, fechado el 13 de marzo de 1945 y titulado 'Balls of Fire — Red', incorporado al visor de este caso. En él, el Group Captain E. D. M. Hopkins reconoce que las tripulaciones del Bomber Command venían reportando 'fenómenos similares' desde hacía tiempo y propone como explicación más probable que algunas de las supuestas aeronaves fueran cazas Me.262 y, el resto, 'flak rockets' (cohetes antiaéreos); pero concluye que 'todo el asunto sigue siendo algo misterioso' y que 'la evidencia es muy fragmentaria y variada, de modo que aún no puede darse una explicación definitiva y satisfactoria'. El documento fija, en tiempo real y al máximo nivel de la inteligencia aérea aliada, tanto la hipótesis prosaica dominante como la conciencia de sus límites.
Un segundo expediente desclasificado conecta el fenómeno con la Alemania de la guerra desde otro ángulo: un informe del FBI de noviembre de 1957 (incorporado al visor) recoge la entrevista a Wladyslaw Krasuski, que relató haber visto en 1944, cerca de un recinto militar alemán, un gran vehículo circular que ascendía verticalmente. Es un testimonio retrospectivo y de segunda mano, sin corroboración, pero ilustra cómo la posguerra entrelazó los 'foo-fighters' aliados con los rumores de armas circulares alemanas, una asociación que conviene tratar con cautela: el relato de Krasuski no prueba un origen tecnológico nazi, solo documenta la persistencia de esa narrativa.
Por qué importa
Los foo fighters importan por dos cosas que casi nunca coinciden: son cronológicamente el primer fenómeno UAP militar moderno, anterior a Kenneth Arnold (1947) y a Roswell, y están documentados casi en tiempo real, en partes militares y prensa contemporánea, por testigos entrenados. Eso los blinda contra la crítica habitual de la reconstrucción tardía. Su valor es además metodológico: son el caso de control de la categoría «natural pero no explicado». La explicación que propuso el panel Robertson (fenómenos electrostáticos como el fuego de San Telmo, o reflejos en hielo) es mundana, y la inteligencia aérea británica de 1945 prefería otra igual de prosaica: unos pocos podían ser cazas Me 262 y el resto, cohetes antiaéreos; pero que sea mundana no significa que esté resuelto, y una fracción de las observaciones resiste esa lectura. Encarnan, así, la distinción que el sitio insiste en marcar entre el eje de la evidencia y el de la explicación: testimonio profesional fuerte, sin instrumentación que lo fije, sobre un fenómeno probablemente físico y aún sin nombre cerrado.
Lo que queda en papel
Evidencia documentada
- Informe del 415th Night Fighter Squadron de diciembre de 1944 («un fenómeno que no podemos explicar») y extractos de sus partes de vuelo del 14-15 de diciembre de 1944 al 29-30 de enero de 1945, remitidos el 30 de enero; la tradición fecha el primer avistamiento en noviembre de 1944 (Schlueter, Meiers y Ringwald).
- Testigos entrenados (pilotos y operadores de radar) y observaciones repetidas en decenas de misiones sobre el Rin y el Pacífico.
- Cobertura de prensa casi en tiempo real: crónica de Robert C. Wilson (Associated Press), portada en EE.UU. a inicios de 1945.
- En todos los casos en que el piloto preguntó al control GCI si había un avión en la zona, la respuesta fue negativa; las luces nunca atacaron, y algunas se describieron como estelas de llama o luces que subían desde el suelo.
- La First Tactical Air Force (5 feb 1945) no tenía explicación y pidió más investigación; el Air Ministry (marzo de 1945) sugirió cazas Me 262 y cohetes antiaéreos, pero admitió que «todo el asunto sigue siendo algo misterioso».
- El panel Robertson (1953): «se creyó» que eran fenómenos electrostáticos, electromagnéticos o reflejos en cristales de hielo, pero «su causa o naturaleza exacta nunca se definió».
Fuentes
- Foo fighter — Wikipedia — Fuente secundaria: síntesis del fenómeno.
- Smithsonian — 'What Were the Mysterious Foo Fighters Sighted by WWII Night Flyers?' — Reseña histórica del fenómeno y sus testigos.
- Report of Meetings of Scientific Advisory Panel on Unidentified Flying Objects (Panel Robertson, CIA, 1953) — Juicio del panel sobre los foo fighters: causa «nunca definida», «sin explicar hasta la fecha pero no peligrosos».
- SHAEF / Air Ministry — expediente sobre el «night phenomenon» del 415th Night Fighter Squadron (1944-1945, PURSUE) — Informe de diciembre de 1944, extractos de partes de vuelo, cadena de mando y memorando «Balls of Fire — Red».
Casos relacionados