1966·Carretera 79, cerca de Haynesville (norte de Luisiana)

Estados Unidos.Haynesville · un físico y su familia ven una luz en el bosque

El 30 de diciembre de 1966, el físico atómico Louie A. Galloway y su familia vieron desde la carretera 79, cerca de Haynesville (Luisiana), una luz rojo anaranjada que pulsaba por debajo de las copas de los árboles y por unos segundos se volvió blanca e intensa. Según un artículo de 2025, la Fuerza Aérea lo registró como no identificado; el informe Condon, en su Caso 10, concluyó que la fuente «siguió sin identificarse» y calificó de muy dudosa la potencia de cientos de megavatios que calculó el testigo. En junio de 2025, Vallée, Dini y Mestchersky lo reanalizaron en Progress in Aerospace Sciences a partir de una muestra de corteza quemada.

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Evidencia limitada: un solo testigo, un testimonio recogido años después o un relato sin documentación primaria de la época.

Qué fue

81%sin causa conocida

La evidencia no alcanza para decidir entre las explicaciones

Sin causa conocidaCausa natural o humana
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Sin causa conocida

Indeterminado70%
No humano, sin control de ningún Estado8%
No humano, ocultado por un Estado3%

Causa natural o humana

Luz o actividad humana · Llama industrial15%
Tecnología humana clasificada3%
Tecnología adversaria1%
Si fue algo ordinario, lo más probable es: luz o actividad humana · llama industrial. Por qué: La única causa ordinaria propuesta es la de un participante del foro escéptico ufo-scepticisme (ago 2026): la antorcha de un pozo de FINA junto a la carretera 79, del lado de Luisiana, suponiendo que el testigo situó mal el lugar («l'hypothèse “torchère” est assez consistante»).
Leer el porqué completoEl informe Condon da apoyo parcial a ese supuesto (el juicio del testigo sobre sus posiciones «puede haber sido seriamente inexacto») pero también lo contradice: según el barrido del propio testigo, las cinco petroleras de la zona no tenían registro de quemas y no hubo «fires, flares, or other night activity» en el año anterior. La propuesta ubica el pozo con mapas actuales, no de 1966.
(Foro ufo-scepticisme (ago 2026) · informe Condon, vol. 1 (DTIC AD0680975), Caso 10 ↗)

Qué pasó

La noche del 30 de diciembre de 1966, hacia las 20:30, el doctor Louie A. Galloway, de 31 años y profesor de física atómica, conducía hacia el norte por la carretera 79, entre bosques, cerca de Haynesville, en el norte de Luisiana, con su esposa, de 28 años, y sus dos hijos, de cinco y siete. El cielo estaba muy cubierto, con niebla, llovizna ligera y las nubes a unos 300 pies; no se vieron relámpagos. La esposa le señaló un resplandor rojo anaranjado que asomaba entre los árboles y por encima de ellos, a la izquierda. Parecía salir de algo situado bajo las copas, vista a través de la niebla como un hemisferio luminoso, y pulsaba con regularidad, del rojo apagado al naranja brillante, cada dos segundos más o menos.

De pronto la luz se volvió blanca e intensa durante unos cuatro segundos: eclipsó la luz de los faros sobre la calzada, iluminó el paisaje proyectando sombras de los árboles, obligó al conductor a taparse los ojos y despertó a los niños; luego volvió a pulsar. No se oyó ningún sonido. Un kilómetro más adelante, según el informe Condon, el conductor paró y observó la luz desde fuera, otra vez con su resplandor original; seguía allí cuando se marchó, unos cinco minutos después.

Galloway informó del avistamiento a la base aérea de Barksdale. El informe llegó a comienzos de 1967 al Proyecto Blue Book de la Fuerza Aérea, que según un artículo de 2025 lo registró como no identificado, y al proyecto de la Universidad de Colorado que dirigía Edward Condon. El testigo intentó medir la luz: trazó sobre una foto aérea las direcciones en que la vio y situó la fuente a entre 1.000 y 1.400 yardas. Primero estimó unos 800 megavatios. Luego juzgó que, en la fase intensa, la luz era apenas perceptiblemente más fuerte que la de sus faros, que sumaban 175 vatios, a diez metros delante del coche, y con esa comparación calculó unos 500 megavatios. Él mismo advirtió que la potencia total podía ser bastante menor si la luz iba concentrada en un haz.

En una carta del 28 de febrero de 1967 que cita el artículo de 2025, el mayor Donald R. Ryan, oficial investigador de la Fuerza Aérea, informó a la División de Tecnología Extranjera de Wright-Patterson de que el testigo situaba la luz a entre 0,7 y 1,2 millas de la carretera y le calculaba de 400 a 1.200 megavatios, y dio su «most strong recommendation» de cooperar con él para resolver «this unexplained light».

El proyecto Condon lo investigó, aunque «no se refería específicamente a un ovni», por las credenciales del testigo, el parecido con otros informes y por si la luz se repetía o dejaba efectos de calor. Unas diez semanas después del suceso, los investigadores Saunders y Wadsworth vigilaron la zona de noche por si la luz reaparecía y recorrieron a pie el lugar donde se suponía que estaba. Encontraron, en sus palabras, poco más que árboles, maleza y pozos de petróleo. Una zona quemada algo más radiactiva de lo normal resultó ser una mancha de crudo incendiada junto a una estación de bombeo, como otras de la zona. Nada parecía relacionado con la luz. Según el artículo de 2025, el equipo no logró ubicar el sitio exacto. Más tarde, pilotos de Barksdale sobrevolaron el bosque de noche con fotografía infrarroja, y un oficial trasladado entregó después al testigo unas sesenta de esas fotos.

Cuando el equipo se fue, Galloway siguió investigando, y el informe Condon recoge lo que él contó. El jefe de despachadores del ferrocarril que cruza la zona declaró que esa noche no había trenes en ochenta kilómetros a la redonda. Las líneas de alta tensión más próximas estaban a unos catorce kilómetros al oeste. Las cinco petroleras de la zona no tenían registro de quemas de gas, roturas de conducciones ni incendios cerca del lugar, y en el año anterior no había habido allí fuegos, antorchas ni ninguna otra actividad nocturna. Las anomalías de radiación de la región parecían ligadas a pozos o a antiguos emplazamientos de tanques. Un vecino que cazaba allí desde hacía años notó una fuerte caída de la caza desde finales de 1966. A petición suya, los fotointérpretes de Barksdale examinaron fotos aéreas de la zona: algunos elementos quedaron sin identificar, pero ninguno parecía relacionado con el avistamiento.

De las observaciones de vecinos que reunió Galloway, el informe Condon solo detalla una: un testigo vio unos seis días antes, también hacia las 20:30, una luz blanca brillante parecida cerca del mismo sitio; las demás, dice, «no parecían aportar nada» para aclarar la suya. El artículo de 2025 recoge dos que nunca se notificaron. El 24 de diciembre, la fecha del testigo de Condon, los Taylor vieron entre las 20:00 y las 21:00 una luz blanca muy brillante bajo las copas, tres millas al norte de Haynesville; el 26, los Cockerell, que iban hacia el norte por la misma carretera, vieron durante varios segundos una luz blanca brillante que iluminó el bosque y la calzada «in all directions around their car».

El informe Condon advierte de que «aparece una discrepancia significativa en el registro». En un informe formal del 5 de abril de 1967, el testigo estimó la luz de la fuente sobre la carretera en al menos cien veces la de los faros. En una carta del 3 de junio de 1967 dijo que la de los faros, a diez metros por delante, era una diferencia apenas perceptible mayor que la de la fuente, y sobre esa versión se hizo el cálculo de los 500 megavatios. En una conversación telefónica del 13 de septiembre de 1968, que el informe reconoce muy alejada del suceso, dijo no recordar ninguna diferencia entre las dos luces sobre la carretera seis metros por delante. Son tres versiones en diecisiete meses. El informe recoge esa segunda versión de dos maneras: en los resultados, la luz fue apenas más fuerte que los faros; en el comentario, los faros fueron apenas más fuertes que la luz.

El informe explica por qué esa medición no sostiene ninguna cifra. En una noche oscura y lluviosa, el juicio del testigo sobre sus posiciones al tomar las direcciones «puede haber sido seriamente inexacto», y la lluvia, la excitación y el deslumbramiento hacían muy imprecisa su comparación con los faros. No se sabía cómo se repartía la luz de estos ni con qué ángulo daba en la calzada (ni si iban en luces largas o cortas); la luz desconocida, vista entre árboles desde un coche en marcha, sumada a un resplandor sobre las copas quizá reflejado en las nubes y atenuada por la lluvia y la niebla, caía en un ángulo «realmente indefinible». «En tales circunstancias, la fotometría es tosca de verdad». Como nada se sabía del mecanismo de la fuente, de su eficiencia frente a unos faros ni de si radiaba en un haz o en todas direcciones, el valor de varios cientos de megavatios «es altamente dudoso». El informe (↗) lo publicó como su Caso 10 y concluyó en el capítulo primero que «la fuente siguió sin identificarse».

Más tarde, Galloway volvió al bosque con colegas y dio con un claro de unos nueve metros de diámetro cuyos árboles del borde tenían la corteza ennegrecida del lado que miraba al centro, un daño que atribuyeron a la luz del objeto y no a una fuente de calor. Según el artículo de 2025, el lugar está a 1.200 yardas al oeste de la carretera 79 y a 3,6 millas al norte de Haynesville, ya en Arkansas, a una milla de la frontera. Galloway recogió fragmentos de esa corteza. En octubre de 1978 se enviaron a una gran instalación atómica estadounidense, que los devolvió sin comunicar resultados, y Vallée los recuperó en agosto de 1979. En septiembre de 2026 contó que los conserva a la espera de un método de análisis que no corte la madera.

En junio de 2025, Vallée publicó el caso en Progress in Aerospace Sciences, volumen 156, artículo 101098, con Luc Dini, Geoffrey Mestchersky y Nicolas Niasse, en un número especial sobre UAP. Con un modelo numérico de cómo se propaga el calor en la corteza, los autores revisan la potencia a entre 500 y 900 megavatios y calculan que la superficie pudo pasar de 20 °C a más de 760 °C en segundos. La medición de su radiación gamma halló los elementos radiactivos naturales más cesio-137, con diferencias visibles frente a muestras de control resguardadas de la fuente. El artículo da dos distancias que no casan: 1.200 yardas al oeste de la carretera en sus datos básicos y 550 metros entre el coche y la fuente en su cálculo.

Por qué importa

Condon escribió que el caso interesaba sobre todo por lo difícil que era explicar cualquier luz allí en una noche así y por la altísima potencia atribuida, una estimación que «implica grandes incertidumbres». Sesenta años después llegó a una revista aeroespacial revisada por pares; su cobertura lo presentó como el primer caso ovni que lo consigue, aunque Vallée y Garry Nolan ya habían publicado en esa revista en 2022 un artículo sobre técnicas para analizar materiales, no sobre un caso. Pero la cifra de cientos de megavatios sale de una comparación a ojo con los faros, en una noche de lluvia, que el testigo contó de tres maneras distintas, y el modelo de 2025 parte de ese mismo dato: un cálculo térmico mejor no corrige una medición de partida según la cual la luz era apenas más brillante que los faros.

Una antorcha de gas en un pozo, rojo anaranjada, pulsante y silenciosa a mil yardas, encajaría con lo descrito. En agosto de 2026, un participante del foro escéptico francés ufo-scepticisme lo propuso: señaló un emplazamiento con antorchas de FINA junto a la carretera 79, del lado de Luisiana, leyó también las luces de los Taylor y los Cockerell como «dégazage de torchère» y concluyó que «l'hypothèse “torchère” est assez consistante», aunque admitió no tener todos los datos iniciales. La propuesta supone que el testigo situó mal el lugar: el foro prolonga un tramo recto de la carretera a la salida de Haynesville y llega a esas antorchas. Ubica el pozo con mapas actuales, no de 1966. No se ha publicado ninguna réplica escéptica en una revista.

El registro apoya en parte ese supuesto: Condon dudó de las posiciones que dio el testigo, y el informe anota que la carretera no era recta; las distancias que dio el testigo cambian de una fuente a otra, y el equipo de Colorado no encontró el sitio exacto. En contra, el artículo de 2025 sitúa el claro en Arkansas, al otro lado de la frontera respecto de esas antorchas, aunque esa ubicación también sale del testigo; y el barrido del testigo, que el foro no discute, no halló quemas ni actividad nocturna en ninguna de las cinco petroleras. Ese barrido lo hizo el propio testigo, y el informe solo recoge lo que él contó.

La prueba física no pasó por ninguna institución: el claro y la corteza salen del trabajo posterior del testigo y sus colegas, y la muestra estuvo siempre en manos privadas. El cesio-137 es la huella de los ensayos nucleares atmosféricos y está en toda la materia orgánica de los años sesenta. El artículo sostiene que aparece con claridad en la muestra expuesta y no en la de control, y que por eso no sería lluvia radiactiva; descarta también las centrales nucleares, sin accidentes antes de 1966. Pero reconoce que no pudo medir la actividad del cesio por la forma poco habitual de la muestra, y la comparación descansa en dos fragmentos cuya historia entre 1966 y el análisis solo consta por la palabra de quienes los guardaron. En el foro se objeta, de forma informal, que el ennegrecimiento de los troncos es irregular, que hoy se ven desde la carretera pinos con la corteza ennegrecida y que el claro no se distingue en la foto infrarroja donde los autores sitúan el sitio.

Documentos y fuentes

Documentos

Informe Condon (1968), caso 10: «South Central, Winter 1966»

Volumen 1 del «Scientific Study of Unidentified Flying Objects», el estudio de la Universidad de Colorado para la Fuerza Aérea dirigido por Edward Condon, en la copia del Defense Technical Information Center (AD0680975).

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El caso 10 trata Haynesville bajo el epígrafe «Case 10 / South Central / Winter 1966 / Investigators: Saunders, Wadsworth», porque el informe etiquetó sus casos de campo por región y estación, no por localidad; recoge el relato del testigo, la discrepancia en el registro y el veredicto del proyecto de que la cifra de potencia atribuida a la luz es «altamente dudosa». El nombre del pueblo solo aparece en el capítulo primero, como ejemplo de «una situación común… en la que la falta de evidencia hizo la investigación totalmente inconcluyente», y en el índice del volumen 3 (DTIC AD0680977): «Haynesville, La. case, 87-101». El título «Pulsating Light Seen from Car; No Explanation» es de la edición HTML de NCAS, no del informe.

Defense Technical Information Center · AD0680975, vol. 1 (1969), espejo de archive.org; caso 10 en las páginas 369-373 del escaneo · ver fuente

Evidencia documentada

  1. Informe Condon, Caso 10 (investigadores Saunders y Wadsworth): la inspección de la zona diez semanas después «no reveló ninguna explicación de la luz»; solo halló árboles, maleza, pozos de petróleo y una mancha de crudo incendiada con algo de radiactividad, sin relación con la luz. El capítulo primero concluye que «la fuente siguió sin identificarse».
  2. Medición del propio testigo, según el informe Condon: fuente a 1.000–1.400 yardas; fase intensa apenas más fuerte que sus faros de 175 vatios a diez metros; unos 500 megavatios tras una estimación previa de unos 800. El informe concluye que el valor de varios cientos de megavatios «es altamente dudoso».
  3. Informe Condon: «aparece una discrepancia significativa en el registro». El 5 de abril de 1967 el testigo dio la fuente como al menos cien veces los faros; el 3 de junio de 1967, los faros como una diferencia apenas perceptible mayor que la fuente (base del cálculo de 500 megavatios); el 13 de septiembre de 1968 no recordaba ninguna diferencia.
  4. Barrido del testigo recogido en el informe Condon: ningún tren en 80 km esa noche; líneas de alta tensión a 14 km al oeste; las cinco petroleras de la zona, sin registro de quemas, roturas ni incendios, y sin fuegos, antorchas ni otra actividad nocturna en el año anterior.
  5. Carta del mayor Donald R. Ryan, oficial investigador de la Fuerza Aérea, a la División de Tecnología Extranjera de Wright-Patterson (28 de febrero de 1967), citada en el artículo de 2025: el testigo situó la luz a 0,7–1,2 millas y le calculó 400–1.200 megavatios; Ryan recomendó cooperar con él para resolver «this unexplained light».
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  1. Otras luces cerca del lugar: el informe Condon recoge la de un testigo unos seis días antes, hacia las 20:30; el artículo de 2025, la de los Taylor (24 de diciembre de 1966, luz blanca muy brillante bajo las copas, tres millas al norte de Haynesville) y la de los Cockerell (26 de diciembre, luz blanca brillante durante varios segundos en la carretera 79).
  2. Vallée, Dini y Mestchersky, Progress in Aerospace Sciences 156, art. 101098 (junio de 2025): modelo térmico de la corteza, potencia revisada a 500–900 megavatios, superficie de 20 °C a más de 760 °C en segundos, y cesio-137 en la muestra expuesta y no en la de control, sin que se pudiera medir su actividad.
  3. Custodia de la muestra según el artículo de 2025: corteza recogida por el testigo en un claro de unos nueve metros, enviada en octubre de 1978 a una instalación atómica estadounidense, devuelta sin resultados y recuperada por Vallée en agosto de 1979.

Fuentes

  1. Condon, E. U. (dir.) — «Scientific Study of Unidentified Flying Objects», Caso 10 (1969) — Edición HTML de NCAS, que da a los casos epígrafes descriptivos propios (aquí, «Pulsating Light Seen from Car; No Explanation»). El texto oficial —volumen 1, DTIC AD0680975— lo titula «Case 10 / South Central / Winter 1966» y el visor enlaza su copia en archive.org.
  2. Condon, E. U. (dir.) — «Scientific Study of Unidentified Flying Objects», volumen 1, texto oficial (Defense Technical Information Center, AD0680975) — Fuente de todas las citas literales del informe en esta ficha. Es la copia que enlaza el visor.
  3. Vallée, J. · Dini, L. · Mestchersky, G. — «Estimates of radiative energy values in ground-level observations of an unidentified aerial phenomenon: New physical data», Progress in Aerospace Sciences 156, art. 101098 (jun 2025) — Reanálisis con revisión por pares; DOI 10.1016/j.paerosci.2025.101098. La página de Elsevier solo muestra el resumen; el texto completo se consultó en el PDF que publica 3AF (fuente siguiente).
  4. Vallée, J. & Nolan, G. — «Improved instrumental techniques, including isotopic analysis, applicable to the characterization of unusual materials…», Progress in Aerospace Sciences (2022) — Precedente del mismo autor en la misma revista, citado aquí para acotar el «primer caso con revisión por pares»: es un paper de métodos, no un estudio de caso. También se cita en el caso de Council Bluffs de 1977.
  5. 3AF — ficha del artículo (10 jun 2025), con Nicolas Niasse acreditado además de los tres autores — Confirma autoría y afiliaciones CNES-GEIPAN / 3AF Sigma2 y enlaza el PDF íntegro del artículo, fuente de la carta del mayor Ryan, las observaciones de los Taylor y los Cockerell y la custodia de la muestra.
  6. Vallée, J. · Dini, L. · Mestchersky, G. — texto completo del artículo (PDF alojado por 3AF) — Catorce páginas: carta del mayor Ryan (28 feb 1967), encuesta local del testigo, vuelos infrarrojos de Barksdale, custodia de la muestra y espectrometría gamma.
  7. «Jacques Vallée's final report» — Reality Check con Ross Coulthart, NewsNation (15 sep 2026) — Entrevista donde Vallée cuenta que conserva la muestra de corteza esperando un método no destructivo. El sitio responde 403 a clientes automatizados.
  8. Ovniología — cobertura del artículo (ago 2025) — Fuente secundaria útil por el detalle del claro y la corteza, pero con un error a no propagar: lee las 1.000-1.400 yardas de distancia del informe Condon como si fueran megavatios.
  9. Foro ufo-scepticisme — «Haynesville, 30 décembre 1966 Lousiane>Arkansas - UAP et 1400MW» (usuario «marcassite», ago 2026) — Fuente secundaria informal: única propuesta publicada de una explicación convencional (antorcha de un pozo de FINA junto a la carretera 79, suponiendo que el testigo situó mal el lugar); no discute el barrido del informe Condon, que se le opone.

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