1952·Patio de un instituto de huérfanos de guerra, Sassari (Cerdeña)

Italia.Sassari · un profesor ve cruzar el cielo una esfera verde azulada

La noche del 27 de agosto de 1952, el profesor Giovanni Battista Sias vio en Sassari una esfera verde azulada, algo mayor que la luna llena, que cruzó el cielo de este a oeste en tres a cinco segundos, se apagó y reapareció dejando una cinta luminosa. Su primera idea fue un aerolito, pero en el artículo que publicó al día siguiente ya la creía iluminada por el Sol a cientos o miles de kilómetros; un astrónomo del observatorio vaticano cuantificó después esa idea, y Sias habló de «intervención celestial». Quince meses después lo contó a la embajada de EE. UU., cuyo agregado aéreo lo halló inteligente, pero muy intenso y casi un fanático.

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Evidencia limitada: un solo testigo, un testimonio recogido años después o un relato sin documentación primaria de la época.

Qué fue

67%causa natural o humana

Explicación más probable: meteoro o bólido

Causa natural o humanaSin causa conocida
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Causa natural o humana

Objeto astronómico · Meteoro o bólido65%
Tecnología humana clasificada1%
Tecnología adversaria1%

Sin causa conocida

Indeterminado27%
No humano, sin control de ningún Estado4%
No humano, ocultado por un Estado2%
Por qué: La carta de Sias, traducida en el informe del agregado: «My first idea was that such a phenomenon was due to an aerolite».
Leer el porqué completoLa propuesta es débil y está en disputa, no refutada: el testigo la descartó solo porque le pareció «evident» que la luz venía del Sol, una inferencia que contradice su primera impresión de que el objeto estaba «very close to the earth» y que nada en el expediente comprueba; el astrónomo Junkes calculó a partir de esa premisa, sin ponerla a prueba, que el objeto estaría a más de mil kilómetros. No hay otros testigos con declaración propia ni registros de un bólido esa noche. La duración de tres a cinco segundos, el color verde azulado, la cinta luminosa y los apagones y reavivados casan con un meteoro brillante.
(Informe IR-700-53 del agregado aéreo en Roma (15 dic 1953), traducción de la carta de G. B. Sias del 19 nov 1953 ↗)

Qué pasó

La noche del 27 de agosto de 1952, a las 21:45, el profesor Giovanni Battista Sias paseaba rezando el rosario por el patio del instituto de huérfanos de guerra de la Brigada Sassari, bajo las ventanas del dormitorio, a la hora en que la trompeta del cuartel Gonzaga tocaba silencio. Así lo contó él mismo en un artículo que publicó al día siguiente el diario local «Corriere dell'Isola». Según su relato, la noche era estrellada, sin luna y todavía tórrida, con un cielo que llevaba tres meses despejado. Le llamó la atención una nubecilla transparente que venía del este, aislada en medio del cielo; mientras la miraba, una esfera de un brillo asombroso pareció salir de la Vía Láctea. «I had the impression that it was very close to the earth», escribió: era algo mayor que la luna llena, de color verde azulado, plateada como el nácar y con vetas metálicas en el lado derecho, y avanzaba a una velocidad vertiginosa de este a oeste, apareciendo de golpe «as if it came out of a thick shadow». Desapareció al cabo de un segundo y dejó una línea o cinta luminosa de un séptimo de su grosor; reapareció entera, volvió a desaparecer dejando la línea, regresó idéntica y por fin se perdió hacia el horizonte. Todo duró de tres a cinco segundos.

Sias escribió que su primera idea fue un aerolito, pero la descartó porque le parecía «evidente» que la esfera brillaba con luz del Sol, como la Luna. Sobre el movimiento razonó que ningún objeto humano podría ir tan deprisa, ni aunque volara a 50 o 60 kilómetros de altura, y que, si venía del espacio, desde mucho más arriba, su movimiento podía ser en parte o del todo aparente, igual a la velocidad de la Tierra en su órbita, unos 30 kilómetros por segundo. Sobre la luz dedujo que debía de estar a cientos o miles de kilómetros de altura, saliendo del cono de sombra de la Tierra, iluminada por un Sol que se había puesto dos horas y media antes, y la situó a unos 45 grados sobre el horizonte, hacia el sur. Para disipar la duda de una ilusión óptica nombró a otros dos testigos: un huérfano llamado Brau, que aún no se había acostado y vio la esfera por la ventana del dormitorio, y un tal señor Piccolo, guarda de una empresa, «Valmascheri» en la traducción, a unos tres kilómetros en línea recta de Sassari. Ninguno de los dos tiene declaración propia en el expediente: solo existen en el texto de Sias.

Después acudió a un astrónomo, el padre Junkes, a quien presenta como director del observatorio vaticano de Castel Gandolfo. Entre los datos que le pasó, la aparición duró de tres a cinco segundos «in South-West direction», no de este a oeste como en el artículo: el propio testigo dio dos rumbos distintos, y de ahí que los resultados vengan en pares. Según la carta, tras unos días de estudio Junkes estimó la posición de los observadores en 40° 45' norte y 8° 33' este, situó el Sol a las 21:45 a 27° 41' bajo el horizonte, con un azimut de 133° 36' contado desde el sur por el oeste, y calculó que la visual a 45 grados salía de la sombra de la Tierra a unos 1.681 kilómetros hacia el sur o a unos 1.091 hacia el suroeste. A esas distancias, medio grado de diámetro aparente equivaldría a 14,67 o 9,25 kilómetros, y Junkes concluyó que el objeto no podía ser un «platillo volante» terrestre iluminado por el Sol porque sería demasiado grande. En otra carta atribuyó los colores verde, azul y plata a la cantidad de hierro y níquel que contienen muchos cuerpos astrales. Sias reconoce que ninguna de las numerosas hipótesis que propusieron el astrónomo y él fue del todo satisfactoria, y presenta como «quite reasonable» la suya: una esfera discoidal que mostraba al Sol alternativamente su cara, con una línea de dos kilómetros de ancho y un movimiento ondulatorio.

Quince meses después, el 19 de noviembre de 1953, Sias envió todo esto a la embajada de Estados Unidos en Roma con unas «observaciones personales». Afirma que la nube fue una señal para su atención, que no se atreve a decir que la esfera llevara seres no humanos, «but the heavenly intervention is too evident»; que su luminosidad «cannot even be compared with the brightness of full moon in a clear night», con colores «that cannot be found on earth»; y que el privilegio no era solo para él: el fenómeno ocurrió en el instituto de huérfanos de la Brigada Sassari, la custodia de Trieste, que esperaba su segunda liberación de manos de Estados Unidos. Sigue un elogio del destino de ese país, con una cita de la Eneida, y un resumen de «datos científicos»: que la esfera no era una invención humana, «the secret, now disclosed, of the measuring system of such apparitions» y el propósito de elegir un pueblo como guía de la humanidad bajo la guía de Dios. Termina ofreciendo a la oficina aérea de la embajada «the secret and the property» de su escrito y pidiendo que se le conceda, como recompensa para el instituto de huérfanos y el E.N.A.L.L.I., lo que había solicitado en una carta a la embajadora «Clara Luce» (Clare Boothe Luce), mencionada en una respuesta del coronel Anthony Mony del 3 de julio de 1953.

El teniente coronel Joseph A. Woida, agregado aéreo interino en Roma, lo remitió en el informe IR-700-53 del 15 de diciembre de 1953, con la fuente «Prof. G. B. Sias» y la evaluación «D-4». En sus comentarios dice que entrevistó a Sias y que le pareció inteligente, agradable y muy deseoso de contar su historia; que el profesor estaba convencido de que, o bien Estados Unidos había logrado avances científicos desconocidos para el resto del mundo, o bien el fenómeno era sobrenatural o lo había provocado otro Gobierno en Italia; y que era un individuo muy intenso que, sin ser exactamente un fanático, se acercaba mucho a ese título. La portada sitúa el avistamiento el 28 de agosto, que es la fecha del artículo, no la de la noche que el artículo describe. Anuncia como anexo un croquis del profesor «of what he thought he saw», y la copia de PURSUE, de cinco páginas, no lo incluye.

La copia del informe que llegó al Centro de Inteligencia Técnica Aérea está en Project Blue Book, archivada por esa fecha equivocada: junto con otros papeles fechados el 28 de agosto de 1952, como el avistamiento de una tripulación de B-29 frente a la costa del Pacífico, en una carpeta sin fecha de mes. Esa copia lleva anotados a mano «28 Aug», el número «ATIC 161647» y «w/1 incl (A) ATISDIB 11 Feb 54», es decir, que el croquis llegó al centro en febrero de 1954; tiene tachado el nombre de Sias en la traducción y conserva el croquis, precedido de una hoja que dice «This case includes one (1) large drawing»: tres discos rayados, unidos por una banda vertical, y una nube en el borde del papel. En la carpeta no hay tarjeta ni conclusión para Sassari.

Por qué importa

Lo que Sias describe, una esfera verde azulada más brillante que la luna llena que cruza el cielo en tres a cinco segundos, se apaga y se reaviva dejando una cinta luminosa y se pierde hacia el horizonte, es la descripción habitual de un bólido, y él mismo lo pensó primero. Lo descartó por una inferencia, la de que la luz era reflejo del Sol, que va contra su propia primera impresión de que el objeto estaba «very close to the earth» y que nada en el expediente comprueba; el cálculo de Junkes parte de esa premisa sin ponerla a prueba, da por hecho que el objeto salía de la sombra de la Tierra y mide qué tamaño tendría allí. Con nuestro propio cálculo, si a esas distancias de 1.091 a 1.681 kilómetros hubiera recorrido 10 grados de cielo en cuatro segundos, se movería a unos 50 a 75 kilómetros por segundo, más rápido que cualquier cuerpo en órbita terrestre. Un cuerpo interplanetario podría ir a esa velocidad, así que lo decisivo es la combinación: un objeto de varios kilómetros, iluminado a más de mil kilómetros, que cruza el cielo en segundos y se apaga y reaparece. Y 10 grados es un mínimo, porque Sias lo perdió hacia el horizonte. Un meteoro a unos 100 kilómetros de altura cruza ese arco sin dificultad. Junkes, por su parte, atribuyó los colores al hierro y el níquel de los «astral bodies», los mismos metales de muchos meteoroides, aunque él pensaba en un objeto a más de mil kilómetros.

Dos cálculos propios contrastan los datos de la carta. Las cifras de Junkes cuadran: en Sassari el Sol estaba a unos 27 grados bajo el horizonte a las 21:45, hora de Italia, y se había puesto hacia las 19:10, unas dos horas y media antes, como escribe Sias. La noche, en cambio, no era del todo sin luna: una luna creciente iluminada al 43 % estaba unos 2 grados sobre el horizonte, al suroeste, y se puso hacia las 22:00; tan baja, cualquier edificio o el relieve la ocultaba, y no explica un objeto que se movió en segundos.

Como prueba, el caso descansa en un solo testigo con nombre y apellido. Los otros dos solo aparecen en su relato, el informe oficial llega quince meses después y transmite por escrito lo que el profesor quiso contar, y el agregado lo calificó con una «D», fuente que no suele ser fiable, y un «4», información dudosa. Al mismo tiempo, el documento importa por cómo funcionaba el sistema: un agregado aéreo entrevistó en persona a un civil que escribía a la embajada, dejó por escrito su juicio sobre él y envió el croquis a la sección de fenómenos aéreos, que lo archivó por una fecha equivocada y sin tarjeta, de modo que nunca recibió una conclusión.

Documentos y fuentes

Documentos primarios

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DOW-UAP-D157 — Informe de inteligencia aérea del agregado en Roma sobre la esfera de Sassari

Formulario AF 112, informe IR-700-53 de la agregaduría aérea de EE. UU. en Roma, fechado el 15 de diciembre de 1953 y firmado por el teniente coronel Joseph A. Woida, agregado aéreo interino; fuente, «Prof. G. B.

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Sias», evaluación «D-4», con copia a la sección de fenómenos aéreos ATIAE-5. La primera página recoge la entrevista del agregado con Sias; las páginas 2 a 5 traducen su carta del 19 de noviembre de 1953 a la embajada, con el artículo del «Corriere dell'Isola» del 28 de agosto de 1952, los cálculos del astrónomo Junkes y sus observaciones personales. El croquis que anuncia como anexo no está en esta copia.

Agregaduría aérea de EE. UU. en Roma (PURSUE Release 07) · Dominio público · obra del Gobierno de EE. UU. · abrir original

Evidencia documentada

  1. Informe IR-700-53 (formulario AF 112) de la agregaduría aérea de EE. UU. en Roma, 15 de diciembre de 1953, teniente coronel Joseph A. Woida, agregado aéreo interino: fuente «Prof. G. B. Sias», fecha de la información «August», evaluación «D-4», un croquis anexo y copia a la sección ATIAE-5
  2. Comentarios del agregado en el mismo informe: entrevistó a Sias, lo halló inteligente y muy deseoso de contar su historia, convencido de un avance secreto de EE. UU., de algo sobrenatural o de la obra de otro Gobierno en Italia, y «very intense», casi un fanático
  3. Traducción del artículo de Sias en el «Corriere dell'Isola» del 28 de agosto de 1952: 27 de agosto a las 21:45, nubecilla aislada que venía del este, esfera verde azulada algo mayor que la luna llena, de este a oeste, que se apagó y reapareció dejando una línea luminosa de un séptimo de su grosor, de tres a cinco segundos, a unos 45 grados hacia el sur
  4. El mismo artículo: su primera idea fue un aerolito, descartada porque le parecía evidente que la luz venía del Sol; nombra como testigos a un huérfano llamado Brau y a un guarda llamado Piccolo, a unos tres kilómetros, sin declaración propia en el expediente
  5. Cálculos atribuidos al astrónomo Junkes en la carta: Sol a 27° 41' bajo el horizonte y azimut de 133° 36' desde el sur por el oeste; salida de la sombra terrestre a unos 1.681 kilómetros al sur o 1.091 al suroeste; diámetro de 14,67 o 9,25 kilómetros, con la aparición «in South-West direction» en los datos que le dio Sias; colores atribuidos al hierro y el níquel de los cuerpos astrales
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  1. Carta de Sias a la embajada de EE. UU. del 19 de noviembre de 1953: «the heavenly intervention is too evident», ofrecimiento del «secreto» del sistema de medida y petición de una recompensa para el instituto de huérfanos, con referencia a una carta a la embajadora «Clara Luce» (Clare Boothe Luce) y a otra del coronel Anthony Mony del 3 de julio de 1953
  2. Project Blue Book, carpeta «1952-xx-6382799-OffPacificConsu-USA»: otra copia del IR-700-53 archivada por el 28 de agosto, con el nombre de Sias tachado en la traducción, el croquis de tres discos unidos por una banda y una nube, y sin tarjeta ni conclusión para Sassari

Fuentes

  1. war.gov/UFO — DOW-UAP-D157, «Air Intelligence Information Report, Italy, 1952» (PURSUE Release 07) — Documento primario, embebido en el visor de este caso: el informe IR-700-53 del agregado aéreo en Roma, con su entrevista a Sias y la traducción de la carta del 19 de noviembre de 1953.
  2. Project Blue Book, carpeta «1952-xx-6382799-OffPacificConsu-USA» (archive.org) — Carpeta primaria de 18 páginas con varios informes fechados el 28 de agosto de 1952. Las páginas 12 a 18 son otra copia del IR-700-53, con «28 Aug» escrito a mano, el nombre de Sias tachado en la traducción, la hoja «This case includes one (1) large drawing» y el croquis; la tarjeta de la carpeta corresponde a otro caso, una tripulación de B-29 frente a la costa del Pacífico.
  3. Open Library — J. Junkes, autor (fuente secundaria) — Fuente secundaria de contexto: J. Junkes firma, con A. Gatterer, los atlas de los espectros de arco y de chispa del hierro del laboratorio astrofísico de la Specola Vaticana, y en 1965 un atlas de espectros atómicos en el ultravioleta de vacío editado por la Specola. No se ha podido comprobar que dirigiera el observatorio en 1952, como dice Sias.

Casos relacionados