Forma de entidad
Pequeña, peluda, con garras
Baja estatura, pelaje o piel oscura, extremidades terminadas en garra, movimiento errático. Más cerca del cryptid regional que del gris de ciencia ficción.
Lectura de origen · no es un campo del corpus
Construida sobre los textos de cada caso. No mueve el agregado de /probabilidades, que trabaja sobre la narrativa del incidente completo, no sobre la forma del ocupante.
Ningún marco con lectura defendible.
Casos con esta forma (10)
Valensole· 1965
El agricultor Maurice Masse quedó paralizado por un dispositivo que le apuntó una figura junto a un objeto posado en su campo de lavanda; la Gendarmería documentó marcas geométricas persistentes en el suelo y los efectos físicos en el testigo duraron meses. El CNES mantiene el caso como inexplicado.
Talavera la Real · el «Hombre Verde» (1976)· 1976
En la madrugada del 12 de noviembre de 1976, dos centinelas de reemplazo en la zona de combustible de la Base Aérea de Talavera la Real (Badajoz) reportaron interferencias, un silbido agudo, un apagón parcial y un perro militar alterado. Uno de ellos, José María Trejo, describió una figura humanoide de unos tres metros formada por puntos de luz verde, con brazos largos sin manos ni pies, antes de perder el conocimiento; sus compañeros abrieron fuego contra la aparición, que se desvaneció. El Ejército del Aire abrió un expediente que el Ministerio de Defensa desclasificó en los años noventa. La documentación confirma que hubo una alarma real, pero no respalda de forma concluyente la presencia de un objeto o un ser; la lectura más sólida apunta a alteración perceptiva e histeria de contagio en una guardia nocturna.
Monstruo de Flatwoods · Braxton County· 1952
La noche del 12 de septiembre de 1952, tras ver una luz brillante caer sobre una colina, un grupo de siete personas de Flatwoods (Virginia Occidental) —los hermanos May, su madre Kathleen, otros niños y un guardia nacional— subió a buscarla y describió una figura enorme de ojos luminosos, un siseo y un olor nauseabundo que les provocó malestar. La explicación más aceptada —un meteoro esa noche, una baliza de aeronave y un búho posado, magnificados por el miedo— es prosaica y bien argumentada. Caso Tier B, ícono del folclore: testigos múltiples, objeto casi seguramente mundano.
Caso Petare (González–Ponce)· 1954
En la madrugada del 29 de noviembre de 1954, en Petare (al este de Caracas), dos trabajadores del transporte de mercancías —Gustavo González y José Ponce— relataron haber encontrado un objeto esférico luminoso flotando en plena calle y figuras peludas de aproximadamente un metro. González dijo haber forcejeado con una de ellas, que lo arrojó varios metros y lo dejó con arañazos. Llamó la atención porque hubo intervención policial y constancia fiscal de que los testigos no estaban ebrios ni perturbados. Es uno de los encuentros con humanoides más citados de la ufología latinoamericana temprana.
Quarouble · investigación de la Gendarmerie (Francia)· 1954
El 10 de septiembre de 1954, durante la gran oleada francesa de ese año, el metalúrgico Marius Dewilde reportó un objeto oscuro posado sobre las vías del tren cerca de Quarouble y dos figuras pequeñas; dijo haber quedado paralizado por un haz. La Gendarmerie Nationale investigó y documentó marcas físicas: depresiones en los durmientes de madera consistentes con un gran peso.
Kelly-Hopkinsville· 1955
La noche del 21 de agosto de 1955, las familias Sutton y Taylor —once personas— dijeron haber sido asediadas durante horas en una granja cerca de Hopkinsville, Kentucky, por varias criaturas pequeñas de cabeza grande y ojos brillantes que se acercaban a la casa. Dispararon contra ellas sin efecto aparente y huyeron a la comisaría aterrorizados. La policía y la patrulla estatal investigaron: no hallaron rastros ni marcas de aterrizaje, pero sí agujeros de bala y casquillos. Es el encuentro multitestigo más citado de su época y el origen de la frase 'hombrecitos verdes'.
Cussac· 1967
El 29 de agosto de 1967, en Cussac (Cantal, Francia), dos niños pastores —François Delpeuch, de 13 años, y su hermana Anne-Marie, de 9— dijeron haber visto una esfera brillante de unos dos metros y cuatro pequeñas figuras completamente negras cerca del suelo, que ascendieron al objeto antes de que despegara con un silbido. La gendarmería abrió investigación ese mismo día y constató un olor sulfuroso persistente y hierba reseca en el lugar. Años después, GEPAN —la agencia oficial francesa— revisó el caso y lo clasificó como 'digno de estudio adicional'.
Oleada de humanoides diminutos de Malasia· 1970–79
Oleada de avistamientos de humanoides diminutos —de apenas unos centímetros— reportados sobre todo por escolares en la península malaya entre 1970 y 1979. Un recuento de prensa contó, en tres días de agosto de 1970, no menos de 39 OVNIs diminutos y 31 relatos de ocupantes de tres pulgadas. Sistematizada por Ahmad Jamaludin («Flying Saucer Review»; CUFOS, 1981).
Zanfretta · Torriglia· 1978–81
La noche del 6 de diciembre de 1978 el vigilante nocturno Pier Fortunato Zanfretta reportó por radio, en tiempo real, un encuentro con un objeto y seres en Torriglia (Génova). Los Carabinieri certificaron una traza física, recogieron 52 testimonios concordantes y archivaron el caso con fiabilidad calificada de 'buena'. Las posteriores 11 'abducciones' (1978–1981) recuperadas bajo hipnosis lo hacen el caso de contacto más documentado de la ufología italiana — y el más disputado.
Ilkley Moor 1987 · el policía, el humanoide verde y la foto borrosa· 1987
La mañana del 1 de diciembre de 1987, un ex policía al que la literatura llama 'Philip Spencer' (seudónimo) dijo haber cruzado Ilkley Moor, en West Yorkshire, y haber fotografiado a un humanoide verde de ~1,2 m con cabeza grande y brazos largos que le hizo un gesto y huyó. Al seguirlo vio una cúpula plateada elevarse y desaparecer; su brújula apuntaba al sur y, al llegar a Ilkley, descubrió ~2 horas de 'tiempo perdido'. La única foto, muy borrosa, fue examinada por el laboratorio Kodak de Hemel Hempstead sin hallar manipulación. Bajo hipnosis (marzo 1988) Spencer 'recordó' una abducción con examen médico y un film apocalíptico. Investigado por Peter Hough y Jenny Randles, sigue sin resolverse: para los escépticos es un montaje (recorte/persona); su valor es de caso testimonial icónico, no de evidencia.